Recogen peces a mano en plena calle en Miranda de Ebro por el desbordamiento del río

Este viernes el río Ebro ha estabilizado su caudal a su paso por el municipio tras una noche de alerta por la crecida

EL DIARIO VASCO

El río Ebro se desbordó por las fuertes lluvias de los últimos días a su paso por la localidad burgalesa de Miranda de Ebro, lo que provocó inundaciones en algunas de sus calles y bajos más cercanos a la rivera. La crecida dejó imágenes curiosas como la de personas recuperando peces de las calles anegadas y devolviéndolos al río.

Afortundamente, este viernes el río Ebro ha estabilizado su caudal a su paso por el municipio tras una noche de alerta por la crecida, según ha informado el Ayuntamiento.

El Consistorio ha explicado que la situación «se ha estabilizado, y ya ha comenzado a bajar el caudal, si bien de forma lenta», con un nivel de 6,14 metros y 913 metros cúbicos por segundo, de acuerdo a los datos que maneja la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

A lo largo de la pasada noche, no se han registrado incidentes reseñables en el término municipal y a primera hora de la mañana se han abierto al tráfico rodado todas las calles que tuvieron que ser cortadas a la circulación de vehículos y personas a consecuencia de la avenida del río, con la salvedad del tramo de la calle República Argentina, frente a los juzgados, la Ronda del Ferrocarril con Arenal y las calles Bilbao y Álava.

Por otro lado, los vecinos de la calle San Nicolás con Arenal y los de las viviendas de 'Los Pinos' permanecen desalojados por el momento, encargándose el Ayuntamiento del realojo de tres personas sin recursos ni red familiar.

También permanecen cerradas las instalaciones deportivas del estadio de 'Anduva', aunque se espera que puedan ser reabiertas en las próximas horas, y el Instituto Fray Pedro de Urbina y el Colegio Aquende, mientras que el resto de centros docentes de la localidad funcionan con normalidad.

El río Zadorra, afluente del Ebro, ha bajado su caudal aproximadamente medio metro, mientras que el río Bayas, también afluente del Ebro, ha experimentado un descenso cercano al metro y medio en las últimas horas.