Sale a la luz un carné de Putin como agente de la Stasi en los 80

El carné de Putin./R.C.
El carné de Putin. / R.C.

El presidente ruso era entonces miembro de la KGB en Dresde y pudo recibir la tarjeta para moverse más fácilmente en la antigua RDA

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal. Moscú

Una revisión de los ficheros de la Stasi (Ministerium für Staatssicherheit), el Ministerio para la Seguridad del Estado de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA) sacó a la luz un carné que perteneció al actual presidente ruso, Vladímir Putin, cuando estuvo destinado en Dresde como agente del Comité de Seguridad del Estado de la Unión Soviética (KGB). El hallazgo fue casual mientras se buscaba, a solicitud de la prensa, información sobre miembros de la Stasi en Dresde, según el director del archivo de la Stasi, Konrad Felber.

«El nombre de Putin no figuraba en los registros de entrega de documentos» a militares o agentes soviéticos, aseguró Felber. El carné lo emitió la «administración del distrito» de Dresde y fue válido desde diciembre de 1985 hasta 1989. El funcionario explica que «eso no significa que trabajase para la Stasi».

Putin, que se licenció como jurista, estudió en la escuela de los servicios secretos y aprendió alemán, llegó a la RDA como agente del KGB en 1985, el año en que Mijaíl Gorbachov se convirtió en el líder de la URSS y comenzó el proceso de reformas conocido como 'perestroika' (reconstrucción).

La misión del entonces agente de 33 años fue reclutar a informadores para desenmascarar posibles conspiraciones y células disidentes. Para facilitar sus movimientos en la RDA, era lógico que la Stasi le dotase de un documento ante el que todo alemán oriental se cuadraba, si es que no salía corriendo. Tanto la Stasi como el KGB actuaban como policía política. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó ayer que «en los tiempos de la Unión Soviética, el KGB y la Stasi eran organizaciones hermanas. Es posible que sus miembros se intercambiaran documentos (...) para poder trabajar sin ser sometidos a un control exhaustivo».

En la RDA, Putin alcanzó el grado de teniente coronel y fue testigo directo de cómo miles de manifestantes asaltaron la sede de la Stasi en Dresde el 5 de diciembre de 1989, durante los acontecimientos que acabaron con la caída del régimen comunista y propiciaron después la reunificación alemana. En una entrevista que concedió a tres periodistas estrellas en 2000, publicada en forma de libro con el título 'En primera persona', Putin lamenta que, tras lo sucedido en la RDA, desde Moscú le dejaron solo. Ni siquiera le cogían el teléfono cuando llamaba al cuartel general del KGB para recibir instrucciones.

 

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