El jefe de la mafia de Nueva York muere tiroteado ante su casa

Francesco 'Frank' Cali. /Afp
Francesco 'Frank' Cali. / Afp

Francesco Cali contaba con el respeto de las familias sicilianas y era considerado el unificador de la organización criminal en la ciudad

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

El jefe de la mafia de Nueva York Francesco Cali fue acribillado a tiros en la puerta de su casa la noche del miércoles, en un violento tiroteo al estilo de los notorios ajustes de cuentas de décadas pasadas. El cuerpo sin vida de Cali, de 53 años de edad, yacía en medio de la calle del tranquilo vecindario de Staten Island, un barrio residencial de casas con piscina y rotondas, cuando fue encontrado por la policía tras una llamada al 911 que denunciaba el tiroteo.

Cali es el primer líder de familia de la mafia de Nueva York asesinado a tiros en los últimos 34 años. Miembro de alto rango del notorio clan Gambino, era el jefe en funciones y a pesar de mantener un perfil público bajo en su localidad de Staten Island terminó con un final sangriento como muchos de sus predecesores. Según la investigación, fue abatido delante de su vivienda, donde se encontraban su esposa y sus hijos, por una ráfaga de seis disparos procedentes de la misma arma, y después lo atropelló una furgoneta azul en la que se cree que huyeron los asesinos. La Policía de Nueva York no ha realizado aún arrestos.

Francesco Cali estaba considerado el unificador de la mafia tras el encarcelamiento de John Gotti, figura mucho más carismática que encabezó la organización criminal a finales de los 80 con un estilo más prominente y que operaba en los bajos fondos de Nueva York cuando Cali era un niño en Staten Island. Era Paul Castellano quien lideraba la familia Gambino hasta que fue ejecutado en 1985 al llegar al restaurante Sparks Steakhouse en Manhattan, un golpe orquestado por un joven Gotti que, según los informes policiales, observaba la escena desde cerca junto a su segundo, Sammy 'Bull' Gravano. De esta manera Gotti se hizo con la jefatura de la familia.

Rápido ascenso

Mientras tanto Cali, nacido en Sicilia, ascendía con rapidez entre las filas de la familia criminal. En menos de 10 años se convirtió en jefe interino a finales de la década de los 90, pero siempre despertó el recelo de algunos miembros del clan hacia un joven con vínculos familiares y de sangre con los Gambino. Afianzó su poder evitando ser detectado. No hablaba por teléfono y sólo se reunía en persona con otros jefes de la mafia, que tenían prohibido llamarle directamente. Dirigía las operaciones desde arriba, sin mancharse las manos, con extremada discreción, con un estilo completamente opuesto al de Gotti.

La influencia de Cali se extendía hasta Italia, donde contaba con el respeto de las familias de la mafia siciliana que le consideraban la conexión americana y de donde reclutaba a muchos de sus miembros y asociados. Su asesinato se produce en medio del reciente resurgimiento de la violencia entre los capos mafiosos.