La Sade solicita el derribo de la cubierta y el techo del cine del Bellas Artes

El techo del patio de butacas del Bellas Artes se encuentra en situación de colapso./
El techo del patio de butacas del Bellas Artes se encuentra en situación de colapso.

Entiende que la última sentencia que declara el estado de ruina solo le obliga a intervenir para garantizar la seguridad de este forjado en situación de colapso

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

La Sade ha solicitado al Ayuntamiento el derribo del techo del patio de butacas del edificio Bellas Artes, un forjado en mal estado que un juzgado donostiarra instó a ser reforzado para garantizar su seguridad, una intervención que obligaría a abrir la cubierta del edificio. El Ayuntamiento, que tiene tres meses para decidir sobre el asunto, analizará la petición de licencia y consultará con una ingeniería externa la demanda.

La petición de la Sade fue registrada en el Ayuntamiento el 25 de abril y tiene su origen en la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de San Sebastián que, en diciembre, confirmó el estado de ruina del edificio (decretado por el Tribunal Supremo en 2001), rechazó las órdenes de Ayuntamiento y Diputación a la propietaria para acometer una serie de obras de rehabilitación; y precisó que la titular del inmueble solo tiene obligación de garantizar la seguridad frente a terceros.

En este sentido, la sentencia solo aceptó una de las 14 intervenciones solicitadas por el Ayuntamiento, debido a su urgencia y «por motivos de seguridad», en el techo del patio de butacas, que es el suelo de la planta tercera y última del edificio. La Sade ha analizado la cuestión y, «en virtud de la responsabilidad que tenemos, no con la rehabilitación sino con la seguridad del edificio», ha presentado una petición de licencia para eliminar el riesgo que presenta este forjado, una estructura compuesta por una retícula de vigas de 1,85 metros de alto sobre la que se asienta el suelo de la sala de ensayos que utilizó el Orfeón Donostiarra.

Según fuentes de la Sade, el proyecto, visado por el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro, «cumple con el Peppuc» dado que no toca las fachadas y solo interviene en la estructura interna del inmueble para eliminar el peligro de derrumbe. La actuación exigirá derribar también la cubierta del Bellas Artes que es el único acceso a la zona en cuestión. El riesgo del mal estado de este forjado se comprende al observar que no está soportado en columnas, pues es el techo de una sala de cine donde no hay pilares, y sin embargo sí tiene cuatro pilares en la base de la planta superior sobre los que se apoya la estructura de la cubierta.

Para llevar a cabo esta actuación se colocarían en primer lugar unos «rigidizadores de fachada» que actuarán como contrafuertes; a continuación se apuntalaría el techo del patio de butacas, mediante unas torres metálicas, y se actuaría de forma similar con las vigas de la cubierta, mediante unos puntales; y finalmente se irán sustituyendo las vigas dañadas del forjado por «unas estructuras de arriostramiento» que estabilizarían las fachadas que dan a Urbieta y a Prim. La Sade no se plantea luego reponer la cubierta sino simplemente establecer un sistema de recogida de aguas pluviales. La propiedad se protege con este proyecto, presupuestado en 436.275 euros, ante la eventualidad de lo que pueda ocurrir, ya que es la única medida que le exigen los tribunales. «Si el Ayuntamiento no nos da la licencia tendrá que ser él quien asuma la responsabilidad de lo que pueda pasar», señalaron fuentes de la Sade.

El Ayuntamiento será «extremadamente estricto»

Goia anuncia un estricto análisis del derribo de la cubierta del Bellas Artes

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha advertido este miércoles de que el Ayuntamiento será «extremadamente estricto» y «muy exigente» a la hora de analizar la solicitud de licencia de la empresa Sade para derribar el techo del patio de butacas y la cubierta del edificio en ruinas del Bellas Artes.

Goia ha respondido así, a preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local, a la reciente petición de licencia municipal para ejecutar dicho proyecto, debido al mal estado del forjado del techo del patio de butacas, que es a su vez el suelo de la tercera y última planta, en una intervención que obligaría a abrir y derribar también la cubierta.

«Vamos a ser extremadamente estrictos con esta cuestión porque nuestra voluntad para nada es que ese edificio se pueda desmontar», ha manifestado Goia sobre «las pretensiones» de los propietarios.

El alcalde ha informado de que el Ayuntamiento pedirá «apoyo externo a especialistas», previsiblemente, una ingeniería, para que la intervención que plantea la Sade sea estudiado «al dedillo» y precise con exactitud «la situación de ese cielo raso» que contempla.

Se trata, en definitiva, de analizar pormenorizadamente «qué se puede hacer para tratar de mantenerlo», ha zanjado Goia, en alusión a la cubierta que, en principio, no prevé reponer el proyecto solicitante de licencia.