Todo lo bueno que no te contaron sobre la tristeza

La tristeza también debe ser valorada como una emoción con su vertiente positiva./
La tristeza también debe ser valorada como una emoción con su vertiente positiva.

Expresar las emociones nos ayuda a superarlas y convertirlas en fortalezas para afrontar el día a día

ALICIA ALDONZA PÉREZ

En muchas ocasiones nos vemos sumidos en la tristeza pensando que nada va a cambiar, que no existe solución. Pero, ¿y si vemos el lado saludable y enriquecedor de esa emoción?

Nos han enseñado a evitar la tristeza, a verla como una emoción simplemente negativa y la tristeza es algo más. La tristeza forma parte de las emociones primarias junto con la rabia, el miedo, el asco, la sorpresa y la alegría. Es importante que dejemos a un lado la clasificación de emociones buenas o malas y empecemos a contemplarlas como estados adaptativos del ser que nos permiten respirar la vida. No olvidemos que para ser seres plenos hemos de aceptar todas las emociones que componen nuestro espectro humano y convertirlas en fortalezas para afrontar el fluir del día a día, aprendiendo así a sobrellevar los desafíos que se nos presentan.

No vamos a negar que la tristeza no sea una emoción dolorosa, pero es necesaria y útil. Aprender a identificarla, hacerla consciente, aceptarla y expresarla es una de las claves para convertirla en una emoción saludable y constructiva para la persona. Sentir tristeza no es un signo de debilidad como comúnmente se piensa a nivel social. Seguro que todos hemos oído en algún momento «que no se note que estás triste, que no lloremos o que llorar es de débiles», pues nada más lejos de la realidad, dejemos claro que expresar las emociones nos ayuda a superarlas.

Un hombre en actitud triste, con el gesto común de llevarse las manos a la cabeza.
Un hombre en actitud triste, con el gesto común de llevarse las manos a la cabeza. / DM

Por tanto, abracemos esos momentos que forman parte de nuestra naturaleza, de nuestra maravillosa especie humana, porque la tristeza tiene un protagonismo importante en nuestro crecimiento y desarrollo emocional. Pongamos la lente de nuestra mente en positivo y observemos esos momentos para aprender y madurar de las vicisitudes de la vida y convertirnos así en personas más plenas, empáticas, humanas y resilientes. Las emociones son motores que activan nuestra mente y nos permiten relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

Aprovechemos esos estados emocionales para reflexionar porque, en definitiva, todas las emociones tienen algo que enseñarnos.

¿Cuáles son las principales funciones saludables de esta emoción?

-Nos permite hacer una introspección, tomar distancia ante situaciones dolorosas.

-Facilita centrar la atención en uno mismo.

-Permite atenuar la actividad funcional.

Tristeza, personaje de la película de animación 'Inside Out'.
Tristeza, personaje de la película de animación 'Inside Out'. / DISNEY

-Nos puede mover hacia la búsqueda de apoyo social.

-Despierta la empatía en el entorno y permite la cercanía de los otros.

-Nos ayuda a comprender el sentir y la emoción en los demás.

-Activa los procesos psicológicos que facilitan superar fracasos, desilusiones o pérdidas.

-Nos ayuda a generar pensamientos alternativos.

-Permite reorganizar nuestras conductas ante los cambios.

Nunca olvidemos que sin la tristeza no tendríamos la gran satisfacción de conocer la verdadera felicidad.

Mujer triste.
Mujer triste.