El salto del guisante goleador

Chicharito Hernández celebra un gol. /
Chicharito Hernández celebra un gol.

Javier Hernández, Chicharito, el cicerone de los españoles en Mánchester, está siendo decisivo en la recta final del Madrid con sus goles ante Atlético y Celta

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

«Profesionalidad», dice rotundo David de Gea cuando se le pide que defina en una palabra a Javier 'Chicharito' Hernández. Durante sus primeros años de estancia en Manchester United el mexicano fue como un ángel de la guarda para el portero al llegar en 2011. «Chicharito es una grandísima persona, una de las mejores que he conocido en el mundo del fútbol», explica el internacional. Traductor y cicerone del meta, también se volcó cuando en enero de 2014 Juan Mata aterrizó allí. «Es un buen amigo, y me alegro mucho de que esté teniendo acierto en estos últimos partidos. Se merece todo lo bueno que le pase», reconoce el asturiano. «Es impresionante como entrena todos los días», explica Ander Herrera. Los tres jugadores españoles, vecinos del mexicano en las afueras de la ciudad, coinciden en reconocer que «siempre entrena a tope, con buen ánimo y siendo positivo». Su predisposición para resistir la frustración y pensar en positivo ha sido clave para poder rendir en las pocas oportunidades que ha recibido. «No lo pasé nada bien y gracias a Dios hoy estoy disfrutando. Siempre he dicho que lo que más amo es jugar dentro del terreno de juego, sea aquí o en otro sitio. Lo que quiero es responder, hacer goles y disfrutar. Habrá tardes buenas y otras no tanto, pero a mí me enseñaron que la entrega está en tus manos», comentó tras su doblete en Vigo.

Así ha sido en Madrid, incluso cuando parecía que su rol sería testimonial. «Nadie se entrena para ser suplente. Ser profesional no puede ser sólo una frase bonita. Hay que cumplirlo y demostrarlo para no engañar a todos los que están detrás de ti. No puedo defraudar a mis padres o a mis abuelos», asegura. La pasión por el fútbol le viene de familia, esa que le acompaña desde que llegó a las islas Británicas. «Mi abuelo y mi padre me enseñaron que en el fútbol hay que saber esperar y ser humilde. Me ha ayudado para bien. En los momentos malos fueron los que me apoyaron, los que me dijeron que tuviera fe porque mi oportunidad iba a llegar». Tras jugar con Chivas, ha mejorado las carreras de su abuelo Tomás Balcázar, que disputó el Mundial de Suiza 1954, y su padre Javier, que acudió a México 1986 y encaminó su apodo por su estatura y el color verde de sus ojos. «Al empezar a jugar al fútbol en México, decían que tenía los ojos como un guisante. Me decían, 'mira, parece un chícharo' y como era bajito, mi abuelo y mi padre me empezaron a decir 'Chicharito'. Es un apodo cariñoso», explica con orgullo sobre un sobrenombre que tuvo problemas para lucir en la 'Premier League'. Nada más llegar al United, explicó que prefería no llevar Hernández en su elástica, pese a que había una norma que pedía lucir sólo el apellido, aunque se acabó quebrando con la llegada de tantos futbolistas extranjeros al torneo inglés.

En Carrington, donde están contentos por su momento goleador en Madrid, ha dejado huella entre los jugadores y los empleados, que le consideran un loco de la alimentación y de la puntualidad. «Es tan profesional que tiene su propia comida y se la lleva al cocinero para que se la pongan», explican desde la ciudad deportiva del equipo inglés. «No me sorprende, me alegró mucho por tí colega», escribió Michael Carrick, uno de los capitanes del Manchester United, en las redes sociales tras su gol al Atlético. El otro, Wayney Rooney, que ha sido su habitual compañero en ataque también le escribió mensajes de apoyo. «Es una garantía cuando tiene confianza, juega poco pero marca mucho», recuerda De Gea. Es veloz en el campo y fuera de él, habla deprisa y piensa deprisa. «Como el señor Lobo», también reconocen en el vestuario del Real Madrid a modo de broma recordando la frase de Pulp Fiction. «Sólo puede ver la botella medio llena. Tiene mucha confianza en mí mismo».

 Empezó a 'solucionar problemas' en su etapa en el Manchester United saliendo desde el banquillo y se convirtió en un gran recurso para sir Alex Ferguson. El año que jugó la final de la Liga de Campeones fue nombrado jugador del año pese a estar en la plantilla Cristiano Ronaldo, con el que mantuvo una buena relación y ahora, años después, se ha vuelto a reunir en Madrid. «Es el mejor del mundo sin lugar a dudas. Hay que estar loco para no pensarlo. Messi es bueno, pero está detrás.», dice el mexicano. Tras el adiós de la 'Fergie' a los 'diablos rojos', la llegada de David Moyes le hizo perder protagonismo y por ello aceptó irse en préstamo al Real Madrid con una opción de compra de 25 millones y cuya fecha límite es el 30 de abril. «No me quiero meter en eso, jugaré donde Dios quiera. Estoy viviendo el presente, soy jugador del Real Madrid, y quiero disfrutarlo. No sé si voy a estar aquí un año o más, no depende de mí. Estoy centrado en jugar el mayor número de minutos en el mejor club del mundo», proclama el mexicano.

Carlo Ancelotti, que le abrazó tras ser el héroe ante el Atlético, elogió el «buen» momento de forma del delantero tras sus dos goles en Vigo. «Chicharito está disfrutando de su momento, que es muy bueno, y está ayudando mucho al equipo. Él es innegociable en este equipo, como Benzema, Cristiano, James, Ramos... Tengo un equipo de muy buenos jugadores pero sólo pueden jugar once», explicó. Su compañero James, con el que ha forjado una buena relación en Madrid. «Está entrenandose bien y se merece todo lo bueno que le está pasando», explicó el colombiano la zona mixta de Balaídos. Antes de abandonar el estadio, 'Chicha', como le llaman sus compañeros, se acercó a Fran, un joven con distrofia muscular que esperaba en la puerta del campo y le entregó su camiseta. Después subió de un salto al autobús.