Diario Vasco

Aranzadi halla los restos de otros dos menores en la sima de Legarrea

Un miembro del equipo de Aranzadi se descuelga en la sima de Legarrea.
Un miembro del equipo de Aranzadi se descuelga en la sima de Legarrea. / ARANZADI
  • Sigue la búsqueda de los huesos de la familia Sagardia Goñi, formada por la madre embarazada y seis de sus hijos, arrojados al abismo en 1936

Un equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi ha hallado ya los restos de cuatro menores de la familia Sagardia-Goñi en la sima de Legarrea, en Gaztelu desde que el pasado viernes lograra encontrar los primeros huesos que pueden contribuir a esclarecer el caso de la familia de una mujer y seis de sus hijos arrojados a la sima en 1936.

La investigación se inició hace una semana con las labores de limpieza y acondicionamiento del entorno a cargo del grupo de espeleólogos Satorra Espeleologia Taldea. A continuación, el grupo de arqueólogos y antropólogos forenses de Aranzadi procedió a la excavación del sedimento y los restos óseos.

El pasado viernes, el equipo del forense Paco Etxeberria extrajo restos que pertenecían a dos de los menores de la familia, el domingo se reanudaron las labores y, según ha informado Aranzadi, ya son cuatro los menores de los que se han vestigios en la sima de Legarrea.

Esta actuación se enmarca dentro del convenio que el pasado marzo firmó el departamento de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del Gobierno Foral de Navarra con la Sociedad de Ciencias Aranzadi para desarrollar un nuevo plan de exhumaciones durante 2016 y, según el propio Etxeberria, «este hallazgo verifica lo que parecía una leyenda».

Según la versión de la familia, la noche del 30 de agosto de 1936, llevaron a Juana Josefa Goñi Sagardia, que tenía 38 años y estaba embarazada de siete meses, y a sus hijos Asunción (un año y medio), José Mari (de tres), Martina (de seis), Pedro Julián (de nueve), Antonio (de doce) y Joaquín (de dieciséis) a la sima de Legarrea y les arrojaron a su interior. Desde entonces, en Gaztelu se había interiorizado esta versión, aunque faltaba la confirmación del hallazgo. El escritor José Mari Esparza escribió incluso el libro «La sima, ¿qué fue de la familia Sagardia?», aunque también había crecido el escepticismo.

Para José Mari Esparza «es una historia tan atroz que no tiene lógica. La guerra es lo que da el ambiente para que ocurra, pero no lo explica. Sin la guerra tal vez no hubiese ocurrido, pero no veo trasfondo político». Cita el «miedo a la brujería» y dice que «hay quien habla de robos, de lujuria...».

Las labores continuarán en breve para intentar hallar el resto de cuerpos, según indican desde la sociedad Aranzadi.