Generales, avance de las forales

Los preparativos para las elecciones generales del 28 de abril han comenzado esta semana con el transporte a los centros de Pamplona. /Jesús Diges (Efe)
Los preparativos para las elecciones generales del 28 de abril han comenzado esta semana con el transporte a los centros de Pamplona. / Jesús Diges (Efe)
LUIS M. SANZPeriodista del Diario de Navarra

El 28 de abril, si se hace caso de las encuestas de las últimas semanas, los electores navarros darían dos diputados al centro derecha, la nueva coalición Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos), con la incógnita que representa la presencia por primera vez en la contienda electoral de una fuerza como Vox. Al PSN-PSOE los estudios demoscópicos le dan otros dos diputados (uno más que en la actualidad), a costa de Podemos, que perdería uno de sus dos representantes. Y ninguna de las candidaturas nacionalistas, Bildu y Geroa Bai, tendría representación en el Congreso de los Diputados. (El CIS de Tezanos cambia el reparto: PSN-PSOE, 2; Navarra Suma 1-2; Podemos, 1 y Bildu 0-1).

La Comunidad foral, no obstante, toma las elecciones generales como un anticipo de los comicios forales que se celebran un mes después. Tras cuatro años de gobierno nacionalista (Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E) se comprobará la potencia electoral de la nueva alianza Navarra Suma, y sus posibilidades el 26 de mayo, y si el PSN es capaz de aprovechar la inercia ganadora del PSOE a nivel nacional. El movimiento del centro derecha, tan inesperado como sorprendente, ha conseguido reducir la fragmentación de este segmento ideológico y descolocar al cuatripartito que gobierna la comunidad, de manera que la propia presidenta Uxue Barkos (Geroa Bai) ha intentado convencer a sus socios para unir fuerzas y compartir una única candidatura, aunque sin éxito, para hacer frente a la coalición Navarra Suma.

En la Comunidad foral se va a estar muy atento a los posibles pactos entre partidos para formar el Gobierno de la nación. Las necesidades de acuerdo de las grandes fuerzas políticas puede influir en los pactos que tendrán que formalizarse en las comunidades. Y una de ellas es Navarra, donde nunca ha habido mayorías absolutas y tampoco se prevén el 26-M. En cualquier caso, el 26-M, si ni el bloque de centro derecha ni el cuatripartito nacionalista consiguen una mayoría absoluta, el Partido Socialista volverá a ser la llave para la gobernabilidad en Navarra.