Diario Vasco

Islandia denunció que las aeronaves rusas pusieron en peligro un avión de pasajeros

Islandia denunció que las aeronaves rusas pusieron en peligro un avión de pasajeros
  • El Gobierno de Reikiavik protestó por las «maniobras peligrosas» que los pilotos rusos realizaron cerca de una aeronave civil que se dirigía a Estocolmo. El Ejecutivo de Moscú rechazó las acusaciones

Los 'Tupolev 160' que fueron interceptados sobre Bilbao el 22 de septiembre ya habían provocado horas antes un incidente considerado grave sobre Islandia, en su ruta a lo largo de las fronteras de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El ministerio de Asuntos Exteriores de Islandia denunció, días después de la alerta, que los aviones militares se habían colocado a una distancia de entre 1.800 y 2.700 metros de un vuelo civil que se dirigía de Reikiavik a Estocolmo. Según las autoridades de la isla, los bombarderos pasaron por debajo del aeroplano civil en «una maniobra peligrosa».

En la misma protesta añadieron que los 'Tupolev' volaban con el transpondedor -el dispositivo que permite identificar a otros aviones en vuelo y transmite información sensible para evitar accidentes- en funcionamiento, pero habían anulado los controles que envían datos sobre la altitud y la velocidad a otras aeronaves, claves para prevenir una colisión en vuelo. En declaraciones al diario islandés Morgunbladid, el piloto del avión de línea afectado por el incidente denunció también que los bombaderos rusos que vuelan en la zona evitan de forma habitual la señal de radar. «Si cometen cualquier error cuando intentan mantener la distancia con nosotros no hay nada en nuestros sistemas que nos ayude a prevenir un accidente», indicó.

«Fruto de la imaginación»

La respuesta rusa a las protestas islandesas son reveladoras de un regreso de la 'guerra fría' a Occidente. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que las denuncias de Reikiavik eran «fruto de la imaginación» de las autoridades islandesas.El portavoz habitual del Ejecutivo de Moscú para asuntos de defensa, el coronel Igor Konanchenkov, hizo público un comunicado en el que desmentía con contundencia las acusaciones y negaba cualquier veracidad a las referencias a que los bombarderos volaron cerca de un avión civi. En los últimos meses, el Gobierno de Putin ha protagonizado diversos encontronazos informativos con los responsables del bloque occidental en los que se ha puesto en duda la veracidad de sus afirmaciones. El último de ellos fue la muerte del portavoz del Estado Islámico en un bombardeo llevado a cabo en Alepo, una acción que todas las informaciones apuntan a que fue llevada a cabo por los militares norteamericanos pero que Rusia se atribuyó sin pruebas.

En un tono más político, un portavoz de la embajada de Rusia en Reikiavik señaló a los medios de comunicación locales que el peligro de colisión entre los bombarderos y el avión de pasajeros «se estaba exagerando». En opinión de la diplomacia de Moscú, las protestas islandesas -país que es miembro de la OTAN- «son una excusa para reabrir la base navale de Keflavik (utilizada por Estados Unidos)».

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