El año pasado solo se celebraron en el País Vasco tres juicios en euskera

Fueron dos en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Tolosa y uno en el Juzgado de lo Contencioso número 5 de Bilbao

O. B. DE OTÁLORA

El año pasado se celebraron solo tres juicios en euskera en todas las demarcaciones del País Vasco. Dos en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Tolosa -donde está en marcha un proyecto piloto de euskaldunización- y uno en el Juzgado de lo Contencioso número 5 de Bilbao. En una comunidad con alrededor de 170 instancias judiciales -sin contar los juzgados de paz- la cifra resulta exigua y revela la lentitud con la que avanza el uso del euskera en la Administración de Justicia. No obstante, supone un avance ya que en 2015 no hubo ni uno.

El dato aparece en una respuesta parlamentaria que la consejera de Justicia, María Jesús San José, ha remitido al Parlamento Vasco a preguntas de EH Bildu. En la respuesta se evalúa el plan de apoyo al euskera entre los trabajadores de la Administración de Justicia -una parte de ellos transferida a la comunidad autónoma- y eñ panorama resultante revela que los avances son escasos. Según los datos de la consejera, solo el 7% de los jueces ha acreditado el nivel 3 de perfil lingüístico -equivalente al EGA-, conocimiento que han conseguido un 2% de los fiscales y un 9% de los letrados. La cifra se ajusta a un cuerpo funcionarial no transferido y que no necesita acreditar el conocimiento del idioma vasco para conseguir una plaza. En el caso de los funcionarios que sí dependen del Gobierno Vasco, el 34,5% de los empleados ha demostrado que posee el PL3, aunque esta cifra desciende hasta el 10% en el caso de los forenses vascos.

El Departamento de Justicia pone en valor que sí se ha incrementado el uso del euskera en los documentos, al haber pasado del 35% al 65% en los últimos cuatro años pero en cuanto al uso oral del idioma vasco, la consejera reconoce que su uso es «muy bajo». En las relaciones entre funcionarios, sólo se emplea por un 8,6% de los trabajadores, cifra que sube hasta al 26,32% en Gipuzkoa.