«El éxito de 'handia' avala el salto del cine vasco hacia una industria de calidad y con proyección exterior

Los Goyas a 'Handia' han visibilizado «un trabajo de muchos años y un alto nivel en todas las ramas de la producción de una película»

Aitor Arregi, Xabier Berzosa y Jose Mari Goenaga en el plató de Keridos Monstruos / MICHELENA
RICARDO ALDARONDO

Los técnicos vascos del cine siempre han tenido prestigio y calidad. Javier Aguirresarobe, Alberto Iglesias o Karmele Soler son solo tres de los más conocidos ejemplos. Pero lo que han evidenciado los diez Goyas de ‘Handia’ es que el campo de trabajo de esos creadores ha cambiado: antes tenían que instalarse en Madrid para tener una continuidad. Ahora se ha visibilizado que la nueva generación de técnicos del cine han ido creando un caldo de cultivo en el propio País Vasco y desde todos los oficios que pueden intervenir en una película.

Para distintos agentes de la producción de cine, los Goya de ‘Handia’ han visibilizado «un trabajo de muchos años y un alto nivel de calidad en todas las ramas de la producción de una película». Los cineastas vascos, a diferencia de la generación de Imanol Uribe, Pedro Olea o Alex de la Iglesia, pueden desarrollar todos los aspectos de la creación de una película en su entorno.

Pero al mismo tiempo el cine vasco está más abierto al exterior que nunca, estableciendo coproducciones con otras comunidades autónomas, logrando distribución internacional con potentes agentes, o incluso trayendo producciones del cine español para ser rodadas con técnicos y escenarios vascos.

Datos

28 productoras:
Euskadi es la tercera comunidad autónoma por número de productoras, por delante de Andalucía (27) y por detrás de Madrid (116) y Cataluña (97)
90.000 espectadores:
Son los que habían visto hasta la semana pasada ‘Handia’ en los cines.
531.000 euros:
ha recaudado ‘Handia’ desde que se estrenó el pasado 20 de octubre.
José Luis Rebordinos, director del Festival de Cine de San Sebastián «Las instituciones están sensibilizadas en el apoyo»

«Estamos viviendo probablemente el mejor momento del cine vasco, porque a diferencia de otras generaciones, los técnicos y los creadores de aquí han podido quedarse en Euskadi trabajando», señala Rebordinos, aunque sin triunfalismos: «No olvidemos que somos una industria pequeñita en un país pequeñito. Pero lo importante es que hemos aprendido a remar todos en la misma dirección. Instituciones, creadores, televisiones y festivales hemos aprendido a discutir las diferencias y llegar a acuerdos».

Sobre el impulso institucional, el director del Zinemaldia considera que «las instituciones están apoyando el cine vasco, desde el lehendakari a la diputación y el alcalde, también ETB y los productores están haciendo muy bien su trabajo. Me consta que en el Gobierno Vasco hay mucho interés en ver qué se puede hacer para impulsar en especial los nuevos talentos. Más dinero es bienvenido, pero también interesa ver cómo podemos hacer para que nuestras películas consigan más subvenciones estatales, que ahora con la nueva ley de cine está más complicado... Ver si hay posibilidad de que el cine en lenguas minoritarias pueda tener una valoración especial en Madrid, en las televisiones, etcétera...».

En cuanto a la relación con el cine español, Rebordinos considera que «la conexión con Madrid es más fluida que nunca. La comunicación entre el Instituto del Cine Español (ICAA) y el Gobierno Vasco es total, y si nos fijamos el cine vasco tiene una buena presencia en subvenciones de Madrid y en las televisiones españolas, aunque lógicamente no todas las producciones pueden conseguirlo».

Marian Fernández Pascal, presidenta de los productores vascos de Ibaia «Todos trabajamos ya la distribución internacional»

«La propuesta de ‘Handia’ tenía unas ambiciones que hasta ahora no había tenido ninguna otra película vasca y eso se ha visto recompensado», señala la presidenta de Ibaia, y productora de Txintxua Films. «Pero para que esas ambiciones llegasen a buen puerto, se tenía que producir de antemano todo ese trabajo de muchos años, y de mucha gente, que ha fructificado en esto, para que realmente todo el equipo fuera capaz de asumir esa presión como lo han hecho de bien».

