Balonmano

Judith Sans deja el balonmano a final de temporada

Tati Garmendia y Judith Sans, ayer en la rueda de prensa de la despedida de la pivote. / ARIZMENDI
Tati Garmendia y Judith Sans, ayer en la rueda de prensa de la despedida de la pivote. / ARIZMENDI

«Llevo tiempo pensando que este deporte no me llena como antes. No sé si será por un tiempo o definitivo», confiesa la pivote de 24 años

Xabier Galartza
XABIER GALARTZA

El Bera Bera este año y sobre todo últimamente va de sorpresa en sorpresa. A las novedades de los fichajes de relumbrón de las internacionales del Aula Valladolid (su último verdugo) Maria O'Mullony y Eli Cesáreo anunciados la semana pasada, pero que no ha sido oficializado hasta ayer por el club a través de Tati Garmendia, hay que añadir que Judith Sans abandonará el equipo y la práctica del balonmano en general a final de esta temporada.

La noticia ha cogido a contrapié a mucha gente. Las propias compañeras de la pivote catalana no lo esperaban. Razones personales son las que le han llevado a decir adiós, al menos temporalmente, a un deporte al que se ha dedicado de pleno desde hace más de una década.

En este sentido comentó que «ha sido una decisión difícil de tomar porque llevo desde los catorce años dedicándome al balonmano, priorizándolo, pero creo que ahora no es esto lo que necesito».

La idea de colgar las botas le lleva rondado tiempo en su cabeza. La jugadora acabó por reconocer que «llevo tiempo pensando que el balonmano no me llena como antes, pero desde que tomé esta decisión estoy mucho más tranquila, más relajada y no sé si será por un tiempo o definitivo».

Es evidente que no es una determinación tomada a la ligera sino todo lo contrario. El proceso de reflexión «ha sido largo y al final me ha resultado difícil aceptar que lo que verdaderamente quiero es dejarlo», aclaró.

La decisión resulta aún más chocante por la juventud de la jugadora, ya que al final de este mes cumplirá veinticinco años. La pivote argumentó durante la comparecencia en la que estuvo acompañada de la máxima responsable de la sección, Tati Garmendia, que «hasta hoy el balonmano era mi prioridad máxima. La decisión la tomé hace unos meses y posteriormente he jugado partidos importantes contra Rocasa y Guardés, pero aún así no tengo fuerzas por seguir otra temporada. Las tengo para acabar ésta, pero no para más».

A renglón seguido se adelantó en aclarar que «no cierro la puerta al balonmano de manera definitiva y sé que costará entenderlo a mucha gente. Los únicos que lo entienden ahora son mi familia. Quiero parar en este momento de mi vida y ver. Ni las compañeras del equipo se lo esperaban. Fue una sorpresa».

Estudios de enfermería

El club le dejó un margen de tiempo para que sopesara su decisión al poner de manifiesto que a partir de ahora se quiere centrar en sacar adelante sus estudios de enfermería. Sin embargo, esta no es la razón principal. Lo reconoció después de que Garmendia comentara que «creo que es compatible acabar la carrera y seguir jugando aquí, pero ella ha preferido dejarlo. Vamos a notar su falta».

En cuanto a su implicación por lo que queda de campaña, huelga significar el valor que le da al compromiso que tiene adquirido con el club. Emocionada y con la voz entrecortada, comentó igualmente que «voy a dar lo máximo de mí en lo que queda de temporada para que podamos ganar la Liga y la Copa».

Esta es su cuarta temporada en el club, aunque en la pasada edición abandonó en diciembre las filas del conjunto donostiarra al recibir la oferta del Midtjylland danés para jugar la segunda parte del año en sus filas. En su primera temporada en el Bera Bera consiguió adjudicarse el triplete y además ha llegado a debutar con la selección española absoluta. Hasta la fecha ha jugado 110 partidos con el Bera Bera y anotado 244 goles. Garmendia solo tuvo palabras de elogio. «Es la jugadora más profesional que he conocido».