Una escuela de moda para Donostia de inspiración italiana

La delegación cerró su misión en Florencia con una visita a la Escuela Internacional del Cuero./DV
La delegación cerró su misión en Florencia con una visita a la Escuela Internacional del Cuero. / DV

Gasco afirma que se ha llegado a un acuerdo con la Escuela Politécnica de Milán y Tecnun para abrir un centro en 2020 en San Sebastián

Ana Vozmediano
ANA VOZMEDIANOFLORENCIA.

Conclusión final: Florencia es un modelo ideal para aprender, pero Donostia está muy lejos de su forma de entender la moda, de enseñarla y de convertirla en un motor económico tan importante. La ciudad italiana mueve al año 7.000 millones de euros.

Con sus más y sus menos, propios de una delegación tan heterogénea, esta es la línea en la que coinciden los participantes, los 24 miembros de la llamada Misión Florencia del Clúster de la Moda de Donostia. Pero, precisamente, para tratar de reducir esa distancia, el delegado de Impulso Económico del Ayuntamiento donostiarra, Ernesto Gasco, anunció que se ha llegado a un acuerdo con la escuela politécnica de Milán y con la Universidad de Tecnun para poder ofrecer estudios de diseño de moda en la ciudad.

A lo largo del próximo trimestre se diseñará el modelo académico que se considere más adecuado. «La idea es que se pueda poner en marcha en el año 2020. Apostamos por la formación, como apostamos por el comercio tradicional», indicó el edil al tiempo que reveló que «desde el año que viene a aquellas tiendas que lleven más de 50 años se les reducirá el IBI un 50%». Con 13 millones de viajeros al año que duermen en la ciudad, el ayuntamiento de Florencia obtiene 40 millones de ingresos, un dato que alertó tanto a Gasco como a su compañero de Gobierno y responsable de Hacienda, Jaime Dominguez-Macaya.

La Misión ha recorrido la pasada semana los lugares más importantes de la moda florentina, a través de museos como el Gucci Garden o el Ferragamo, el hombre que calzó a las estrellas de Hollywood y cuyos zapatos siguen siendo muy actuales. O el Olfaterio, dedicado a fragancias de autor que pueden olerse en una especie de copas que solo se utilizan en esa tienda-museo.

La delegación que la pasada semana ha visitado Florencia coincide: «Nos queda mucho por andar»

Todo lo relacionado con la moda mueve en la ciudad italiana 7 millones al año, 5 de ellos en exportación

Han paseado por las calles ya iluminadas para la Navidad, calles plagadas de firmas de alta costura, todas con sus últimas colecciones en sus escaparates, combinadas con otras también de actuales de rango más local, pero que son igualmente una muestra de las nuevas tendencias y de la importancia que tiene innovar y mantener la tradición a la vez. Sobre todo en lo que se refiere a los comercios de moda masculina, algunos de ellos con hermosos mostradores de madera. Otra conclusión general: En San Sebastián no hay apenas tiendas para hombre.

Sin embargo, quizá lo que más haya impactado de esta visita de tres días haya sido la importancia que se da a los centros de formación, desde el instituto a la universidad, pasando por la artesanía del cuero, la última visita de un viaje más que apretado en el que los hermosos edificios de Florencia llamaban la atención en cada itinerario.

Dar valor a la formación

Entre los centros visitados destaca el instituto Marangoni, que cuenta con 4.000 estudiantes que provienen de 16 países del mundo. O Escuela del Cuero, con su hermosa historia por detrás. Porque fueron unos frailes franciscanos los que la fundaron tras la Segunda Guerra Mundial para enseñar a los huérfanos una profesión práctica y con tradición. Ahora son asiáticos los que aprenden esta profesión de forma artesanal, 20 semanas a 10.000 euros cada siete días. Ellos tintan el cuero, hidratado con leche, miel y clara de huevo, ellos utilizan buriles manuales o colocan con sus manos láminas ultrafinas de oro.

Polimoda es la universidad de la moda, pero no busca solo formar a futuros directores creativos, sino también que los alumnos dominen la costura y el patronaje, como siempre lo hicieron los grandes diseñadores. Para eso disponen de una villa que rezuma arte en la que se imparten las clases, con techos pintados y muchas zonas comunes para los estudiantes. Una parte de la destartalada Fábrica de Tabacos se está empezando a montar para los laboratorios de diseño, el auditorio y, sobre todo, para que los alumnos del último curso presenten su traje o vestido de fin de carrera. Para ello, disponen de máquinas de coser de diferentes modelos, de enormes mesas para el patronaje.