La compra de viviendas a tocateja cae a mínimos de hace ocho años

Una pareja ante un notario. /R. C.
Una pareja ante un notario. / R. C.

La adquisición de inmuebles con hipoteca supera el 52% de las operaciones, tras años en los que la mayor parte de las transacciones no precisaban financiación

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El mercado inmobiliario ha vuelto a la normalidad que pasa por financiar las compras de viviendas con un préstamo hipotecario. Esa era la vía tradicional para adquirir un piso o una casa hasta que en los años de la crisis la mayor parte de las operaciones se abonaban sin créditos bancarios de por medio. A tocateja. Sin embargo, el pasado mes de agosto arrojó un dato que rompe inicialmente con esa realidad: el 52,3% de las compraventas que pasaron por los despachos de los notarios se realizaron con financiación, frente a un 47,7% que no precisaron dinero prestado.

De esta forma, y por primera vez en los últimos ocho años, hay más adquisiciones que necesitan financiación frente a las de compradores que pagan su vivienda con sus propios recursos. No ocurría concretamente desde mediados de 2011. En aquella etapa, hasta un 60% de las operaciones llegaron a precisar una hipoteca para poder completarse, según los datos del Consejo General del Notariado. Desde entonces, y como consecuencia de la crisis económica y financiera, el porcentaje de inmuebles financiados comenzó a caer hasta llegar al mínimo por debajo del 30% en el año 2013. En ese ejercicio, un 70% de las compras se pagaban con dinero contante y sonante.

Esta realidad se explica por la entrada de numerosas empresas, fondos de inversión, sociedades y grandes compradores en el mercado español, frente a la mayor parte de los ciudadanos de a pie, cuya renta les impedía acceder a la vivienda, aunque una parte sí ha optado por eludir la financiación con los ahorros que tenían disponibles. En estos últimos años, el porcentaje de operaciones financiadas ha ido ganando peso, aunque no han sido mayoría hasta este verano, según los notarios.

A medida que aumenta el número de viviendas financiadas, también lo hace el del capital prestado por los bancos con respecto al valor de tasación del inmueble. En concreto, esa cuantía ha supuesto, de media, un 76,4%, lo que implica un pequeño repunte con respecto a la tendencia a la baja del dinero prestado por las entidades frente a la valoración del piso o la casa. Atrás quedaron, en cualquier caso, las etapas en la que los bancos llegaban a financiar más del 80% de la tasación, como ocurría hasta 2011, e incluso más del 100%, como en los últimos meses del 'boom' inmobiliario de 2008.

De hecho, el último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España indicaba que en 2018, casi la mitad de las hipotecas financiaron menos del 80% del valor de tasación; otro 40%, entre el 80% y el 100%; y una parte residual, más del 100%.