Por eso considera que el ‘efecto Handia’ «es un reconocimiento público que viene muy bien a todo el cine vasco, porque nos anima a seguir trabajando y nos da un impulso muy necesario para seguir adelante, nos hace sentir que merece la pena el esfuerzo que estamos haciendo durante todo este tiempo».

Ese trabajo más enraizado en Euskadi tiene sin embargo más miras al exterior: «La distribución internacional es algo que ya se contempla automáticamente al iniciar la producción de una película. Antes no teníamos esa aspiración, porque no existía la posibilidad. Desde el inicio nos planteamos que nuestro público sea el de todo el mundo, no solo el local».

Y también en la búsqueda de financiación los productores vascos echan lazos con otros territorios. Ahí está una película como ‘Akelarre’, que contará con coproducción de Francia, o «las posibilidades que brindan las nuevas plataformas televisivas, como Movistar+ y Netflix. No nos quedamos quietos y ya hay empresas vascas que están llegando a acuerdos con esas nuevas vías de financiación».

Paul Urkijo, director de ‘Errementari’ «Todo el mundo aprecia ahora la identidad propia»

El cineasta alavés está a punto de estrenar en salas, el 2 de marzo, su primer largometraje ‘Errementari’, producción vasca que tuvo su estreno mundial en el Festival de Sitges, y que puede dar fe de que lo de ‘Handia’ no es flor de un día: también está rodada en euskera, es un trabajo muy ambicioso de producción, técnica y efectos especiales y en ella trabajan cuatro de los ganadores de un Goya este sábado, empezando por el actor Eneko Sagardoy y el músico Pascal Gaigne. «En Euskadi tenemos la suerte de tener todos los campos del cine cubiertos, la industria vasca lleva muchos años creciendo y generando puestos de trabajo de profesionales que ahora estan muy cualificados».

Pero, ¿son los premiados técnicos de ‘Handia’ los únicos disponibles? «No, qué va, también hay competencia en ese terreno, en algunos momentos pueden producirse en Euskadi hasta cinco rodajes a la vez y hay técnicos para todos ellos».

Otro de los aspectos que ha afianzado ‘Handia’ es la normalidad de hacer una película en euskera y que sea reconocida fuera del País Vasco. Eso facilita el terreno a ‘Errementari’ y afianza la idea de Paul Urkijo. «Hacer mi película en euskera era de pura lógica, porque con esta historia quiero mostrar mi cultura y mi idioma. Tuvimos propuestas para hacerla en castellano, con mayor financiación, y se suponía que eso nos iba a facilitar una mejor distribución internacional, pero decidí que la haría en euskera por la autenticidad de la película. Y luego resultó que cuando presentamos el proyecto el año pasado en el mercado del Festival de Berlín, nos aplaudían por haberla mantenido en euskera. Las cosas han cambiado y los pueblos pequeños y las identidades se están dando a conocer más en la actual sociedad en red. La gente aprecia la diferencia y la identidad propia. Eso ahora es un valor, no un problema. Y la propia ‘Handia’ ha sido la prueba de todo esto».

Urkijo tiene una idea tan local como universal de nuestro cine: «Nosotros trabajamos para el público, el público de todo el mundo», afirma el director. Y eso afecta a las posibilidades de los técnicos y creadores vascos de trabajar al mismo tiempo en su propia industria y en colaboración con otras cinematografías. «Con internet y las redes de información hay más trabajo ‘freelance’ y no todo se produce en las ciudades más grandes, hay más oportunidad de trabajar simultáneamente en distintos sitios». De nuevo ‘Handia’ es ejemplo: la ganadora del Goya de vestuario, Saioa Lara, que ha trabajado también en casi todas las más importantes producciones vascas recientes (‘Lasa y Zabala’, ‘Operación Concha’), se reincorporaba ayer en Madrid al rodaje de ‘Bajo el mismo techo’ de Belén Macías.

