El Ejército sirio retoma el control del principal bastión opositor al sur de Idlib

El Ejército sirio retoma el control del principal bastión opositor al sur de Idlib
AFP

Esta victoria se suma a las que las fuerzas sirias, con apoyo de Rusia, han logrado desde que retomaran las operaciones en esta provincia que está controlada por Hayat Tahrir al Sham (HTS), el brazo sirio de Al Qaeda

MIKEL AYESTARANEnviado especial. Damasco

Cinco años después el Ejército sirio recupera el control de Jan Sheijun, localidad de la provincia de Idlib de un gran peso estratégico en la conexión entre Damasco y Alepo. Esta victoria se suma a las que las fuerzas sirias, con apoyo de Rusia, han logrado desde que retomaran las operaciones en esta provincia que está controlada por Hayat Tahrir al Sham (HTS), el brazo sirio de Al Qaeda, y certifica el final del alto el fuego negociado con la mediación de rusos y turcos en septiembre de 2018. Aunque las autoridades sirias insisten en que sus planes pasan por reconquistar «cada pulgada del país», como anunció el presidente, Bashar El Assad, en los siguientes pasos hacia el norte de Idlib se enfrentan a la presencia de los puestos de observación desplegados por Turquía, uno de ellos ya prácticamente cercado por sirios y rusos.

Ankara intentó enviar un convoy militar compuesto por cincuenta vehículos a esta localidad el lunes, pero no pudo llegar ya que la aviación siria bombardeó la carretera en una acción sin precedentes ante las fuerzas de Recep Tayyip Erdogan. El diario local 'Al Watan' calificó la operación de sus aviones como «una clara advertencia contra los intentos turcos de resucitar a los terroristas». La versión oficial de Siria es que Turquía envió «vehículos cargados de municiones» para ayudar a los yihadistas a resistir el avance del Ejército.

Frente a la palabra «liberación» empleada por los medios oficiales, los yihadistas de HTS calificaron la situación a través de Telegram como un «repliegue táctico» de sus hombres debido al «feroz bombardeo por parte de las fuerzas enemigas criminales». El Ejército emplea una táctica similar a la que ya usó en ofensivas como la de Gouta, el cinturón rural de Damasco, y combina bombardeos aéreos con avances terrestres por varios frentes para dividir las zonas enemigas y así ir dejando aislados a los yihadistas.

Ataque químico

Jan Sheijun se hizo conocida a nivel mundial tras el ataque con armas químicas del 4 de abril de 2017 del que Estados Unidos culpó al Gobierno sirio, aunque este lo negó. Tras ver las imágenes difundidas por los medios opositores, Donald Trump ordenó atacar la base aérea de Sharyat, en la provincia de Homs, de la que habría despegado el avión que portaba el misil con sustancias prohibidas. Los estadounidenses lanzaron 59 Tomahawk.

Naciones Unidas investigó durante cinco meses el ataque, en el que 83 personas murieron, entre ellas 28 niños y 23 mujeres, y otras 293 personas, incluidos 103 menores, resultaron heridas, y concluyó que la bomba lanzada era un artefacto «de gas sarín producido por la antigua Unión Soviética en la clase de bombas de 250 kilogramos, que tendría aproximadamente 40 kilogramos de sarín» y otros agentes nerviosos. Tanto Moscú como Damasco no aceptaron los resultados de la investigación sobre un bombardeo que el organismo internacional calificó de «crimen de guerra».