El BBVA se relacionará con la mitad de sus clientes a través del móvil

Carlos Torres. /Reuters
Carlos Torres. / Reuters

Tiene 27 millones de usuarios digitales y atribuye a estos canales el crecimiento en nuevas captaciones y mayores márgenes de negocio

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

Si alguien esperaba grandes sorpresas en materia de gestión con motivo del relevo en la cúpula del BBVA y del estreno ante la junta de accionistas de Carlos Torres en la presidencia y de Onur Genç como consejero delegado, lo cierto es que el banco exhibió una senda continuista. Esto es, se mantiene la apuesta por los canales digitales para la operativa y la relación con los clientes; y hay una clara focalización hacia la eficiencia, con el control de costes en un lugar prioritario.

De hecho, la digitalización fue el eje central del discurso de los dos primeros ejecutivos del banco. Ambos hicieron gala de que el BBVA ya tiene 27 millones de usuarios digitales, a través del ordenador y del teléfono móvil. Equivale a la mitad de los clientes activos, lo que la entidad financiera denomina 'clientes de valor'. Carlos Torres añadió que «el objetivo» para este año 2019, es que la mitad de los clientes «se relacionen con nosotros a través del móvil».

Torres enfatizó que los usuarios que optan por los «canales digitales» interactuan más con la entidad y «están más satisfechos y vinculados; en definitiva, son mejores clientes». Y prueba de ello, dijo, es que las ventas digitales ya representan el 37% de las ventas totales del grupo bancario, cuando hace tres años eran sólo un 10%. Tras recordar que empezaron la transformación digital mucho antes que otros bancos de la competencia, sostuvo: «Ya estamos comenzando a recoger los frutos de este enfoque». Porque las ventas digitales crecen a paso acelerado en todas las geografías en las que opera el grupo.

España, México y EE UU

De cara a 2019, BBVA espera que las mayores aportaciones al resultado provengan de España y de México, mientras que el mayor crecimiento relativo se producirá en Estados Unidos. En Turquía y en Argentina, la entidad confía en que se vayan estabilizando las variables macroeconómicas y que las fluctuaciones de las monedas sean inferiores.

Onur Genç afirmó: «Continuamos con las mandíbulas positivas -la forma que tienen los gráficos sobre la marcha del banco-, no sólo a nivel del grupo sino en todas las geografías». Se debe a que los gastos recurrentes crecen por debajo de los ingresos. Destacó la reducción del 3,8% de los costes en España y también cómo «México continua muy fuerte»: allí centrarán sus esfuerzos para mejorar aún más la rentabilidad.

En España, tras las operaciones de desinversión inmobiliaria y la reordenación de participaciones, BBVA espera que el incremento de la eficiencia potencie sus resultados. En el pasado ejercicio, lo que es el negocio bancario España aportó un beneficio de 1.522 millones de euros, con un alza del 10,8%, y las comisiones crecieron un 8%. La reducción de la tasa de mora hasta el 4,6% permitió rebajar los saneamientos y las provisiones.

La exposición al riesgo del 'ladrillo' en España se redujo un 61,1%, gracias a la venta del negocio inmobiliario a Cerberus y a otras carteras de tamaño menor. En 2019, la unidad inmobiliaria del banco se integrará en el negocio de España y su contribución negativa al grupo será mínima de ahora en adelante.

BBVA tiene muchas expectativas puestas en Estados Unidos y su proyección de crecimiento en el gigante norteamericano. El año pasado recogió allí una aportación al resultado de 735 millones, con un alza del 51,3%, apoyada en la mejora del margen de intereses y del negocio más puramente bancario, así como de la inversión crediticia en créditos al consumo y tarjetas.

El Garanti turco es muy relevante para el BBVA. Su aportación al resultado fue de 569 millones, un 31% inferior al año anterior por la volatilidad del entorno macroeconómico. Pese a ello, el consejero delegado, mantuvo que la entidad tiene una sólida capacidad de generar margen.

 

Politica de dividendos «clara, predecible, sostenible y del 40%»

Antes de que en el turno de preguntas algunos accionistas protestasen por el nivel de cotización de la acción del banco, Carlos Torres recordó que en 2018 el grupo ganó 5.324 millones de euros. Y si sólo se toma como referencia el negocio recurrente (sin extraordinarios), la cifra fue de 4.627 millones, una mejora del 7%.

En este contexto, Torres reiteró el compromiso del equipo gestor con «nuestra política de dividendos», que definió como «clara, predecible, sostenible y con un 'pay out' (parte del beneficio que se destina a dividendo) que está en un rango del 40%», pagando el dividendo en efectivo y en dos veces, en octubre y en abril. El 'pay out' del ejercicio 2018 alcanza el 37%, con 26 céntimos por acción; se pagaron 10 céntimos el pasado octubre y el próximo abril se abonarán los 16 restantes.

El consejero delegado, Onur Genç, amplió el concepto de dividendo a la «creación de valor para el accionista». Y remarcó, en castellano -había utilizado el inglés-, que «somos el número uno en términos de rentabilidad» de entre los quince mayores bancos europeos. «Los ingresos recurrentes y la eficiencia continúan siendo nuestros puntos más positivos», concluyó.

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