Euskaraldia ha sido «un primer paso», y tendrá continuidad

En la rueda de prensa convocada para valorar la expediencia han participado representantes de instituciones y entidades que han contribuido al éxito de Euskaraldia./Usoz
En la rueda de prensa convocada para valorar la expediencia han participado representantes de instituciones y entidades que han contribuido al éxito de Euskaraldia. / Usoz

Los promotores han afirmado que el «ejercicio transformador» que finalizó el lunes ha superado todas las espectativas y «ha cambiado la forma de hacer las cosas»

N. AZURMENDISAN SEBASTIÁN

Una amplia representación de las instituciones, las entidades y las comisiones que han participado en la puesta en marcha y la materialización de Euskaraldia ratificó este martes, en un primer balance público y conjunto, lo que ya se venía advirtiendo desde que se conocieron las primeras cifras de participación: la campaña de activación social que buscaba cambiar hábitos lingüísticos ha sido un éxito que ha superado todas las previsiones.

En representación de los principales promotores de la iniciativa participaron en la presentación del balance la viceconsejera de Política Lingüística, Miren Dobaran, y la presidenta de Euskaltzaleen Topagunea, Elena Laka, así como los representantes de las restantes instituciones que han liderado la experiencia (Gobierno de Navarra, Oficina Pública de la Lengua Vasca y Comunidad de Aglomeración del País Vasco, las dos últimas de Iparralde) y la coordinadora de Euskaraldia, Arrate Illaro.

La frase «los roles Ahobizi y Belarriprest han venido para quedarse, esto no ha hecho más que empezar» puede resumir el contenido de la primera valoración de un «ejercicio transformador» e inédito. Euskaraldia finalizó formalmente el lunes, Día del Euskera, aunque a muchos participantes les cuesta todavía un poco desprenderse de las chapas que les han identificado con el rol elegido en una experiencia que comenzó el 23 de noviembre, y los promotores tampoco parecen dispuestos a cerrar el capítulo.

Los once días que ha durado el experimento ideado «para romper inercias lingüísticas», a su juicio, no solo ha incidido en la vida cotidiana de las personas que, como Ahobizi y Belarriprest, han asumido nuevos compromisos con el euskera. También «han servido para promover la reflexión de los participantes, y también para percatarse de la dificultad de seguir el rol de Ahobizi o visualizar la importancia de cada Belarriprest».

La primera edición de Euskaraldia ha terminado, pero el camino «no ha hecho más que empezar», porque esta edición ha sido «un primer paso hacia un cambio más profundo» y tendrá continuidad, aunque no adelantaron ni con qué periodicidad, ni en qué formato. «No tiene por qué ser una actividad anual», afirmó Illaro. En cualquier caso, el último de los once puntos en los que recogieron los aspectos más destacados de la valoración es concluyente: «Euskaraldia contará con nuevas ediciones. Debemos continuar profundizando en los roles de Ahobizi y Belarriprest, y en sus respectivos comportamientos».

Investigación en curso

Illaro destacó la importancia que tendrá en la toma de decisiones respecto al futuro de Euskaraldia el resultado del trabajo de investigación que ya está realizando Soziolinguistika Klusterra, y recordó a todos los que se inscribieron que deben rellenar los cuestionarios que les remitirán en los próximos días y el próximo mes de marzo. Se espera que para verano de 2019 esté terminado el trabajo que, más allá de la satisfacción del momento, demostrará hasta qué punto ha calado Euskaraldia en la sociedad, y hasta qué punto son duraderos sus efectos.

Con vistas a próximas ediciones, sin embargo, ya se plantean nuevos objetivos. Tal como apunta una de las conclusiones, «ha sido la ciudadanía quien ha protagonizado este primer ejercicio, quien ha dado el primer paso, y en los próximos años también debemos lograr la adhesión de los agentes sociales». Porque Euskaraldia no surgió «con el único propósito ser una iniciativa que atraiga a una gran cantidad de personas», sino que se diseñó también para «incidir en la transformación social», y esos son procesos «a largo plazo» en los que hay que tener en cuenta elementos a los que no se ha prestado una atención específica en esta primera edición.

Entre los aspectos positivos de la huella que ha dejado destacaron que «una vez más, esta sociedad ha demostrado que defiende la normalización del euskera y que desea ser parte activa en ese proceso». También ha sido novedosa la importancia que se ha dado a la comprensión, lo que «ha traído nuevas oportunidades para hablar en euskera, así como para difundir comportamientos proactivos». «Más allá del conjunto de euskaltzales, este ejercicio ha servido para completar el mapa de una comunidad deseosa de dar pasos para lograr vivir en euskera», dijeron.

Una gran red

La colaboración entre las instituciones, así como entre estas y los organismos sociales que constituyen la denominada 'euskalgintza', ha sido uno de los principales rasgos de Euskaraldia desde que se planteó la dinámica, hace casi año y medio. Y también desde ese punto de vista se ha producido lo que Miren Dobaran denominó un «cambio de paradigma».

La viceconsejera, que consideró un hito el acuerdo de colaboración que firmaron en julio de 2017 en Pamplona las instituciones de los tres territorios administrativos del euskera, afirmó que Euskaraldia ha auspiciado la creación de una gran red, «el surgimiento de un gran movimiento» que ha contado con centenares de actores y ha promovido «nuevas y sólidas dinámicas de trabajo», que «pueden marcar el camino hacia la normalización lingüística».

Osagarria

 

Fotos

Vídeos