¿Exceso de grasa en lo que acabas de cocinar? Así puedes corregirlo

Existen varios trucos para quitar el exceso de grasa de los platos /
Existen varios trucos para quitar el exceso de grasa de los platos

Si te has pasado con la cantidad de grasa en una receta, aquí tienes algunos trucos para desgrasar la elaboración

A quién no se le ha ido la mano alguna vez con el aceite o con un ingrediente grasiento a la hora de preparar una receta? Pese a que habitualmente se intente cocinar limpio, un pequeño descuido en la preparación puede dar como resultado un plato con exceso de grasa. Por otro lado, los guisos tradicionales de nuestra gastronomía contienen ingredientes que cargan de grasa las elaboraciones.

Sea por la razón que sea, un exceso de grasa en los platos tiene solución. Y, aunque el consumo de grasa es fundamental en la alimentación humana gracias su aporte enérgico, no es conveniente abusar de las mismas, ya que conlleva el riesgo de sufrir determinados problemas de salud.

El principal y más conocido truco para desgrasar una elaboración incluye la aplicación de frío, ya que es la manera idónea para solidificar la grasa y facilitar la retirada de la misma.

Para desgrasar lo más fácil es optar por la aplicación de frío para solidificar la grasa

La acción se puede realizar con un cubito de hielo, para lo que es mejor optar por los fabricados industrialmente debido a su mayor volumen que los elaborados en casa. Cuanto menos se descongele el hielo mejor, así evitaremos aguar la receta.

Si preferimos evitar el uso de agua congelada para no restar sabor a la preparación, se puede congelar un utensilio de cocina como, por ejemplo, un cucharón de acero inoxidable o un cazo del mismo material. Meterlo en el congelador será suficiente para que adquiera una temperatura que le permita sustituir la función antes descrita del hielo.

Otro de los métodos es meter la olla en la nevera, aunque conlleva más tiempo y provoca que se enfríe el plato. En el frigorífico, la grasa se volverá sólida y se concentrará en la superficie del recipiente por lo que se podrá retirar de forma sencilla.

En cambio, si se trata de una elaboración sin salsa, el truco del agua congelada no sirve. Para estos casos lo más frecuente es empapar el producto en papel de cocina que absorberá la grasa.

Lo que no funciona

Uno de los trucos caseros más populares recomienda añadir una naranja al caldo o cocido que se quiera desgrasar, aunque previamente se recomienda perforar la cáscara o, en su defecto, insertar tan solo la mitad de la fruta.

Sin embargo, esta estrategia no sirve para desgrasar platos ya que la naranja no cuenta con esa propiedad de absorber la grasa. Es una creencia falsa que no se debe seguir ya que, además de alterar el sabor de la elaboración, provocará el desperdicio de una naranja.

Por otro lado, es importante recordar que la grasa retirada nunca debe desechar por el fregadero o por el lavabo, ya que atasca las tuberías, además de ser perjudicial para el medio ambiente. Es recomendable tirarla a la basura o separarla en un recipiente destinado a reciclar el aceite y la grasa.