Diario Vasco

Los bombarderos rusos bordearon el espacio aéreo español, según Defensa

Uno de los bombarderos 'Tu160 Blackjack' en una imagen difundida por el Ministerio de Defensa francés.
Uno de los bombarderos 'Tu160 Blackjack' en una imagen difundida por el Ministerio de Defensa francés.
  • Los dos 'F 18' del Ejército del Aire que despegaron para interceptar a las aeronaves de Moscú se limitaron a acercarse a diez millas de sus objetivos

El Ministerio de Defensa ha confirmado este miércoles que el pasado 22 de septiembre dos cazas 'F 18' salieron al encuentro de otros tantos bombarderos rusos de la clase 'Tupolev 160' que estaban volando desde Noruega hacia el Golfo de Bizkaia, en una ruta que ha sido interpretada como una provocación a la OTAN.

Los dos cazas españoles llegaron a situarse a diez millas de las aeronaves de guerra, que llegaron a sobrevolar las proximidades de Bilbao, pero sin llegar a entrar en el espacio aéreo español, ya que solo «bordearon» los límites territoriales, según un comunicado oficial del Ministerio de Defensa. Según el ministerio, no se trata de un asunto preocupante porque no se adentraron en el espacio de soberanía aérea española.

  • GráficoLa ruta de los 'Tupolev' desde Noruega

El sobrevuelo del litoral atlántico europeo durante más de seis horas provocó la movilización de una decena de cazas de Noruega, Reino Unido, Francia y España en colaboración con la OTAN. El incidente, que recuerda la época de la Guerra Fría,fue revelado por el Ministerio de Defensa galo, que publicó fotos de los dos aparatos supersónicos, con capacidad para transportar hasta 24 misiles nucleares y de volar a dos veces la velocidad del sonido.

La incursión de los cazabombarderos rusos, de tipo ‘Tupolev 160 Blackjack’, fue dada a conocer al día siguiente por una nota del mando militar francés que pasó desapercibida hasta que ayer se hizo eco de ella el diario bretón ‘Le Télégramme’. Según la cronología oficial, los dos aparatos fueron detectados a las 9.13 horas del 22 de setiembre por Noruega, que lanzó una intercepción por dos cazas ‘F16’ para escoltarlos por una ruta en dirección al norte de Escocia.

Acto seguido, dos ‘Typhoon’ de la RAF británica tomaron el relevo cuando se aproximaban al espacio aéreo escocés en las islas de Shetland. Los acompañaron mientras rodeaban Irlanda por el oeste para dirigirse hacia Bretaña.

A las 13.57 horas, dos ‘Rafale’ franceses despegaron de la base de Tours para interceptarlos a un centenar de kilómetros de las costas bretonas. Los escoltaron por el litoral hasta la altura de Mont-de-Marsan (Las Landas), desde donde otros dos ‘Rafale’ tomaron el relevo a las 14.33 horas.

«Los dos aviones rusos ponen entonces rumbo al oeste a lo largo de la costa ibérica y son escoltados por dos F-18 españoles. Llegados a la costa de Bilbao, ponen rumbo hacia el oeste de Irlanda», revela el comunicado francés al describir la última etapa del episodio. De los cuatro ‘Rafale’ movilizados por París en la misión de protección de su espacio aéreo, tres fueron reabastecidos de combustible en vuelo entre Clermont-Ferrand y Brest.

El incidente recuerda un precedente, aunque de menor alcance, registrado el pasado 17 de febrero, cuando la aviación francesa interceptó otros dos ‘Tu-160’ a la altura de Le Touquet (Paso de Calais). Con ayuda de dos cazas británicos, un ‘Rafale’ y un ‘Mirage 2000-5’ escoltaron los bombarderos rusos hasta unos 60 kilómetros mar adentro, desde donde dieron la vuelta sin haber penetrado en el espacio aéreo galo.

«Si cometen un error...»

Según expertos militares de París, con este comportamiento Moscú pretende emitir un doble mensaje: demostrar la potencia renovada de su fuerza aérea y probar las capacidades de respuesta de la OTAN. Fuentes citadas por ‘Le Télégramme’ lo califican de clara provocación, ya que los ‘Tupolev’ «pusieron ostensiblemente rumbo a Bretaña y rozaron el límite de nuestro espacio aéreo, desde las costas bretonas hasta el País Vasco». «Estos pilotos rusos adoran ser fotografiados pero esto ya comienza a pasarse de la raya», declaró un coronel del Ejército del Aire francés a la radio RTL.

El ‘Tu-160’, bautizado ‘Black Swan Cisne Negro’ por la OTAN, fue diseñado en 1970 para ataques de largo radio con una capacidad de 12 a 24 misiles nucleares de crucero, pero no ha tenido su bautismo de fuego hasta noviembre de 2015 en Siria. Su incursión por el Atlántico Norte no se justifica por motivos de entrenamiento ni tampoco de espionaje pues Rusia obtiene sus informaciones a través de satélites, escuchas y otros medios tecnológicos.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Islandia denunció que, en el incidente del 22 de setiembre, los dos ‘Tupolev’ volaron por encima de un avión comercial que se dirigía a Estocolmo con el consiguiente riesgo de colisión. El piloto del aparato de línea lamentó que los militares rusos evitaran las señales de radar sin transmitir su altitud y velocidad. «Si cometen un error al tratar de mantener la distancia con nosotros, no hay nada en nuestros sistemas para prevenirnos», declaró a un diario islandés.

El incidente más grave ocurrió el pasado 24 de noviembre, cuando dos cazas de Turquía abatieron un avión ruso en la frontera turco-siria.

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