Cómo sacar jugo del 'Batterygate' de Samsung

Cómo sacar jugo del 'Batterygate' de Samsung

Turbulencias en el sector tecnológico. Al caso de las baterías de Samsung se ha unido el 'profit warning' de Ericsson. ¿Es Apple el gran beneficiario de todo esto?¿Dónde hay que invertir para sacar ganancia de pescadores en este río revuelto?

MARÍA GÓMEZ SILVA

El sector tecnológico anda revuelto por diversas noticias corporativas como el caso de las baterías explosivas del Galaxy Note 7 o el 'profit warning' de Ericsson, asuntos que han hecho mella en la cotización de ambas compañías. En ese sentido, hemos preguntado a los expertos qué estrategia adoptar con los dos valores y su principal competencia (Apple y Nokia) ante la sospecha de que quizá estemos ante el clásico caso de «a río revuelto, ganancia de pescadores». Sin embargo, el diagnóstico de los analistas difiere, empezando por su visión sobre el futuro que espera al protagonista del 'Batterygate', Samsung.

Algunos expertos creen que el caso va a tener un impacto limitado en el valor, como se aprecia en el hecho de que éste haya recuperado ya la mitad de la caída del 13 por ciento que vivió por culpa de la noticia. «Mientras los problemas de seguridad se asocien únicamente a ese modelo concreto, el resto de dispositivos no tendrían por qué sufrir un desplome de las ventas», opina Victoria Torre, de SelfBank, en una opinión compartida por Celso Otero, de Renta 4: «Aunque esto le cueste 2.000 ó 3.000 millones, Samsung vale 180.000 millones de euros en Bolsa y tiene 67.000 millones de euros en caja. Además, es una compañía diversificada en la que los móviles solo suponen el 44 por ciento de las ventas». Por eso, Otero opina que la cotización del valor (que sube más de un 25 por ciento en el año) probablemente se recuperará.

En ese sentido, hay quien piensa que hay que aprovechar la corrección para comprar títulos de la compañía: «Creemos que es buen momento de entrada debido a su valoración atractiva y a su posición de tesorería. Samsung tiene los recursos necesarios para superar el daño reputacional. En cuanto al impacto en la cuenta de resultados, será exclusivo de este año y casi no varía la tesis de inversión en la compañía», dice Beatriz Gutiérrez, gestora del fondo Rural Tecnológico Renta variable.

En cambio, otros especialistas opinan que el escándalo de Samsung traerá cola. «Samsung lo va a pasar mal. En plena campaña del nuevo iPhone, del nuevo Huawei, se ha perdido una renovación de terminal. ¿Cuántos de los clientes que pierdas ahora nunca van a volver a ti? Le estás dando una oportunidad al bar de enfrente», dice David Navarro, de Andbank. Lo mismo opina Diego Salvador, de Gesconsult: «Tiene que corregir más. Una parte sustancial de los clientes no va a volver a Samsung. Y, encima, tienes la competencia de los móviles chinos, que es una amenaza notable. Te ofrecen móviles a la mitad, con una calidad parecida», dice.

En ese sentido, una de las compañías beneficiadas de esta pérdida de clientes podría ser su principal competidora, Apple, tal y como cuenta Claire Shaw, de Syz W.M. «El iPhone 7, recientemente lanzado al mercado, ha superado las expectativas de demanda con abundantes pedidos en el mundo entero y cabe inferir que la incertidumbre de los consumidores de Samsung en cuanto a la sustitución de sus Galaxy haya actuado como un catalizador más de la demanda de Apple», dice Shaw.

Por eso, Navarro o Ignacio Cantos, de Atl Capital, tendrían Apple en cartera con una visión de largo plazo, dada su posición de liderazgo y las oportunidades que tiene de ampliar su negocio mediante el desarrollo de servicios asociados al iTunes.

También a Beatriz Gutiérrez le gusta la compañía de la manzana: «Apple estaba subiendo en Bolsa antes de conocer la paralización de la producción del Note 7 por parte de Samsung. El motivo principal del buen comportamiento de Apple, más allá del tema puntual de Samsung, es la buena evolución de sus ventas, tanto en hardware (iPhone 7 fundamentalmente) como su rama de servicios, que le da una recurrencia de ingresos que no tenía hasta la fecha. Creemos que Apple lo seguirá haciendo bien en Bolsa debido a que es una de las compañías cotizadas en el Nasdaq con una valoración más baja. El mayor reto que tiene Apple es una adecuada gestión del capital y liquidez. Hasta el momento, han sido disciplinados en este aspecto por lo que no vemos motivos para que dejen de serlo».

Sin embargo, tampoco con Apple hay consenso, pues otros expertos como Celso Otero, Diego Salvador o Victoria Torre critican su excesiva dependencia del iPhone (el 66 por ciento de la facturación proviene del terminal) e incluso cuestionan que los clientes de Samsung se vayan a marchar a Apple, que cuenta con un sistema operativo mucho más cerrado que Android, el iOS. «Hay mucho componente cíclico en sus ventas y el riesgo de que salga un modelo que no triunfe como le pasó a Blackberry, Motorola o Nokia es grande. Es cierto que tiene 150.000 millones en caja, que es mucho más de lo que valen muchas empresas. Pero la caja por sí sola no genera crecimiento», advierte Otero.

La guerra por las redes

Pero, más allá de la guerra por la venta de terminales, existe otra por el negocio de la implantación de las redes de telecomunicaciones, un área en la que batallan principalmente 3 compañías en todo el mundo: Ericsson, Nokia y la china Huawei, que les va ganando cuota de mercado a base de precios reducidos. Éste es el motivo detrás del 'profit warning' en Ericsson, que ha contagiado a Nokia, al entender el mercado que se enfrenta al mismo problema. Sobre este asunto, expertos como Otero o Salvador creen que Ericsson es una apuesta de 'value investing' clara: es una compañía en plena reestructuración que ha retrocedido mucho en Bolsa pero que podría rebotar si se recupera la inversión en redes y la empresa acomete adecuadamente su plan de recorte de costes. «Estás comprando un líder de una industria que está pasando un momento cíclico malo, con caídas de ventas de media del 8 por ciento en el mundo, pero cuando se reestructure, el valor va a subir seguro. Es mejor entrar ahora que nunca», dice Salvador.

Otra opción es apostar por compañías proveedoras de las primeras. Por ejemplo, Shaw recomienda la alemana Dialog, un proveedor de Apple que le gusta por fundamentales y que, además, «se beneficia indirectamente de los contratiempos de Samsung».