La Diputación reajusta tramos y precios del peaje de la N-1 para salvar el veto judicial

El arco de cobro para camiones en Etzegarate. / IÑIGO ROYO
El arco de cobro para camiones en Etzegarate. / IÑIGO ROYO

Elabora una norma foral que aumenta el pago de los movimientos internos a camiones | El arco de Andoain pasa a cobrar 5,37 kilómetros en lugar de 2,2 y se levanta un nuevo pórtico en Astigarraga dejando sin efecto el de Irun

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA SAN SEBASTIÁN.

Ya lo dijo la diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide. El peaje de la N-1 -para camiones- no se cuestiona. Habrá peaje, de un modo u otro. Pues bien, no será como lo diseñaron la primera vez. El sistema AT, tal y como fue configurado, con tres tramos y su correspondiente tarificación, fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) por discriminatorio y, sin esperar a que termine el recorrido judicial, la Diputación elaborará una nueva norma foral con un nuevo esquema de tramos y tarifas.

El recurso de la Diputación va camino al Tribunal Supremo (TS), pero el Gobierno foral no quiere que un asunto tan estratégico quede pendiente de los juzgados una vez agotada la legislatura, en mayo del año que viene. Se agarra a lo que está en sus manos, es decir, elaborar una nueva norma foral que introduzca las suficientes modificaciones en el nuevo diseño como para desmontar la interpretación judicial de que los foráneos salen desfavorecidos respecto a los locales. La dichosa discriminación indirecta.

El actual sistema -vigente mientras la sentencia no sea firme- consta de tres arcos colocados en Etzegarate, Andoain e Irun (este último grava el tramo Andoain-Astigarraga). Cobra tres tramos: Astigarraga-Andoain (10,3 kilómetros), Andoain-Andoain (2,2 kilómetros) e Idiazabal-Etzegarate (7,4 kilómetros). En proporción, se paga entre 0,56 euros (a vehículos entre 3,5 y 12 toneladas) y 0,69 euros (a trailers de más de 12 toneladas) cada paso por el arco intermedio de Andoain, pero el precio se eleva a 5,56 euros -6,89 a los de mayor tonelaje- a los transportistas que realizan el trayecto entre Astigarraga y Etzegarate.

El Gobierno foral quiere blindar su proyecto de una decisión judicial en contra para el futuro

La sentencia anulatoria concluía que este esquema penaliza a los transportistas de fuera de Gipuzkoa porque son ellos quienes realizan los tramos más largos y, por tanto, los que tienen asociado un pago mayor, mientras que los guipuzcoanos se mueven sobre todo por dentro del territorio y abonan solo la tarifa de Andoain (menos de un euro).

Ante esta interpretación, inesperada en palacio foral, la nueva norma aumenta el pago de los movimientos internos, algo que ya temieron los transportistas locales al conocer el sentido de la sentencia. La mayor novedad del nuevo planteamiento consiste, en este sentido, en alargar el tramo intermedio cobrado por el arco de Andoain a 5,37 kilómetros -bien sea hacia Lasarte por la N-1 o hacia Urnieta por la A-15-, cuyo coste será de 1,18 euros para los Pesados 1 y de 1,50 euros para los Pesados 2.

Otra modificación importante se produce en el tramo hasta ahora detectado por el arco de Irun. La ubicación del pórtico podía llamar a equívocos, según el análisis conjunto realizado por la Diputación y miembros de la Comisión Europea, ya que cabía pensar que lo pretendido era cobrar en la entrada y salida de Gipuzkoa, en Etzegarate e Irun. Sin embargo, el arco colocado en la AP-8 recauda por el tramo Andoain-Astigarraga, no por el trayecto hasta Irun.

Lo que se abona en el arco de Irun es el llamado «armado de tránsito» que consiste en pasar sucesivamente bajo los pórticos de Andoain e Irun, entendiendo que en ese viaje ya se cubre el tramo entre el enlace de Bazkardo en Andoain y el enlace con la AP-8 y GI-41 en Astigarraga, es decir, el tramo sujeto a cobro. Por tanto, los camiones pagan en Irun por un tramo interno y no por uno externo como puede parecer estableciendo el punto de cobro cerca de la frontera.

Para evitar la confusión, se dejará sin efecto el pórtico de Irun -no desaparecerá por cuestiones técnicas- y se levantará uno nuevo en Astigarraga para cobrar un nuevo tramo que se reduce a 3,19 kilómetros. Se elimina así el «armado de tránsito» y se simplifica el esquema. Cada pórtico se asocia a unos kilómetros y una tarifa. No hace falta pasar por dos de ellos para que se asigne el cobro de un tramo. De paso, el nuevo mapa visualiza dos puntos de pago en el interior del territorio y uno en uno de sus extremos (Etzegarate) olvidándose de Irun.

Existe una salvedad en la nueva norma foral. Dado que el paso por el pórtico de Andoain era hasta ahora de 2,2 kilómetros y se alarga hasta los 5,37 -más del doble-, se va a añadir un micropórtico en la salida de Andoain para que los que entran ahí puedan abonar una cantidad menor equivalente a 2,2 kilómetros a través de un TAG.

Otro arco en Andoain

Además de los cambios en el dibujo del peaje, la Diputación incluirá en la nueva norma foral un preámbulo con datos reales recogidos por los arcos durante los meses que lleva funcionando (arrancó el 9 de enero), un segundo frente para contrarrestar los argumentos de la sentencia anulatoria. Según una auditoría externa y un estudio de caracterización de los tráficos, no es verdad que el paso interno de Andoain favorezca en exclusiva a los locales. De hecho, los citados informes señalan que el 72% de los vehículos pesados que pasan solo por Andoain no son guipuzcoanos. Sorprende así que casi tres de cada cuatro camiones que pagan solo en ese paso interno sin atravesar los arcos de Irun y Etzegarate sean foráneos. Llegan fundamentalmente desde la autovía A-15 de Navarra o bien desde la autovía Beasain-Bergara (GI-632) o la AP-8 desde Zarautz.

El dato revela que ese pórtico intermedio no resulta de uso tan exclusivo de los guipuzcoanos como pudiera interpretar la sentencia del TSJPV, pero también hay otra cifra significativa que la Diputación quiere usar para contradecir supuestos asumidos como ciertos por el alto tribunal vasco. Se trata del número de camiones que realiza trayectos mixtos, es decir, que partiendo desde Gipuzkoa salen del territorio por Irun o Etzegarate. El 18% de los que entran o salen por los extremos del territorio son guipuzcoanos, lo que evidenciaría que, tal y como han denunciado los transportistas locales, no son los foráneos los únicos que sufren las tarifas más altas que cobran los arcos exteriores.

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