Laboral Kutxa mejora un 10% el beneficio y gana 133 millones

Oficina de Laboral Kutxa en Donostia. /Arizmendi
Oficina de Laboral Kutxa en Donostia. / Arizmendi

El resultado se ve apoyado por las comisiones, los menores gastos y el descenso de provisiones

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

Laboral Kutxa obtuvo el ejercicio pasado un beneficio consolidado de 133,7 millones de euros después de impuestos, lo que supone un 10,06% de incremento respecto a 2017, y una rentabilidad sobre los fondos propios, ROE, del 7,97%. En otro año marcado por los bajos tipos de interés en la Eurozona, lo que ha continuado condicionando severamente las cuentas de resultados y, en consecuencia, la rentabilidad de las entidades financieras, la cooperativa vasca exhibe un buen resultado para el que se ha apoyado en una intensa actividad comercial, lo que se ha traducido en aumentos notables de las formalizaciones de nuevos créditos, tanto en el ámbito de particulares como en empresas: las hipotecas han aumentado un 18,7%, los créditos a las pymes un 18,8%, y los préstamos para autónomos y pequeños negocios un 14,5%. Ese repunte de la actividad ha permitido también elevar las comisiones, lo que unido a un recorte de los gastos y a unas provisiones muy recortadas respecto al año anterior posibilita el resultado más que positivo.

Los recursos gestionados de clientes se han incrementado un 3,9%, con una mayor diversificación del ahorro, con aumentos notables de las figuras fuera de balance, especialmente en el apartado de fondos de inversión, que crecen un 5,7%. La entidad, que hace gala de una gestión prudente, reduce la tasa de morosidad hasta el 4,51%, eleva su posición de solvencia hasta un CET1 del 18,76% y situa su ratio de liquidez LTD en un holgado 73,70%.

A pesar de que los tipos de interés se mantienen en mínimos históricos, Laboral Kutxa ha logrado un margen de intereses en 246,47 millones de euros, apenas un 0,35% menos que en 2017. El capítulo de comisiones ha sumado 101,52 millones a la cuenta, impulsado por el buen comportamiento de los fondos de inversión y de los sistemas de pago. Como consecuencia, el margen básico de la entidad se eleva un 1,24%, hasta los 348 millones, indicativo de la buena marcha del negocio recurrente.

El margen bruto, por su parte, disminuye un 3,77%, ya que la contribución de los resultados de las operaciones financieras registradas durante el ejercicio (ROF) ha caído significativamente. Sin embargo; en términos homogéneos, sin la incidencia de la nueva normativa contable IFRS9, el margen bruto de la entidad reflejaría un incremento positivo del 2,3%.

Al igual que en los ejercicios anteriores, se ha seguido con la racionalización de los costes, con una rebaja de los gastos de administración en un 2,29%. En la gestión del riesgo se ha continuado con la prudencia y mejora la calidad de sus créditos con lo que la cartera de dudosos desciende un 11,6% respecto a 2017. Gracias a ello, se ha originado una menor necesidad de dotación a coberturas para deterioros e insolvencias durante el año, que se cifran en 11,40 millones de euros.

El resultado bruto consolidado del ejercicio antes de impuestos se ha incrementado finalmente un 10,5%, hasta los 148,36 millones de euros que, una vez descontados los impuestos, sitúa el resultado neto previo a la asignación a los fondos de la obra social en 133,65 millones de euros, un 10,06% por encima de la cifra alcanzada en 2017.

Crédito

El conjunto de la inversión crediticia de Laboral Kutxa se sitúa en 13.196 millones de euros a 31 de diciembre de 2018, un 0,9% por debajo del saldo registrado en diciembre de 2017. Persiste, por tanto, el proceso de desapalancamiento, ya muy leve y menor que en el conjunto de las entidades financieras estatales, donde la evolución general del stock de crédito del sector privado descendía un 2,61%, según el dato de noviembre.

Todos los segmentos de clientes han mostrado una mayor demanda de financiación. Así, en el ámbito de las familias, el volumen de crédito hipotecario concedido durante el año para la compra de vivienda ha aumentado un 18,7% respecto a 2017. En cuanto al volumen anual de créditos personales contratados entre enero y diciembre, ha aumentado un 6% respecto al registro de 2017 y el saldo neto total de esta modalidad crece un 7,3%.

Las nuevas solicitudes de financiación estructural demandadas por las pequeñas y medianas empresa con volúmenes de facturación por debajo de 100 millones han aumentado un 18,8% respecto al ejercicio precedente, y las nuevas formalizaciones destinadas a pequeños negocios y autónomos se han incrementado un 14,5% en la comparativa interanual. este impulso en el ámbito mercantil ha contribuido a que el saldo neto del conjunto de la inversión crediticia en empresas aumente un 2% respecto a diciembre de 2017.

El negocio de Seguros ha aportado por su parte unos resultados ordinarios globales antes de impuestos de 38,94 millones de euros, lo que supone un aumento del 3,92 % sobre el año 2017. Para la consecución de estos buenos resultados, destacan los incrementos de primas obtenidos en hogar, 3,1%, y vida riesgo, 24,7%.