Alabama coloca el aborto en el centro de la agenda electoral de EE UU

Mujeres vestidas como la protagonista de la serie 'El cuento de la criada' protestan contra la nueva ley del aborto en Alabama./Reuters
Mujeres vestidas como la protagonista de la serie 'El cuento de la criada' protestan contra la nueva ley del aborto en Alabama. / Reuters

La ley más restrictiva del país no contempla excepciones ni en los casos de violación o incesto

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

Veinticinco hombres blancos del Partido Republicano aprobaron el martes en Alabama la ley del aborto más restrictiva del último medio siglo en Estados Unidos (EE UU), una que no contempla excepciones ni en los casos de violación o incesto y solo salva a las mujeres que no conocieran su embarazo o estén a punto de perder la vida. A los médicos que lo realicen en cualquier otra circunstancia podrían caerle hasta 99 años de prisión, equivalente a cadena perpetua.

Solo que esta ley del aborto no pretende eliminar el derecho a decidir de las mujeres de Alabama, sino de todo el país. Más que una ley, es un misil que los legisladores conservadores han lanzado hasta el Tribunal Supremo y para que estalle en plena campaña electoral. Nadie, ni siquiera quienes la han votado, cree que es constitucional. Lo que se pretende es dar la oportunidad al máximo órgano de justicia para que revierta la decisión de 1973 que legalizó la interrupción voluntaria del embarazo en todo el país. ¿Morderá el Supremo este anzuelo o preferirá dejar pasar la bala, al menos hasta que se celebren las elecciones presidenciales de noviembre del año que viene?

Un manifestante sostiene un cartel en el que se lee 'Sal de mi útero'.
Un manifestante sostiene un cartel en el que se lee 'Sal de mi útero'. / Reuters

Munición no le va a faltar. Desde que en octubre pasado el juez Brett Kavanaugh ocupó su asiento en el Supremo, consolidando así el sueño de una mayoría conservadora gracias a las dos nominaciones de Trump, 28 estados de la América Profunda han introducido leyes restrictivas que ponen a prueba los límites de la histórica decisión Roe v Wade que legalizó el aborto. Hasta la semana pasada las más temerarias eran aquellas que lo prohibían tan pronto se detectaba un latido, pero ya puesto, «¿por qué no ir hasta el final?», se preguntó el senador estatal Clyde Chambliss, que introdujo la ley de Alabama. «Cuando se trata de la vida, no puede haber excepciones», afirmó.

No fue él quien la redactó, sino un abogado de la Coalición Pro Vida de Alabama llamado Eric Johnson, que se ha asegurado de que cumple todos los requisitos para que sea rechazada por todos los tribunales hasta llegar al Supremo. El texto incluso culpa al aborto de causar más muertes que el holocausto nazi.

Con ello exalta los ánimos a izquierda y derecha y se inserta directamente en la campaña electoral que más candidatas presidenciales ha tenido jamás. Tres mujeres compiten por la nominación del Partido Demócrata para enfrentarse a Trump en las generales. Si bien nadie cree que el partido vuelva a jugársela con una mujer tras la derrota de Hillary Clinton, lo más probable es que una de ellas acabe como candidata a vicepresidenta.

Todas levantaron este miércoles la lanza por los derechos reproductivos, lo que fuerza a la veintena de hombres con los que compiten a hacer del aborto el punto clave de su agenda. Sin embargo, sólo el 29% de la población aprueba el derecho al aborto en cualquier circunstancia y el 50% en determinados supuestos. La otra mitad aplaude potencialmente el debate que se ha abierto.