Perdiendo 2K y a Body Boy

Begoña del Teso
BEGOÑA DEL TESO

El personal no hizo demasiado caso a la advertencia lanzada desde las más altas y las más bajas instancias de La Horrorosa al respecto de que el Mal, el auténtico, se había desatado en el marmóreo hall, los elegantes palcos y el aterciopelado patio de butacas del Victoria Eugenia debido a la presencia de las figuras recuperadas del almacén del gran y nunca olvidado Alberto Saavedra. Nos referimos, y más aún en este día de la Noche de Muertos, a los seis infantes trajeados a lo años 60 salidos de 'El pueblo de los malditos'. Custodian puertas y galerías.

Y sin embargo, su capacidad para desencadenar toda clase de horrores se multiplica hora a hora. Minutos antes de la proyección de ese tremebundo alucine que es 'Carne para Frankenstein' la ingesta o transmisión de su Paquete Digital para Cine (DCP) a otro disco duro sufrió una extraña convulsión lo que provocó que en una actuación de urgencia los técnicos del lugar decidieran reducir su calidad 4K a 2K lo que produjo a su vez una ralentización del proceso de acople que podría haber retrasado la proyección si no hubiera sido porque una llamada a la empresa líder en asuntos de cinematografía digital con sede en Barcelona no hubiese deshecho el entuerto provocado por las figuras de cera y látex. Se recuperaron las Ks, sí.

El Mal se cebó igualmente en los Dosekilibrados la mañana en que presentaron 'Harpetarra'. Jon Ruiz ('Pijama Man') y Daniel Peña ('Body Boy' por un día) se lo montaron bonito en el escenario entre dos pantallas que reproducían un mamut y el Kursaal. Pasado y presente. Pijama Man acababa de descubrir un nuevo superpoder: según hacia dónde girase los brazos lo mismo se venía al XXI que se incrustaba en el Pleistoceno. Rueda que te rodarás, de allá se nos trajo un cavernícola que al instante se quedó prendado de los niños y los pintxos de esta tierra. De la que no se quería marchar. Esa decisión ocasionó la desaparición de escena de 'Body Boy'. Se suponía que reaparecería con los títulos de crédito del filme pero los padres (¡ay esos adultos maleducados!) se levantaron en masa aun con las luces apagadas, arrastrando a sus cachorros. Y Body Boy quedó encerrado en los baños. ¿Para siempre? Tal vez.

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