Anjel Oiarbide: «Los marcos constitucionales deben adaptarse a la realidad social, no actuar como corsés»

Anjel Oiarbide./
Anjel Oiarbide.

«El acuerdo en la ponencia del Parlamento debe estar en sintonía con la realidad de la sociedad vasca»

Juan Soto
JUAN SOTOSAN SEBASTIÁN.

El domingo fue el antepenúltimo eslabón de la gran cadena humana y ayer Anjel Oiarbide (Idiazabal, 1974), portavoz de Gure Esku Dago, analizaba los posibles efectos de la movilización.

-¿Qué balance hace de la cadena humana del domingo?

-Teníamos un gran reto, organizativamente y de país, para potenciar el espacio del consenso en este momento político en el que se da un debate sobre el estatus político. Más que cuantitativamente, lo más importante es lo cualitativo. Si algo deja la cadena es el trabajo común para llevar las razones del derecho a decidir a las instituciones. Es un hito importante y además ha tenido repercusión internacional.

-En vísperas de la movilización, cifraron en 84.000 los inscritos, y el último día al final fueron muchos más de los 100.000 previstos, llegando según sus datos a 175.000. ¿Cómo se llegó esa cifra?

-Hay que tener en cuenta que mucha gente tuvo que coger un autobús a las ocho de la mañana para ir a puntos casi desérticos sin infraestructuras o a puertos. Era un nivel de compromiso importante. Ya hace cuatro años vimos que la gente acaba apuntándose en masa al final. El sábado ya llegamos a cien mil y luego en el recorrido, una vez cubierto el grueso, te llevas sorpresas con gente no apuntada que se suma, porque la movilización va donde vive la gente, pasa por su portal y la gente participa. Ese fue el salto exponencial.

-La nueva ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, se pronunció sobre la cadena y descarta incluir el derecho a decidir en su propuesta de reforma de la Constitución. ¿Es un jarro de agua fría?

-Las garantías para que la ciudadanía vasca decida están en la voluntad y determinación de la sociedad. Históricamente los derechos se han conquistado y el futuro se tiene que basar en la voluntad popular. Las leyes y los marcos jurídico-políticos o constitucionales no están para actuar como corsés sino para adaptarse a las realidades sociales. El foco lo ponemos en la sociedad vasca.

-El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha señalado que el Parlamento Vasco debe encauzar sus reivindicaciones. ¿Cómo debe influir la cadena humana en el debate de la ponencia de autogobierno?

-La clase política ha acogido positivamente que la ciudadanía aporte sus razones a las instituciones. Estamos convencidos de que los consensos y acuerdos que se lleven a cabo estarán más conectados con la realidad social que si no hubiera habido ningún aporte social.

«Mucha gente cogió un autobús a las ocho de la mañana para ir a puntos de carretera casi desérticos»

«La movilización repercutirá positivamente en la consulta de Donostia del 18 de noviembre»

-Ustedes pedían a las instituciones «pasos significativos». ¿Cuáles debería dar la ponencia?

-Los parlamentarios están haciendo una labor importante y respetamos el proceso de la Cámara de Vitoria. Y sabemos que han acelerado la agenda establecida. El acuerdo y el consenso que tienen que llevar a cabo los representantes de la Cámara debe estar en sintonía con los derechos y la realidad de la sociedad vasca. Nuestra labor es crear los puentes entre la participación de la ciudadanía vasca y el debate que se está realizando, para que sea más rico.

-¿Qué espacios de colaboración proponen?

-Crear complicidades y confianza entre diferentes agentes sociales, políticos y sindicales y crear una red de compromisos. Socialmente, ampliar el debate sobre el futuro polo de su país es necesario. Estamos hablando de un debate que no se hace todos los años y que versa sobre un marco que nos va regir a los vascos durante décadas. Nuestra labor es ampliar socialmente ese debate y aportar en positivo.

-¿Tras la respuesta que vieron el domingo en Donostia, son optimistas de cara a la consulta en esta ciudad el 18 de noviembre?

-No tenemos duda de que la movilización del domingo va a repercutir positivamente y el 18 de noviembre se reflejará. En Donostia, ya ha habido más de 9.500 adhesiones para poner en marcha esa consulta, que se celebrará también en Irun.

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