Gipuzkoa no tendrá ninguna cárcel

Gipuzkoa no tendrá ninguna cárcel

Los reclusos de primer y segundo grado serán ingresados en Zaballa, la prisión de Vitoria

Ana Vozmediano
ANA VOZMEDIANO

No habrá una nueva cárcel en Gipuzkoa. El Ministerio del Interior ha descartado ya la construcción de una gran instalación penitenciaria en los terrenos de Eskuzaitzeta, en el barrio de Zubieta entre San Sebastián y Usurbil, después de escuchar los argumentos de la delegación del Gobierno en el País Vasco que encabeza Jesús Loza, de acuerdo con el Ayuntamiento de San Sebastián, cuyo teniente de alcalde, Ernesto Gasco, ha participado en estas negociaciones. Queda aparcado así el centro penitenciario que se proyectó en 2013, el último que tiene carácter oficial y se va a trabajar en una alternativa diferente, la edificación de un CIS, un centro de inserción social en el que tienen cabida los presos de tercer grado y alguno de segundo, todos aquellos que duermen en el penal pero no pasan el día entre sus muros.

El derribo de la actual cárcel de Martutene, demanda del Consistorio donostiarra desde hace años, podría ser más o menos inminente en función de si los Presupuestos del Estado del año que viene contemplan la partida correspondiente para este proyecto y de que el diseño del futuro CIS llegue a tiempo.

La negociación con el Ministerio del Interior, a través de la delegación del Gobierno en el País Vasco, ha llegado a buen puerto aunque no se haya concretado aún en papeles con membrete oficial. La única apuesta penitenciaria del Ministerio es ya ese CIS. Desde Instituciones Penitenciarias no confirman que la negociación haya culminado, y se remiten al plan de modernización de 2013, que sigue vigente aunque nunca se ha llegado a aplicar en Gipuzkoa.

El Ministerio del Interior diseñará el nuevo CIS que podría adjudicarse el año que viene

Gasco muestra la satisfacción del Ayuntamiento ante esta decisión de la que ya se comenzó a hablar a primeros de año. Fue entonces cuando el anterior ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, manifestó su intención de trabajar en esta opción, que fue bien vista por el consistorio desde el principio. El objetivo principal del Ayuntamiento donostiarra es que el penal de Martutene, que acaba de cumplir 70 años, desaparezca lo antes posible. El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, anunció recientemente su intención de plantear al actual mandatario de Interior, el ministro Fernando Grande-Marlaska, que demorar el traslado de los reclusos hasta que se construyera una nueva cárcel con todos los servicios inicialmente planteados, podría generar una «situación insostenible». Porque pese a que el proyecto nunca ha acabado de arrancar, mandatarios de todos los partidos políticos han coincidido desde hace años en el mal estado de Martutene y en su incapacidad para albergar a los reclusos.

«Un CIS no sustituye a una cárcel, no son intercambiables»

Cuando Interior empezó a dar a conocer a primeros de año que barajaba la opción de no construir una nueva cárcel, el Colegio de Abogados fue el primero en mostrar su desacuerdo. Su decana, Lurdes Maiztegui, lo hizo público. «El territorio no tiene que quedarse sin centro penitenciario. Además, no es lo mismo una cárcel como la actual de Martutene que un CIS. Estos equipamientos son complementarios, nunca canjeables».

La situación, alertaron, complica la atención de los abogados hacia los internos, pero el coste es, a su juicio, tanto económico como personal. «Se puede dificultar algo tan importante como el contacto con la familia de los que tienen menos recursos. Para ellos es muy importante mantener la ligazón con las personas más cercanas». Y no es lo mismo coger el autobús a Martutene que desplazarse hasta Vitoria y desde allí a Zaballa, que es el lugar en el que se encuentra la prisión alavesa, con capacidad para mil internos.

En cualquier caso, las ONG que colaboran con Martutene y los propios letrados dieron por hecho que la cárcel de Zubieta se construiría con ese modelo que impera en Vitoria y Pamplona. «No vemos que se hayan dado pasos para adelante, pero sí que se empiezan a mezclar unas cosas con otras».

De momento lo que sí avanza es la construcción del nuevo barrio de Txomin, cuyos edificios van cercando la cárcel, hundida entre inmuebles de nueva construcción e hipotecada por esta antigua prisión que sigue siendo el único recurso penitenciario de Gipuzkoa.

MIl reclusos

La fórmula de optar por un CIS acelera los plazos de construcción de la alternativa penitenciaria que, con los datos de hoy mismo, albergaría a noventa personas, las que ahora cumplen el tercer grado en Martutene y que no cuentan con un módulo específico. El teniente de alcalde apunta que el modelo que va a aplicarse es más acorde con sistemas más avanzados como los nórdicos. «Además, la demanda ha bajado, ya no hace falta una construcción de gran envergadura sino un edificio más pequeño, Gipuzkoa no precisa de 400 plazas».

Martutene alberga en este momento a 280 internos de los que noventa están en tercer grado

La opción permite además, alegan, mayor flexibilidad a la hora del derribo del viejo y mal acondicionado penal, que ha quedado además encajonado entre los nuevos edificios residenciales del barrio de Txomin.

Los presos de primer y segundo grado, con el régimen penitenciario más estricto, serán trasladados a Zaballa, la cárcel de Vitoria de nueva construcción que sustituyó a Nanclares de Oca, inaugurada en el año 2011. Esa prisión tiene 720 celdas con capacidad para 1.000 reclusos, aunque de momento los internos no llegan a 700, por lo que se considera que está infrautilizada.

Otra opción barajada en su momento fue Pamplona, también con plazas disponibles y también de esa 'generación' de penales que se concibieron como pequeñas ciudades. Sin embargo, se descartó porque no se podría utilizar para los presos preventivos, según las fuentes consultadas y, además, la policía judicial de la Comunidad Autónoma Vasca, que es la Ertzaintza, no podría llevar a un preso hasta el centro penitenciario navarro y tendría que acordar cada traslado con la Guardia Civil en la muga entre ambos territorios.

La cárcel de Zaballa en Vitoria cuenta con 720 celdas, mil plazas, en las que viven 700 reclusos

Vitoria supone la alternativa adecuada, según el propio Gasco, «porque la conflictividad ha descendido y no son necesarias cárceles de tanto tamaño como las que se proyectaron en su momento. Vitoria está cerca de una gran parte del territorio y apenas a una hora de San Sebastián».

Noventa, en tercer grado

En estos momentos, Martutene se considera un 'centro de medio abierto'. Cuenta con 280 presos de los que 90, la tercera parte, se encuentran en tercer grado. Este tipo de presos se quedaría en el CIS que se edificaría en Zubieta. Al nuevo centro irían además aquellos reclusos de segundo grado que tienen permiso para trabajar o estudiar fuera de la cárcel y a los que se les aplica el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

El nuevo CIS se ocuparía también del seguimiento de los presos en libertad condicional y de la coordinación de los que realizan trabajos en beneficio de la comunidad. Asimismo, también estarían vinculados los que se rehabilitan de adicciones en alguna institución externa como Proyecto Hombre.

El resto de internos de Martutene son los preventivos (pendientes de juicio) y los de segundo grado, los que se trasladarían a Zaballa. «Esa es la línea sobre la que se va a trabajar y la que creemos más adecuada. Se barajó también que todos los reclusos, incluidos los de tercer grado, fueran trasladados a Vitoria, pero creemos que no era la opción más adecuada para fomentar la reinserción», explica Gasco, que insiste en que el penal de la capital alavesa resulta suficiente para cubrir las necesidades existentes.

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