Mundial de Clubes | Final

Jeques del mundo

Sergio Ramos alza el título que acredita al Real Madrid como campeón del Mundial de Clubes. /Andrew Boyers (Reuters)
Sergio Ramos alza el título que acredita al Real Madrid como campeón del Mundial de Clubes. / Andrew Boyers (Reuters)

El Real Madrid amarra su tercera escarapela consecutiva ante un Al Ain sobrado de ilusión pero escuálido en el plano defensivo

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Sin necesidad de despeinarse ante un rival sobrado de ilusión pero escuálido en defensa, con innumerables lagunas tácticas y el depósito de gasolina bajo mínimos al tener que disputar cuatro partidos en diez días, dos de ellos con el esfuerzo adicional de la prórroga y el sufrimiento de sendas tandas de penaltis, el Real Madrid tramitó otra escarapela que le permitirá descorchar el champán en Nochevieja iluminado por el brillo de un nuevo título el grisáceo rostro que ha exhibido en los últimos tiempos. Siempre habrá quienes minusvaloren el Mundial de Clubes aludiendo al inferior empaque de muchos de los contendientes, pero aun admitiendo que el cetro mundial no es sino la pedrea, también cabe resaltar que para citarse con ella antes un equipo europeo debe hacerse acreedor de ese Gordo al que se conoce con el sobrenombre de 'orejona'. Y nadie tan ducho en ello como el conjunto de Chamartín.

Por siete veces ha ocupado ya el trono planetario el Real Madrid, tres cuando lo facultaba la Copa Intercontinental y otros cuatro habilitado ya el asiento por el Mundial de Clubes. Las tres últimas veces en las que ha puesto ahí sus posaderas lo ha hecho de forma consecutiva, otra frontera más que cruza la primera escuadra capaz de encadenar un triplete de Champions en un lustro glorioso en el plano internacional en el que ha firmado un póker de coronas europeas secundadas por otras tantas a escala mundial.

Ni siquiera tuvieron que meter esta vez la tercera marcha los blancos. Les bastó con ir en segunda para, alumbrados por una rutilante versión de su Balón de Oro, excelentemente secundado por un imperial Marcos Llorente que adornó su notable actuación –otra más y van unas cuantas- estrenándose como goleador del conjunto cuyo linaje han ennoblecido tantos de sus familiares, demostrar que siguen siendo los auténticos jeques del planeta llamado fútbol.

4 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Marcos Llorente (Casemiro, min. 81), Kroos (Ceballos, min. 70), Modric, Lucas Vázquez (Vinícius, min. 83), Bale y Benzema.

1 Al Ain

Khalid Eisa, Ahmad (Al Ahbabi, min. 63), Ismail Ahmed, Fayez, Shiotani, M. Abdulrahman (Amer Abdulrahman, min. 66), Doumbia, Yaslem, Caio, Berg (Nader, min. 74) y El Shatat.

Goles:
1-0: min. 13, Modric. 2-0: min. 60, Marcos Llorente. 3-0: min. 79, Sergio Ramos. 3-1: min. 85, Shiotani. 4-1: min. 90, Nader, en propia puerta.
Árbitro:
Jair Marrufo (Estados Unidos). Amonestó a Sergio Ramos
Incidencias:
Final del Mundial de Clubes disputada en el Zayed Sports City Stadium de Abu Dabi ante 43.000 espectadores.

Porque ahora presumen además de mirar por el retrovisor al Barça también en el Mundial de Clubes, dejando atrás los tres entorchados que conquistaron los azulgrana. Ya están también solos en esta cumbre, igual que en lo individual Kroos, pentacampeón del mundo al añadir al título que enlazó con el Bayern a los logrados como miembro de una camada de triunfadores que está reventando los registros históricos de la entidad: 20 trofeos acumulan ya vestidos de blanco Sergio Ramos y Marcelo, precedidos tan sólo por Manolo Sanchís (21) y Paco Gento (23); 17 suman Benzema y Nacho, los mismos que Di Stéfano y Fernando Hierro; 16 detenta Varane, en el mismo escalón que Raúl González. Y la lista sigue.

Bale, MVP del torneo

Notable corolario a un 2018 cuya cima fue la 'decimotercera' tras un duelo que comenzó de modo trepidante pero en el que la resistencia del Al Ain se diluyó con el primer mandoble del Real Madrid, que sólo mantuvo vivo a su adversario por saberse tremendamente superior pero que acabó matándole en la segunda parte con los goles de Marcos Llorente y Sergio Ramos, que de paso sumó su nombre al de los nueve futbolistas que habían marcado en dos finales del Mundialito y silenció además a una hinchada que se había cebado con él cada vez que tocaba el cuero. Siete meses después, le siguen culpabilizando de la lesión de Salah en la final de la Champions.

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Para cuando se escucharon esos primeros silbidos al camero, Lucas Vázquez había mandado ya un balón al palo y el Al Ain dado su correspondiente susto aprovechando una falta de entendimiento entre Varane y Courtois en la zona por la que merodeaba El Shatat. El cuadro emiratí asumía el tuteo con el campeón de Europa e incluso le puso en vilo tras un error de Marcelo, que peinó hacia atrás un mal envío de Carvajal y vio cómo El Shatat le ganaba la espalda para soltar el disparo tras zigzagear en el área. Evitó el gol con mucha fortuna Sergio Ramos.

Pero en un intercambio de golpes, el Real Madrid casi siempre sale victorioso. Salvado por el capitán, el conjunto de Solari penalizó de inmediato la endeblez de la retaguardia del Al Ain. Principio y final de la triangulación, Modric ajustició con un disparo seco tras dejada de Benzema, haciendo inútil la estirada de Khalid Eisa. Se prodiga poco en el apartado anotador el croata, pero eligió una cita perfecta para inaugurar su casillero de la temporada tras la asistencia que completaba la centena de pases de gol que ha dado el lionés portando el escudo del Madrid.

Bale remata de chilena.
Bale remata de chilena. / Andrew Boyers (Reuters)

El equipo de los Emiratos concedía muchos espacios, con centrales muy lentos y desordenados. Benzema les mareó con su movilidad, multiplicando los huecos para que Bale ocupase zonas de disparo. Marcelo ponía el júbilo con taconazos e intentos de ruleta, pero por si alguien se pasaba de rosca con la feria, ahí estaba Marcos Llorente para recordarle que seguía siendo un partido de competición. Tampoco era cuestión de despendolarse, aunque al Madrid le bastaba con ir al ralentí para acercarse al área.

Sólo la falta de precisión y unas cuantas intervenciones de su cancerbero mantuvieron al Al Ain con opciones al intermedio. Pero, ya desfondados, acabaron sucumbiendo con los tantos de Marcos Llorente, Sergio Ramos y el autogol de Nader en una acción de Vinícius que cerró definitivamente un pulso en el que Shiotani hizo la diana de la honra para el Al Ain y tras el que Bale, que hasta intentó emular su gol de chilena en Kiev, fue elegido mejor jugador del torneo, sucediendo a Modric.

 

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