De genios y hombres

Fotografía 'Picasso en su bañera', perteneciente a una exposición fotográfica de la galería Westlicht de Viena./EFE
Fotografía 'Picasso en su bañera', perteneciente a una exposición fotográfica de la galería Westlicht de Viena. / EFE
Alba Carballal
ALBA CARBALLAL

Estamos hartos de escuchar, en tiempos de feminismo y #MeToo, eso de que en el arte es preciso separar la obra del autor: las expresiones artísticas geniales lo siguen siendo con independencia de la calidad humana de quien las produce. Vaya, que el 'Guernica' sigue siendo el 'Guernica' por mucho que Picasso fuese también Pablo. Estoy de acuerdo: por un lado, los linchamientos mediáticos que emiten sentencias parajurídicas se me siguen haciendo bola; por otro, no dejaría de ver 'Manhattan' de resaca cada 1 de enero aunque se demostrase que Woody Allen es una versión pervertida y canalla del mismísimo Saturno. Eso sí, si separamos la obra de su autor, tenemos que separar con la misma diligencia al autor de su obra. Si el 'Guernica' o 'Manhattan' merecen respeto intelectual al margen de los actos de sus creadores, no podemos excusar las actitudes delictivas de ningún artista en virtud de la grandeza de su arte.

Es particularmente peliagudo el término 'genio', que hace peligrar la escisión porque funciona en ambos sentidos, pero a la inversa: encumbra en lo profesional y disculpa en lo personal. La dichosa palabra otorga reconocimiento y sitúa a los señalados, que pasan a ser un ejemplo para la sociedad en la que se insertan, en una especie de Olimpo de los hombres. Éste debería ser motivo suficiente para que el listón moral se colocase en lo más alto, pero a la hora de la verdad sirve para lo contrario: justifica comportamientos reprobables. En el caso de aquellos hombres con cierta cuota de poder que utilizan su posición para acosar, violar o abusar de las mujeres que les rodean, su valía artística sigue funcionando como bula papal infinita: «Hay que perdonarle, es un genio». Pues va a ser que no. ¿Cantan peor los cabronazos? Si la respuesta es negativa, tampoco puede ser un salvoconducto moral ser capaz de afinar la 'Traviata'.