La última banda terrorista de España agoniza tras la captura de sus líderes

Un hombre saca un cuadro del Ayuntamiento de la localidad orensana de Beade, tras la explosión de un artefacto colocado en la puerta del consistorio, dentro de una olla a presión, en octubre de 2013. /Efe
Un hombre saca un cuadro del Ayuntamiento de la localidad orensana de Beade, tras la explosión de un artefacto colocado en la puerta del consistorio, dentro de una olla a presión, en octubre de 2013. / Efe

La Guardia Civil acusa a Resistência Galega de más de 60 atentados desde su fundación en 2005

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La última banda terrorista activa en España –y prácticamente en Europa Occidental- ahora sí, agoniza, según los servicios antiterroristas de la Guardia Civil. La captura el pasado fin de semana en Vigo de Antón García Matos, «Toninho», y María Asunción Losada Camba, «Martinha», y de dos de sus supuestos colaboradores es, casi con toda seguridad, el golpe de gracia para esta organización armada que desde su nacimiento en 2005 había intentado seguir los pasos de ETA, cuando ésta ya buscaba la fórmula para certificar su desaparición.

Sin apoyo social (la Guardia Civil afirma que solo cuenta con simpatías en ciertos círculos independentistas radicales de la provincia de Pontevedra) y con un número de activistas o colaboradores que nunca ha pasado de la veintena de personas, Resistência Galega, de acuerdo con los analistas del Ministerio del Interior, sin embargo ha sido capaz de perpetrar más de 60 «atentados terroristas», aunque los propios expertos reconocen la mayoría fueron ataques de 'violencia callejera' o de 'baja intensidad' con explosivos caseros, fundamentalmente contra sedes de bancos, partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, empresas de trabajo temporal, sistemas de comunicación, inmobiliarias u obras con impacto ambiental.

Catorce años

En sus catorce años de acción no cuentan con un solo atentado con víctimas, pero los servicios de Información, sobre todo de la Policía Nacional, venían situando a RG como principal amenaza terrorista para España después de, obviamente, los grupos yihadistas. Policía y Guardia Civil, a pesar de que la banda no actuaba desde 2014, siempre han temido que el mito de «Toninho» y «Martinha», pareja entre ellos, se extendiera entre los círculos más radicales, que siguieron muy de cerca la supuesta huida de ambos a Venezuela y su regreso a Portugal. Y_su entrada posterior a España en fechas recientes para presuntamente tratar de reactivar una lucha armada que ya languidecía.

María Asunción Losada Camba y Antón García Matos, los líderes de Resistência Galega detenidos el sábado en Vigo.
María Asunción Losada Camba y Antón García Matos, los líderes de Resistência Galega detenidos el sábado en Vigo. / Ministerio del Interior.

A pesar de su escasa capacidad de movilización, las andanzas de los dos líderes de RG y los llamamientos de su entorno sí que tenían cierto seguimiento a través de internet en grupúsculos secesionistas radicales, que veían en Resistência la única heredera del independentismo armado gallego nacido en los años 70 y de organizaciones como Uniom do Povo Galego, Liga Armada Galega, Luta Armada Revolucionária y, sobre todo, del el EGPGC (Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive), la más activa banda terrorista gallega, que operó entre 1987 y 1991 y que cometió cuatro asesinatos:_una bomba que provocó tres muertos en un discoteca de Santiago de Compostela y una emboscada para matar a un guardia civil.

Acta fundacional

RG desde que en 2005 colgara en internet su acta fundacional habría cometido esas seis decenas de ataques, siempre según los cálculos del Ministerio del Interior, porque muchos de estos sabotajes y atentados no fueron reivindicados formalmente por Resistência, hasta el punto de que círculos radicales independentistas siguen negando la existencia como tal de este grupo.

Atentados de Resistência Galega en una inmobiliaria de Cangas en 2007 (arriba), contra el Ayuntamiento de Baralla en 2014 y contra un repetidor en el Monte Sampaio. / Efe

Sus acciones armadas más importantes fueron, entre otras, el intento fallido de atentar en Coruña en diciembre de 2011 durante una visita oficial de los entonces Príncipes de Asturias; el ataque contra la casa natal de Manuel Fraga en septiembre de 2011; o la destrucción del ayuntamiento lucense de Baralla en octubre de 2014, última acción relevante atribuida a RG.

Poco antes de este último atentado, en septiembre de 2013, la justicia condenó por primera verz por terrorismo a miembros de este grupo. La Audiencia Nacional impuso a penas de hasta 18 años a cuatro activistas detenidos cuando preparaban atentados. En abril de 2014 el Supremo ratificó el carácter terrorista Resistência. Este martes «Toninho» y «Martinha» pasará a disposición de esa misma Audiencia Nacional que por primera vez certificó que su organización era terrorista.