La UPV diseña un sistema para detectar fraudes enológicos sin descorchar la botella de vino

La UPV diseña un sistema para detectar fraudes enológicos sin descorchar la botella de vino

El muestreador lleva acoplado una jeringa de inyección directa de gases que perfora imperceptiblemente el corcho, permitiendo su sellado una vez retirada

EL DIARIO VASCO

El Servicio Central de Análisis de Álava de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha diseñado un aparato para extraer gas del espacio de cabeza de las botellas de vino con el que poder detectar fraudes enológicos sin descorcharlas.

La universidad pública vasca ha recordado que la calidad de un vino viene determinada por «sus características organolépticas, que lo hacen atractivo al consumidor: olor, color y sabor». «Por ello, caracterizar un producto en relación a su composición aromática es tanto como asegurar su limpieza, modo de elaboración y envasado e, incluso, evitar fraudes y falsificaciones», ha añadido.

En esa línea, ha apuntado que el vino es una de las bebidas alcohólicas «más complejas», con más de 1.000 componentes volátiles identificados, lo que «hace difícil la detección del fraude mediante el análisis sensorial y que el análisis químico sea complejo».

La UPV/EHU ha explicado que el espacio de cabeza de una botella de vino está constituido por las sustancias gaseosas que se acumulan entre el corcho y el vino, y «constituyen un equilibrio químico mientras no se descorche la botella».

La información que proporcionan las sustancias presentes en ese espacio «puede ser característica de la variedad, añada, de su forma de elaboración o de la denominación de origen del vino» y el problema está en alcanzar ese espacio de cabeza sin descorchar la botella, para «evitar pérdidas económicas en vinos de alto valor».

En el estudio realizado por el Servicio Central de Análisis de Álava (SCAA-SGIker) de la Universidad del País Vasco se ha diseñado un modelo de muestreo sencillo, que permite la extracción de los vapores del vino sin necesidad de retirar el corcho de las botellas.

Este sistema de muestreo, acoplado a la técnica de medida denominada Cromatografía de Gases-Espectrometría de Masas (GC-MS), permite determinar los compuestos volátiles presentes en el espacio de cabeza de las botellas y poder realizar una aproximación a la detección de fraudes en el mundo enológico. El muestreador diseñado lleva acoplado una jeringa de inyección directa de gases que perfora imperceptiblemente el corcho, permitiendo su sellado una vez retirada.

El estudio realizado por el Servicio Central de Análisis de Álava concluye que el dispositivo de muestreo diseñado, para el posterior análisis con cromatografía gaseosa acoplada a la espectrometría de masas, «es ciertamente efectivo para extraer e identificar compuestos muy volátiles o con actividad aromática activa, lo que permite discernir entre vinos jóvenes y crianzas sin necesidad de descorchar las botellas».

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