Sordo ve en el acercamiento entre ELA y LAB un riesgo para la negociación sectorial

Unai Sordo, líder de CC OO en Euskadi, durante una entrevista con este diario. /
Unai Sordo, líder de CC OO en Euskadi, durante una entrevista con este diario.

El responsable en Euskadi de CC OO alerta sobre esa eventual alianza «político-sindical» de las dos centrales nacionalistas

DV SAN SEBASTIÁN.

El secretario general de Comisiones Obreras en Euskadi, Unai Sordo, asegura que un acercamiento «político-sindical» entre ELA y LAB puede traer consigo el «sacrificio de la negociación sectorial» en el País Vasco. En un artículo publicado en su blog de internet, Sordo señala que desde hace unas semanas los responsables de de las dos centrales abertzales «cruzan declaraciones sobre en qué términos debieran darse acercamientos entre sus organizaciones de cara a una alianza del sindicalismo nacionalista en Euskadi», y destaca que «no es la primera vez que se hacen este tipo de pronunciamientos y acaban concretándose en estrategias conjuntas».

A su juicio, en esta ocasión hay dos elementos encima de la mesa. El primero, la estrategia sindical, especialmente la vinculada a la negociación colectiva. Y, por otro lado, las «dinámicas políticas de país». «Normalmente, el panorama sindical vasco se ha situado en dos ejes que no son exactamente simétricos. El sindical y el político; no es fácil en algunas ocasiones discernir uno de otro. Salvo en el caso de LAB, creo que los sindicatos vascos hemos hecho un recorrido importante en la autonomía respecto a las fuerzas políticas con las que históricamente hemos estado vinculados», valora.

Sordo considera que los acercamientos entre ELA y LAB siempre han tenido un «talón de Aquiles profundo», que es el modelo de negociación colectiva. «La defensa de los convenios sectoriales situaba a LAB en esa variable del juego, más cercana a las posiciones de CC OO y UGT», incide. El líder de Comisiones Obreras afirma que en cualquier intento de acuerdo que haya sido ensayado entre los sindicatos nacionalistas, LAB ha estado obligado a pagar un «peaje» relacionado con su posición en los convenios y en cualquier dinámica general sobre negociación colectiva. «Es decir, no debía aparecer públicamente en ningún acuerdo general, ni en nada parecido, con CC OO y UGT», asegura.

No obstante, cree que hay otra variable que termina siendo la decisiva: «Las estrategias políticas». «De una parte, el papel de ariete o vanguardia que el sindicalismo nacionalista jugó en el proceso de Lizarra. Ese es el escenario, digamos añorado, del que nunca se ha bajado ELA. De otra parte las necesidades políticas coyunturales de la izquierda abertzale», indica.

Por ello, cree que «no es difícil atisbar una posible confluencia de intereses». «Por un lado quien, salvando las distancias, aspiraría a jugar el rol de una especie de Assemblea Nacional Catalana (ANC) a la vasca desde el banco sindical (ELA) junto a quien necesita revitalizar un proyecto político (LAB) ante la irrupción sorpresiva de Podemos», concluye.