Iñaki Galdos: «Lo más duro de mi vida política fue la crisis de la Real Sociedad»

Iñaki Galdos, en el frontón de Sagüés./SARA SANTOS
Iñaki Galdos, en el frontón de Sagüés. / SARA SANTOS
Expresidente de Hamaikabat (H1!) y exsecretario general de EA en Gipuzkoa

Elisa López
ELISA LÓPEZ

Era inevitable. En algún momento de su vida tenía que dedicarse a la política. Estaba predestinado. De adolescente ya leía al lehendakari Agirre y le apasionaban las historias sobre el nacionalismo vasco. Desde que tiene uso de razón ha devorado todo lo que tiene que ver con la política. Y también la ha vivido en la casa familiar de Oñati, con sus padres y hermanos. Pero, aun así, Iñaki Galdos no fue un ratón de biblioteca. En absoluto. Leía ensayo o historia, sí, pero también compraba discos de grupos ochenteros como Derribos Arias.

Al echar la vista atrás, este licenciado en Filología Vasca, lector empedernido y que durante más de quince años tocó el saxo en la banda de su pueblo, reconoce que la política le robó algo muy valioso para él: haber avanzado más en su faceta académica. También le restó tiempo para sus lecturas históricas. Hoy todavía tiene clavadas esas 'espinitas'.

Galdos fue un político algo atípico, polifacético, polemista nato y al que le gustaba un punto de provocación en el debate. Su salto a la política llegó en 1995. Antes, en 1987 y en 1991 Eusko Alkartasuna -partido con el que simpatizaba desde joven- ya le había tanteado. Pero dijo que no. Hasta que al fin entró como independiente por este partido en el Ayuntamiento de Oñati. Vivió de la política de 1995 a 2011. Más de 16 intensos años en los que tocó todos los palos. «Tuve la suerte de conocer todos los ámbitos. Presidí EA en Gipuzkoa, fui parlamentario y diputado de Deportes y en 2009 dejé el partido para fundar Hamaikabat», relata este nacionalista de pura cepa. Precisamente, a Iñaki Galdos se le recordará por encabezar la escisión de EA que se llamó así, H1!. Las diferencias en el seno del partido que presidía Begoña Errazti «eran irreconciliables», explica.

Pese a que el balance de esos años de su vida le resulta «positivo», también reconoce que le tocaron tiempos difíciles. Las «sacudidas» de ETA. Recuerda el asesinato de Fernando Buesa. Un día terrible. O los momentos de tensión vividos en tantos ayuntamientos... O los insultos que le proferían por la calle.

Ficha

Biografía
Nació en Oñati en 1966. Soltero.
Licenciado
en Filología Vasca.
En 1995
entró de concejal de EA en el Ayuntamiento de Oñati.
De 2000 y 2001
fue secretario general de EA de Gipuzkoa. Fue parlamentario y miembro de las Juntas Generales del territorio.
De 2007 a 2001
fue diputado foral de Deportes y Acción Exterior de Gipuzkoa.
En 2009
abandona EA y funda Hamaikabat (H1!).
En 2011
deja de presidir H1!

Pero lo que más le tocó el corazón no tuvo que ver con el ámbito estrictamente político. Fue, sin duda, el clima «absolutamente enrarecido» que se generó en la Real Sociedad entre los años 2007 y 2009. «La época de la mayor crisis que ha vivido el club. Yo era entonces el diputado foral de Deportes. Ahora, con el tiempo, estoy orgulloso de todo lo que hicimos. Pero nos tocó sufrir», lamenta. No oculta que personalmente le afectó porque existió «una dinámica en la que hubo barra libre por parte de algunas personas para ponernos en la diana con terribles y falsas acusaciones».

-¿Y lo mejor de la política?

-Que fue una experiencia enriquecedora, pese a las miserias que también existen... Me permitió formarme en la gestión y conocer de cerca a gente extraordinaria. Con muchos políticos mantengo una buena amistad, sean de la ideología que sean. Tomamos un café y charlamos. Esto me reconforta. Pero no me tienta nada volver.

En 2011 se alejó de la primera línea. Supo retirarse a tiempo. Era importante para él saber marcharse y encarar nuevos proyectos que ya le rondaban en la cabeza. Sin embargo, tuvo que hacer un 'impasse' obligado de más de un año. Su madre enfermó de ELA y se dedicó por completo a su cuidado. Tras su fallecimiento, reconectó con la política pero desde otro enfoque. Hoy en día sigue estando en ella, pero como mero observador: como columnista en prensa, y como colaborador en radio y televisión.

«La política me dio la oportunidad de conocer a personas extraordinarias»

«Soy un apasionado de la pelota, y más desde que juega uno de mis sobrinos»

Se siente orgulloso de la revista digital que edita en inglés, Basque Tribune, cuyo objetivo es dar a conocer temas vascos en todo el mundo de la mano de prestigiosas firmas. Un magazine digital que, tal y como cuenta, «está teniendo mucho éxito y no solo en el mundo de la diáspora». Ahora está centrado en la elaboración de un libro sobre la llegada de los primeros vasco-americanos a Oñati en 1974 a hacer su estancia universitaria. Y tiene entre manos otro proyecto que le emociona y en el que está empeñado. Está recogiendo datos y testimonios para elaborar con mimo una pequeña biografía de Felipe de Zulueta, un desconocido nacionalista oñatiarra que estuvo presente en la famosa 'cena del txakolí de Larrazabal' con los hermanos Sabino y Luis Arana, cita que puede considerarse como el punto de partida del nacionalismo vasco.

-¿Y le queda tiempo para el ocio?

-Sí, claro. Soy socio y un apasionado de la Real, voy a todos los partidos, pero no soy futbolero. Me pasa lo mismo con el Gipuzkoa Basket.

Vive tranquilo, entre la zona donostiarra de Sagüés y su Oñati natal. Es un enamorado de Estados Unidos, un país que ha pateado mucho después de tantas idas y venidas. También le gusta la buena cocina y es un apasionado de la pelota. Dejar la política le permitió recuperar la ilusión por este deporte. Sobre todo, desde que uno de sus cuatro sobrinos -a los que adora- se dedica a ello. Y confiesa entre risas que es capaz de pasar un fin de semana viendo nueve o diez partidos de aficionados, «sin exagerar». Es una especie de «revival», dice. Y, como de niño, el que fue presidente de Hamaikabat, ahora también dedica muchos ratos del día a disfrutar de sus buenas lecturas.

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