Dieciseisavos | Ida

Victoria balsámica de un gran Villarreal

Javier Calleja, entrenador del Villareal. /
Javier Calleja, entrenador del Villareal.

Los de Calleja regresan a la senda del triunfo frente al Sporting gracias al tempranero tanto de Pedraza en un buen partido de los amarillos

JUANJO GONZALOMadrid

El Villarreal volvió a dar la cara en Europa. Nada que ver con lo que había acostumbrado hasta ahora en la segunda competición continental. Fue en un estadio importante, frente a un Sporting, que como los de Calleja, llegaba con muchas necesidades. En el 'submarino' pareció funcionar todo en un encuentro que desde los primeros minutos se puso muy de cara con un soberbio Samu y el siempre incisivo Pedraza. Apenas sufrieron los castellonenses, y cuando lo hicieron apareció la enorme figura de Andrés en una cita en la que los amarillos mostraron un gran nivel.

Los primeros minutos se convirtieron en un homenaje al Villarreal de los últimos años. Control, velocidad, desborde y gol. La aparición, una vez más, de Samu Chukwueze, fue fundamental. El joven nigeriano se ha convertido en una de las principales bazas del ataque amarillo, cuya velocidad y profundidad aporta grandes soluciones al equipo. Frente al Sporting le bastaron dos minutos para desbordar y desmontar a Marcos Acuña, y centrar un balón que quedó muerto tras varios rebotes. No perdonó Alfonso Pedraza, quien llegaba desde atrás, que puso el balón lejos del alcance de Salin cuando ni siquiera habían tenido tiempo de acomodarse los hinchas lusos en el moderno José Alvalade.

El club lisboeta buscaba hacerse con el control del juego, pero el Villarreal se sentía cómodo sobre el campo. Lejos de la realidad del campeonato nacional e incluso de la fase de grupos de esta Liga Europa, donde se ha visto un conjunto totalmente desdibujado y muy flojo en defensa. Con Bruno Fernandes, quizá el hombre de mayor presencia en el centro del campo, vigilado de cerca por Javi Fuego, el Sporting apenas fue capaz de crear peligro. Menos aún tras la lesión en el minuto 26 de Bruno Gaspar, que obligó a Marcel Keizer a realizar la primera modificación antes de tiempo. Problemas en el juego que no pasaron inadvertidos para el público portugués, que durante algunos tramos del choque pitaron a un equipo que vive una grave crisis institucional desde el pasado año.

0 Sporting C.P.

Andrés Fernández; Mario, Álvaro González, Víctor Ruiz, Funes Mori; Alfonso Pedraza, Javi Fuego, Manu Trigueros (Cáseres, min. 63); Fornals (Iborra, min. 80), Samu Chukweze (Raba, min. 74) y Bacca.

1 Villarreal

Romain Salin; Bruno Gaspar (Ristovski, min. 27), Sebastián Coates, André Pinto, Marcos Acuña; Petrovic (Wendel, min. 69), Miguel Luis, Bruno Fernandes; Jovane (Luiz Phellype, min. 69), Raphinha y Bas Dost.

gol
0-1: min. 3, Alfonso Pedraza.
árbitro
Clement Turpin (Francia). Expulsó a Acuña por doble amarilla en el minuto 76. Amonestó a Miguel Luis, Bruno Fernandes y a Raphinha por parte del Sporting y a Cáseres por parte del Villarreal.
incidencias
Partido de ida de dieciseisavos de final disputado en el José Alvalade, que guardó un minuto de silencio por Emiliano Sala. Marcos Acuña, por doble amonestación, se perderá el encuentro de vuelta.

Dominio del Villarreal y ocasiones lusas

Suspiró el José Alvalade en el comienzo de la segunda parte tras. El Sporting mostraba nerviosismo defensivo, y a punto estuvo de aprovecharlo Pablo Fornals. Solo la mano de Salin pudo evitar el tanto del centrocampista de Villarreal, muy firme durante todo el encuentro. 

Conscientes de la necesidad de marcar, Keizer buscó la reacción de la mano de Phellype y Wendel  cuando todavía restaban más de 20 minutos para el final. A punto estuvo de conseguirlo en la ocasión más clara de todo el partido, en las botas de Bas Dost, que desbarató Andrés con una mano espectacular. Fue tras un magnífico control y una excepcional jugada de Raphinha, que dejó a Mario Gaspar sin ninguna opción.

Serían los mejores momentos del equipo portugués, que, de nuevo de la mano de Raphinha -el más destacado de los 'leones'-, estrelló un balón en el palo tras un saque de esquina. Una reacción que duraría hasta el minuto 76, cuando la expulsión, por doble amarilla, del lateral Marcos Acuña, dejaba al Sporting con un jugador menos. Unos últimos minutos en los que los lusos perdieron los nervios, jugando con más corazón que cabeza.

Las caras de satisfacción en el equipo amarillo denotaban el buen resultado logrado por el Villarreal, que jugará con ventaja en el choque de vuelta en el Estadio de la Cerámica. Victoria balsámica tras 10 encuentros sin vencer para un club que mantiene la esperanza de cambiar el rumbo en la competición doméstica y sigue soñando con alcanzar la final de Baku.

 

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