La historia de un monumento a Elcano demasiado caro

Uno de los planos del monumento fallido. /
Uno de los planos del monumento fallido.

A principios del siglo XX se organizó un concurso de ideas. Finalmente se construyó el monumento que quedó en segundo lugar, y es el que ha llegado hasta hoy

F. I. GETARIA.

El descubrimiento de la carta original de Juan Sebastián Elcano al emperador Carlos V llega en un momento crucial, cuando el municipio de Getaria se está preparando para la celebración de los 500 años de la primera expedición que logró dar la vuelta al mundo, comandada por un hijo de la villa. Los actos se llevarán a cabo entre los años 2019 y 2022; cinco siglos después del año de partida y del año de regreso.

La pasada semana se inauguró en el Museo Balenciaga de Getaria la muestra 'El monumento soñado de Elcano', que informa sobre un proyecto de homenaje al marino, diseñado hace casi 100 años, que finalmente no salió adelante por falta de financiación.

La Estatua de la Libertad

Corría el año de 1919. La Sociedad Económica Vascongada organiza un concurso de ideas para realizar un monumento de conmemoración de los 400 años de la expedición que por primera vez dio la vuelta al mundo, emprendida por Magallanes, y tras fallecer éste, acabada por Juan Sebastián Elcano, hijo de Getaria. Los artistas concursantes deben idear un monumento grandioso, acorde con la gesta conseguida por aquellos marinos. Según los organizadores, hay que hacer en el monte San Antón -el 'ratón' de Getaria- «algo como la Estatua de la Libertad a la entrada del puerto de Nueva York».

Resulta que el proyecto ganador es el del arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre. Pero luego, la puesta en práctica del monumento exigía un gran desembolso de dinero, y finalmente, por falta de medios, se optó por la idea que había quedado en segundo lugar, que es precisamente el monumento que hoy recibe al visitante cuando entra a Getaria por la carretera de Zarautz. Se trata de un monumento en piedra diseñado por Agustín Aguirre y José de Azpiroz, con una estatua en la parte superior -de Victorio Macho- que recuerda a la Victoria de Samotracia. Se inauguró en 1924.

Se conservaron los bocetos aportados por Miguel Martín Fernández de la Torre, y, una vez restaurados, se pueden ver ahora en la exposición del Museo Balenciaga, con algún 'extra', como la proyección de unas imágenes antiguas de la villa getariarra.

Miguel Martín Fernández de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria 1894-1980) proyectó un grandioso obelisco con dos figuras en la base: el propio Elcano y su barco. A este arquitecto canario se le considera impulsor del llamado «estilo regionalista neo-canario». Su arquitectura es de corte racionalista y el ejemplo más representativo es la Ciudad Jardín de Las Palmas de Gran Canaria. Son renombrados también la Casa del Marino (Las Palmas Gran Canaria, 1958), el Casino de Santa Cruz de Tenerife (1835) y el Teatro Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1928).

Si bien en el proyecto solo aparecía el nombre del arquitecto, está demostrado que colaboró su hermano Néstor (1887-1938), que fue un renombrado pintor entre modernista y simbolista.

Finalmente se llevó al cabo el trabajo que quedó en segundo lugar en el concurso de ideas. Su emplazamiento es uno de los extremos de la antigua muralla que rodeaba la villa, que fue derruida a comienzos del siglo XX, reinando Alfonso XIII.

En la exposición del Museo Balenciaga se pueden ver también imágenes antiguas de Getaria, como por ejemplo una foto en la que se aprecia la muralla de la villa, que entonces se estaba derruyendo. También hay algunas fotos de la primera edición de la fiesta del desembarco de Elcano, que fue en 1922. De esas imágenes llaman la atención las pelucas de los figurantes, y la presencia vigilante de la Guardia Civil.