La Quincena Musical viaja hoy a Arantzazu y mañana a Leyre

La Quincena Musical viaja hoy a Arantzazu y mañana a Leyre

El Orfeón Donostiarra canta el 'Requiem' de Fauré y el 'Gloria' de Rutter con las entradas agotadas en el monasterio oñatiarra

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOSAN SEBASTIÁN.

El santuario de Arantzazu acoge hoy una de las citas más esperadas de la Quincena Musical, el concierto que ofrecerá el Orfeón Donostiarra con un programa compuesto por el 'Requiem' de Gabriel Fauré y el 'Gloria' de John Rutter. La pieza de Fauré es una de las obras insignias del Orfeón Donostiarra que le han servido para cosechar innumerables reconocimientos allá donde la ha interpretado. La velada, a partir de las 19.00 horas, la completarán los compases jubilosos del británico Rutter.

Las entradas para el concierto se han agotado. El público podrá seguir al Orfeón mediante una pantalla situada en el altar, ya que los coralistas se situarán en el coro. Lurraldebus ha establecido un transporte público especial para acudir a Arantzazu partiendo de Donostia y con una escala en Zarautz. La actuación del Orfeón en Arantzazu se inscribe en el ciclo de la Quincena Andante, cada vez más ambicioso gracias a un programa que se enriquece en cada nueva edición.

El ciclo viaja mañana a otro monasterio: la histórica abadía navarra de Leyre, que cuenta con un órgano que es un instrumento de referencia en el territorio foral. El concierto, que empezará a las 19.45 h, estará protagonizado por Ana Belén García al órgano y Ander Tellería al acordeón. Se tocarán obras de Cabanilles, Bach, Piazzolla y Gershwin, un original programa interpretado por un tándem musical muy poco habitual en los escenarios actuales.

Orio, Urretxu, Senpere y Mutriku serán también escalas en el recorrido de la Quincena Musical a lo largo de los próximos días. La parroquia oriotarra de San Nicolás acogerá el día 23 un concierto de Vandalia. Una jornada más tarde se ha programado un paseo entre Urretxu y Mirandaola, en Legazpi, completando un nuevo tramo de la Ruta Ignaciana con un recuerdo especial para el bardo José María Iparraguirre.