Cameron y la ambigüedad de la expresión amorosa

Cameron y la ambigüedad de la expresión amorosa

El autor de 'Algún día este dolor te será útil' regresa con una novela sobre los equívocos de las relaciones afectivas

Iñigo Urrutia
IÑIGO URRUTIASan Sebastián

Peter Cameron (Nueva Jersey, 1959) irrumpió entre los lectores en castellano con 'Coral Glynn' y provocó cierto deslumbramiento con la magnífica 'Algún día este dolor te será útil'. Aquella novela nos descubrió a un escritor con maestría para retratar personajes y situaciones en las que las relaciones afectivas cimbrean entre la amistad perdurable y puntos de inflexión sin retorno. En esas coordenadas se mueven los protagonistas de 'Un fin de semana', que publica Libros del Asteroide, un sello cuya reputación no deja de crecer entre sus lectores.

Cameron nos sitúa ahora en un escenario en el que media docena de personajes se reúnen durante un fin de semana en una casa de campo en Maine. Son urbanitas de posición acomodada y a los que reúne el primer aniversario de la muerte de Tony, cuya huella perdura entre el duelo y la culpa.

Lyle, expareja del finado durante nueve años, llega con su nuevo acompañante Robert, un pintor que se gana la vida como camarero en Nueva York, a la casa de John, hermano de Tony, y Marian, una pareja con recursos que renunció a su itinerario profesional; él proviene del sector financiero y ahora cultiva una huerta, ella era restauradora, y una suerte de dolce fan niente, aunque en estado permanente de alerta frente a la depresión que le llevó a dos intentos de suicidio y agobiada porque teme que su hijo Roland, de un año, pueda tener problemas de desarrollo.

Cínico o idiota

El reencuentro se presenta como una oportunidad para reanudar una estrecha relación de amistad entre John, Marian y Lyle. La muerte de Tony había tenido un efecto anímicamente devastador, sobre todo en Lyle, que pena un duelo que no termina de cerrar, porque no siempre mantuvieron una relación armónica, salpimentada por la pulsión promiscua de Tony. Por eso «la tristeza que sentía por la pérdida de Tony estaba adornada de culpa». Un galimatías emocional del que Lyle no termina de salir.

Además del trío, sobresale la caracterización de Laura, una mujer cínica militante –«No creo que se pueda sobrevivir hoy en día sin ser cínico. A no ser que seas idiota»–y que plantea interesantes reflexiones sobre el concepto de familia y el amor: «No hay nada más hermoso que enamorarse. Por eso es por lo que me he enamorado tantas veces».

La presencia de Robert, en realidad un extraño en la historia compartida de los tres amigos terminará por perturbar la entente cordiale. Marian confesará en algún momento que «eso es lo interesante de conocer gente nueva; uno se ve a sí mismo de otro modo». Detalles minúsculos, a primera vista insignificantes, tendrán un efecto multiplicador en el progresio desenlace de la trama. Cameron demuestra en 'Un fin de semana' su habilidad para desplegar, a partir de historias más o menos mínimas, los conflictos que se suscitan por equívocos y ambigüedades no resueltos. Al final, como en sus obras anteriores, 'Un fin de semana' es una suerte de prospección en las dificultades de la expresión amorosa, los lastres de la incomunicación y las confusiones que alimentan las relaciones sociales.

Empieza a leer 'Un fin de semana':

http://www.librosdelasteroide.com/IMG/pdf/-829.pdf

Ficha

Título
'Un fin de semana'
Autor
Peter Cameron
Traductor
Álvaro Marcos
Editorial
Libros del Asteroide
Páginas
248
Precio
18,95 euros

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