Fútbol | Primera

Aitor Elizegi, nuevo presidente del Athletic

Aitor Elizegi, a las puertas de Ibaigane./Ignacio Pérez
Aitor Elizegi, a las puertas de Ibaigane. / Ignacio Pérez

El cocinero rompe con los pronósticos y se convierte en el mandatario número 32 de la entidad rojiblanca por un estrecho margen de votos

juanma mallo
JUANMA MALLOBilbao

Los socios del Athletic han emitido un voto de castigo al legado de Josu Urrutia representado en Alberto Uribe-Echevarría y han depositado su confianza en el cambio que propugna Aitor Elizegi para que sea el cocinero del barrio bilbaíno de Santutxu quien ocupe el sillón de Ibaigane hasta junio de 2022, cuando ya anunciado que volverá a convocar nuevos comicios. La inesperada victoria del presidente de Bilbao Dendak, por un estrecho margen de votos, cercano al centenar, supone una derrota no solo de la lista del economista vizcaíno, que no ha logrado despojarse de la sombra del deustoarra a lo largo de la campaña. Supone un fracaso sin precedentes de la estrategia diseñada por el PNV para colocar en la presidencia del club rojiblanco a un hombre de su confianza. El Bizkai buru batzar escenificó con la asistencia de su presidenta Itxaso Atutxa a la presentación del equipo de Uribe -Echevarría el apoyo de la formación nacionalista, pero no logró con ello lo que sí consiguió en los comicios de 2011 cuando puso toda su maquinaria electoral al servicio del exmáximo dirigente: convencer a su militancia socia del Athletic de que votara a la plancha continuista. En esta ocasión, la presencia en el bando rival de un militante jeltzale ha acabado por dividir a la familia nacionalista, que nunca vio con muy buenos ojos al economista.

Desde por la mañana, las encuestas a pie de urna advertían de este 'sorpasso'. A las diez, una hora después de que comenzara la actividad en Ibaigane, en una mañana heladora que fue cogiendo temperatura con el paso de los minutos, un sondeo concedía un triunfo destacado para el cocinero y empresario hostelero: 58%-42%. A partir de ahí, los números hablaban de igualdad, de que la victoria estaba reñida, que el debate entre continuismo y una renovación de las estructuras del club había calado hondo en el socio del Athletic. Hasta que finalmente se descorchó la sorpresa en Ibaigane: Aitor Elizegi será el presidente número 32 en la historia de la entidad rojiblanco.

Con un porcentaje del 46% de participación ( 19.060 socios), el cocinero bilbaíno ha superado a su adversario en las urnas con un discurso basado en la renovación del Athletic, de introducir al club «en el siglo XXI», también de abrir las puertas y recuperar a la entidad para la sociedad, para el socio y devolverle su prestigio en los centros del poder del fútbol, léase la Liga y la Federación. Se producirá, en este sentido, una apertura, y Elizegi ya ha comentado en más de una ocasión que está dispuesto a sentarse y escuchar «uno a uno» a todos los socios que componen el club que ahora presidirá con un grupo de 16 personas «brillantes». «Son los mejores», ha repetido en varias ocasiones el nuevo presidente del Athletic, que ha llegado al sillón de Ibaigane sin que poca gente -más allá de su círculo de confianza- se decantara por su triunfo.

Pero ha ocurrido. Y después de siete años y medio con Josu Urrutia, de un regimen presidencialista, hermético, con puntos de soberbia como aquel desplante a las instituciones en la celebración del título de la Liga del equipo femenino, el club encara una etapa nueva, con una persona apegada a la vida y a las estructuras de la villa, con contactos en múltiples plataformas y con miles de ideas en su cabeza, algunas plasmadas durante los últimos años en su blog personal.

El mantra de los 300 millones

En el lado contrario, Uribe-Echevarría y los componentes de su plancha. A pesar de que ha introducido un puñado de caras nuevas, el continuismo ha recibido el voto de castigo de los propietarios de un carné, descontentos con lo ocurrido en la era Urrutia. Más allá de la congelación de cuotas hasta 2020, de la creación de una dirección general deportiva y una dirección de fútbol base -sin concretar los nombres de las personas que las hubieran ocupado en caso de ganar-, o de la implantación de un carné por puntos para incentivar la presencia en San Mamés, el grupo continuista ha convertido en eje principal de su campaña el hecho de que disponen de 300 millones en la caja para reforzar al equipo en un momento de grave crisis deportiva, una cantidad de la que Elizegi no podrá tocar.

Pero ese argumento no ha calado, ni mucho menos, en los socios que, a última hora, acudieron en masa a las urnas para emitir su sufragio. En el equipo electoral de Uribe-Echevarría, de hecho, se esperaba una llegada masiva para tratar de remontar en esos sondeos que, durante todo el día, les daban por perdedores. Sin embargo, a pesar de la asistencia, el Athletic ha querido cambio, barrer la herencia de estos siete años y medio de Josu Urrutia en Ibaigane. Empieza la era de Elizegi.

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