La ocupación entre las mujeres supera ya en Euskadi a la del periodo previo a la crisis

Una mujer delante de la oficina de Lanbide del barrio donostiarra de Gros./LOBO ALTUNAGráfico
Una mujer delante de la oficina de Lanbide del barrio donostiarra de Gros. / LOBO ALTUNA

El mercado laboral vasco cuenta con 16.000 trabajadoras más que en septiembre de 2008 | El empleo masculino perdido durante la recesión no se ha recuperado sin embargo, ya que hay todavía 67.700 varones menos

PILAR ARANGURENSAN SEBASTIÁN

Adegi señalaba recientemente en su último informe laboral que veía muy difícil poder recuperar los niveles de ocupación previos a la crisis por la caída de la población activa, es decir, porque hay menos personas que hace diez años en edad y en disposición de trabajar. Una realidad que es palpable y que se agudizará en los próximos años con la presión demográfica, ya que cada vez se incorporan menos trabajadores al mercado laboral frente a los que se jubilan. De hecho, ya hay expertos que indican que ni siquiera un mayor flujo de inmigración será una solución a este problema. Entienden que lo aliviará pero que no lo resolverá por sí solo, lo que supone todo un reto no únicamente por lo que implica de pérdida de fuerza laboral, sino también para la sostenibilidad del sistema de pensiones o por la merma en la recaudación, lo que provocará a su vez un reto para poder afrontar los cada vez mayores gastos sociales en una sociedad que va envejeciendo a pasos agigantados y con una mayor esperanza de vida.

En este contexto y con los últimos datos de la Encuesta de Población en Relación con la Actividad (PRA) relativos al tercer trimestre, que dio a conocer el Eustat el viernes de las semana pasada, hay un dato que resulta llamativo, y es que aunque todavía hay en Euskadi 52.000 ocupados menos que en el mismo periodo de 2008, sin embargo ya hay más mujeres trabajando que hace diez años, mientras que no ocurre lo mismo con los hombres.

Así, los registros revelan que a finales del tercer trimestre había en la CAV 67.700 hombres menos ocupados que antes de la crisis -estalló a finales de septiembre de 2008-, con lo que la cifra total es de 496.900, por debajo del medio millón largo que había entonces (ver gráfico adjunto). Pero si observamos el mercado laboral femenino, ocurre justo a la inversa, ya que ahora hay 16.000 mujeres más con un puesto de trabajo que hace diez años, con lo que ya son 442.000 las féminas que tienen un empleo.

Esta realidad se repite también en nuestro territorio, donde todavía arroja un total de 16.500 ocupados menos que antes de la recesión, al situarse en 313.400 empleos. Pero mientras los hombres todavía no han recuperado todo el empleo perdido, ya que hay 19.300 ocupados menos, en Gipuzkoa ya hay 2.000 mujeres más trabajando.

Por lo tanto, la realidad del mercado laboral es totalmente diferente en función del sexo. ¿Pero qué es lo que provoca que haya más mujeres trabajando que hace diez años y sin embargo los hombres no hayan recuperado los niveles de ocupación? Pues sencillamente lo que se denomina población activa; es decir, personas que están dispuestas a trabajar y así lo manifiestan, y que resulta de la suma de los ocupados más los parados.

Y es que entre los hombres, la población activa ha descendido en Euskadi en estos diez años en 39.900 personas. Sin embargo, entre las mujeres ha aumentado en 50.400, lo que hace que la población activa supere ya en 10.500 a la de antes de la crisis. En nuestro territorio ocurre algo similar. Hay 14.600 activos masculinos menos que en 2008 frente a 12.300 activos femeninos más. Pero en este caso, el total de activos arroja un défici de 2.200 respecto a hace diez años.

También en otros países

¿Y qué ha ocurrido para que haya más mujeres trabajando y menos hombres? La respuesta nos la brinda la catedrática de Economía de la UPV/EHU, Sara de la Rica, responsable, además, del Informe Laboral que emite trimestralmente la institución, aunque toma como referencia los datos de la EPA que emite el INE, y que son los oficiales para la comparativa europea. Unos registros que se darán a conocer pasadomañana.

De la Rica apunta que el aumento de la población activa entre las mujeres es un hecho que ha ocurrido también en otros países desarrollados en las últimas décadas y que posiblemente la crisis ha provocado que se acreciente. «El incremento se lleva ya produciendo durante varias décadas debido a que por una parte, las mujeres han realizado la apuesta por una educación superior para entrar en el mercado de trabajo. En estos momentos, de hecho, si nos centramos en hombres y mujeres con educación superior, la participación laboral es prácticamente la misma».

Además, la catedrática explica que la crisis ha fomentado que este proceso «se agudice porque durante los momentos más graves de la crisis, muchas mujeres, cónyuges del cabeza de familia y que tradicionalmente no participaban en el mercado laboral, han irrumpido en ocupaciones, generalmente de baja cualificación, para ayudar a las rentas familiares tras despidos producidos del cabeza de familia, tradicionalmente el varón».

Apunta que este fenómeno se denomina 'efecto del trabajador añadido' y suele provocar aumentos en la población activa de mujeres de mediana edad en los momentos de crisis. «Algo de esto también ha sucedido en Euskadi».

Pero Sara de la Rica apunta también a otra cuestión. «La población activa de varones ha disminuido debido a procesos de jubilaciones anticipadas. Muchos hombres a partir de 55 años han transitado hacia prejubilaciones y esto ha provocado este descenso en la población activa», remarca. De hecho, tal y como adelantó DV el pasado fin de semana, los hombres se están beneficiando más de las prejubilaciones que las mujeres en España. Una realidad que sería trasladable a Euskadi. Así, España es uno de los Estados miembros de la UE-28 donde la edad de jubilación efectiva es de las más tempranas. Se sitúa en 63,4 años y sólo es superado por ocho de los 27 países restantes. Por contra, las españolas, con una edad efectiva de 64,5, son las que más tarde se jubilan.

Además, la crisis ha acelerado el paso a la inactividad de muchos hombres mayores de 45 años despedidos por cierres de empresas que tras cronificarse en el desempleo, van transicionando hacia la jubilación. Esto ha agudizado el descenso de la población activa de varones, según comenta Sara de la Rica.

Por tanto, la catedrática indica que la tendencia que ya llevaba la sociedad vasca es un aumento importante de la población activa femenina, sobre todo jóvenes. «Y la crisis ha agudizado ese incremento por la incorporación de mujeres de mediana edad debido al efecto del 'trabajador añadido'».

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