«Antes era muy violento y he mejorado. Ahora hablo en vez de soltar las manos»

El informe recoge también testimonios de condenados, víctimas y profesionales

A. A.

«Yo antes era muy violento y ahora he mejorado. Ahora hablo en vez de soltar las manos. Pienso antes de reaccionar. Antes estaba más nervioso aunque, claro, depende del estilo de vida y los problemas que tengas en cada momento. Lo pienso y es todo... Si nadie te apoya, te da igual pegar». El informe sobre el impacto del programa Gakoa de rehabilitación de hombres condenados por violencia de género recoge una información sustancial más allá de los necesarios datos: la opinión de los propios condenados, también de las víctimas y de los profesionales que intervienen en toda la cadena judicial.

Las autoras de la investigación acudieron a una sesión de terapia en la que participaron seis hombres (tres jóvenes, dos jubilados y una persona de mediana edad), la mayor parte autóctonos. Casi todos tenían hijos, aunque en varios casos no tenían relación con ellos. Casi todos tenían pareja y en dos casos la pareja era la misma que fue agredida. A lo largo de dos horas, los hombres expusieron su visión sobre los objetivos del programa, si les sirvió para tomar conciencia de su conducta violenta, por ejemplo. Uno dice: «Yo ya no me defino como violento. He cogido mucho respeto a pelear con la mujer o los amigos y así aprendo». También hablan del proceso de reconocer su responsabilidad. «Cuesta aceptarlo», admite otro. Y piden extender el programa. «Debe aplicarse antes, entramos tarde».

Las víctimas cuyos agresores pasaron por rehabilitación también defienden los beneficios. «Es una forma de ir acabando con la violencia y que sean conscientes, muchos no empatizan», responde una mujer. «Me parece muy bien que haya un lugar donde les hagan entender a los agresores, me parece muy bien que les ayuden. Yo no he vuelto con él pero sé que tiene otra pareja y espero que esa persona no vuelva a vivir lo que yo viví», añade otra.

Los profesionales entrevistados también muestran interés por el programa. «La valoración es positiva. Aunque en un primer momento algunos sectores pudieran tener alguna reticencia, se explicó que el programa tiene como objetivo primordial evitar nuevas víctimas y que el trabajo es riguroso y transparente», defienden.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos