EE UU y Rusia se atascan en las conversaciones sobre Venezuela

Mike Pompeo. /AFP
Mike Pompeo. / AFP

Los titulares de Exteriores Mike Pompeo y Serguéi Lavrov mantienen una cita sin avances en el marco del Consejo Ártico que se celebra en Finlandia

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

El encuentro que mantuvieron este lunes los jefes de las diplomacias de Rusia y Estados Unidos, Serguéi Lavrov y Mike Pompeo, en la localidad finlandesa de Rovaniemi (Laponia), en el marco del Consejo Ártico, estaba llamado a buscar un acercamiento para remar juntos hacia una solución que ponga fin a la crisis en Venezuela. La conversación del viernes entre los presidente de ambos países, Donald Trump y Vladímir Putin, había suscitado ciertas expectativas de diálogo.

Sin embargo, el debilitamiento del movimiento del opositor venezolano Juan Guaidó en los últimos días ha reforzado indudablemente la línea dura en la cúpula rusa en cuanto a la necesidad de no dejar caer a Nicolás Maduro bajo ningún concepto. El temor a que se hubiera podido derrocar al dictador hizo saltar las alarmas en Moscú y llevó a que se plantearan vías para ganar tiempo y evitar una eventual intervención militar de EE UU en el país caribeño. Algo que habría puesto a Putin en el brete de entrar en una peligrosa espiral de confrontación o tener que replegarse con el consiguiente daño para su imagen dentro de Rusia.

Así que Lavrov se ratificó este lunes en Rovaniemi en la línea ya enunciada el domingo durante su reunión con el ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza. «Estamos categóricamente en contra de una intervención militar. El uso de la fuerza sólo puede ser autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU o responder a una agresión contra un Estado soberano. En Venezuela no se observa nada parecido a esto», advirtió este lunes Lavrov a la prensa. Lo dijo tras entrevistarse con Pompeo, encuentro que el ministro ruso, no obstante, calificó de «constructivo» y de «paso adelante». Se veían por primera vez cara a cara después de que sus respectivos jefes se encontraran en Helsinki en julio del año pasado.

«De acuerdo con los contactos que he mantenido con mis colegas estadounidenses y otros, europeos, latinoamericanos, no veo partidarios de una solución militar, que sería algo muy imprudente. Espero que todos compartamos esta visión (...) porque una solución militar resultaría catastrófica», añadió Lavrov.

En cuanto a la posibilidad de una nueva cumbre entre Trump y Putin, que este último ha visto frustrada varias veces, el jefe de la Diplomacia rusa aseguró: «Nuestros presidentes acordaron reunirse cuando tengan la posibilidad, y estoy convencido que habrá tal ocasión».

El secretario de Estado norteamericano declaró en el avión de camino a Rovaniemi que «Maduro debe ver que esto se está desmoronando (...) él todavía manda, pero de ninguna manera puede gobernar». Afirmó además que «esta semana, aunque Maduro logró mantener el control del Ejército en algunos aspectos, hubo muchos militares que se fueron, incluido un oficial de la Inteligencia de alto rango estrechamente conectado a él y a su predecesor», Hugo Chávez.

Pompeo dijo también que Maduro «sabe que el tiempo se acaba y trata de obtener toda la influencia que pueda conseguir antes de que finalmente se marche». El secretario de Estado se refirió al encuentro del domingo en Moscú entre Lavrov y Arreaza señalando que el ministro ruso «en realidad no se reunió con un funcionario venezolano, se reunió con alguien próximo a Maduro, que es un renegado, no el líder de Venezuela».