Laboral Kutxa deberá devolver 102.702 euros a un comprador de subordinadas del Grupo Eroski

Laboral Kutxa deberá devolver 102.702 euros a un comprador de subordinadas del Grupo Eroski

El Tribunal Supremo ha dado la razón a un vecino de Bergara

EFE

El Tribunal Supremo ha condenado a Laboral Kutxa a devolver 102.702 euros a un vecino de Bergara que suscribió en esta entidad distintas aportaciones financieras subordinadas del Grupo Eroski sin informarle sobre los «riesgos» de estos productos financieros.

En una sentencia a la que este martes ha tenido acceso EFE, el Tribunal Supremo pone fin a las acciones cruzadas entre el cliente y la entidad bancaria que en el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Bergara resultaron favorables al ahorrador, pero que la Audiencia de Gipuzkoa había revocado en beneficio de la caja.

Según la resolución del Tribunal Supremo, los hechos se produjeron entre los años 2002 y 2012, período durante el que el cliente, representado en este caso por el despacho Vallverdú Abogados, formalizó con Laboral Kutxa «diversas órdenes de aportaciones financieras subordinadas« de la citada cooperativa.

Tras sufrir «significativas pérdidas» en su inversión, el afectado presentó una demanda civil contra la entidad en la que pidió que se declarase la nulidad de las adquisiciones por «haber sido suscritas con error de vicio en el consentimiento prestado».

El Tribunal Supremo accede ahora a la demanda del afectado tras comprobar que no existe constancia de que la entidad bancaria entregara al cliente, con estudios de FP y sin «conocimientos específicos sobre productos financieros complejos», «documentación previa a la suscripción» de las aportaciones en cuanto a «sus características y riesgos específicos».

El texto judicial recuerda además que en distintos «test de idoneidad« realizados en los años 2008, 2009 y 2012, al cliente se le adjudicó un perfil »prudente«, »equilibrado« y »moderado«.

El escrito judicial insiste también en la falta de información «sobre la naturaleza, características y riesgos del producto financiero complejo» que fue adquirido por el ahorrador, circunstancia que, en opinión del TS, «permite presumir un error de vicio en la prestación del consentimiento».

«A su vez hay que señalar -prosigue la sentencia- que el hecho de que el cliente tuviera en su historial inversor la adquisición de acciones o la participación en fondos de inversión no determina, por sí solo, la inexcusabilidad del error sufrido», ya que esto no significa que «pudiera conocer la complejidad específica» de «la naturaleza, las características y los riesgos asociados» a las aportaciones financieras subordinadas.

Por estos motivos, el Supremo estima el recurso del damnificado y declara «nulos de pleno derecho y sin efecto» los contratos de adquisición de las citadas aportaciones, de manera que las partes «vuelvan a tener la situación personal y patrimonial anterior».

 

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