Koldo Zuazua, productor «Soy partidario de abrir, compartir y mezclar»

El del donostiarra Koldo Zuazua, con su productora Kowalski Films, es el ejemplo más singular y efectivo del empeño en generar actividad cinematográfica en su entorno, y al mismo tiempo fomentar el flujo continuo de colaboraciones con el exterior. Es uno de los productores asociados de ‘Handia’, porque cree en el apoyo de unos a otros, pero también colabora en algunas producciones muy importantes y con vocación comercial del cine español, como ‘Zipi y Zape y el club de la canica’ y ‘Cuerpo de élite’, y al mismo tiempo potencia un cine de autor independiente, con películas como ‘Morir’ y ‘La herida’.

«Vivo a caballo entre Madrid y Donostia, porque el cine sigue estando bastante centralizado, aunque gracias a las políticas institucionales que se han desarrollado desde los años 90, se ha logrado que haya empresas que puedan trabajar únicamente en Euskadi, aunque no son muchas, porque somos un país pequeño».

Pero esa forma de estar en varios territorios a la vez le parece a Zuazua «positiva y enriquecedora en todos los sentidos, buscar distintas fuentes de financiación en distintos lugares hace que el proyecto pueda ser más ambicioso y más rico en heterogeneidad. Y Euskadi es en este momento un punto de posible financiación para proyectos de distintos lugares. Euskadi tiene un posicionamiento en el mapa como elemento autónomo y solvente, y eso es muy importante. No soy nada amigo de lo endogámico, lo bueno es abrir, compartir y mezclar».

Precisamente Zuazua se ha empeñado en fomentar ese flujo, y algunas producciones del cine español han venido de su mano a filmar parte de su metraje en Euskadi, y sobre todo en San Sebastián, como es el caso de ‘Morir’, ‘La herida’, ‘Embarazados’ o también otra de las películas en las que ha participado, ‘Ocho apellidos vascos’.

Joxe Portela, productor «Aquí se pueden crear ya hasta las copias finales»

Forma parte de la productora Abra, afincada en Bilbao y de sólida y amplia trayectoria, con documentales y filmes de animación como ‘Papá, soy una zombi’, y también ambiciosas producciones de ficción como ‘Lasa y Zabala’, ‘Igelak’ y ‘Operación Concha’.

Joxe Portela destaca que el cine vasco está dotado de productores, actores y especialistas en las distintas áreas de producción, pero también que «en Euskadi se pueden llevar a cabo todos los procesos de creación de la película, del primero al último. Con la reconversión digital, así lo hemos hecho en nuestras últimas películas: se han rodado íntegramente en Euskadi y hemos concentrado en los estudios REC de Donostia, todos los procesos posteriores de postproducción, sonido, etalonaje, copias, todo. Antes teníamos que ir a Madrid y Barcelona por la cuestión de los laboratorios, pero ahora se puede dar aquí hasta el último paso.

Tras el éxito de ‘Handia’ «parece que llevamos toda la vida haciendo películas en euskera, pero la primera fue ‘Aupa Etxebeste’ y es de 2005. Pero en este tiempo se ha conseguido que las películas en euskera tengan una repercusión mucho mayor y se vean con normalidad en cualquier lugar».

Abra también practica la colaboración con el exterior. «Cuando el idioma es común con otras cinematografías, te da la posibilidad de buscar coproducciones», señala. ‘Operación Concha’, que por su temática en parte ambientada en el Zinemaldia se rodó principalmente en San Sebastián, y con actores vascos como Karra Elejalde, Unax Ugalde, Ramón Agirre y Barbara Goenaga, tenía como protagonista a un actor internacional como Jordi Mollà y estaba dirigida por un andaluz, Antonio Cuadri.

«Nos emociona que tanta gente sienta los Goya como propios»

Fueron recibidos con aplausos que ellos respondieron tímidamente. «No terminamos de acostumbrarnos a estas cosas, somos discretos», se disculpaban. Aitor Arregi, codirector de ‘Handia’, el guionista Jose Mari Goenaga y el productor Xabier Berzosa visitaron ayer la redacción de El Diario Vasco y compartieron con los periodistas anécdotas de la película y de la gala de los premios del sábado.

«Estamos sorprendidos y encantados del calor que nos está brindando todo el mundo en tantos sitios», explicaba Goenaga. «A veces parece que más que un premio de cine hemos ganado un título de fútbol», bromeaba el productor Berzosa. También han comprobado estos días el fetichismo de la figura del ‘cabezón’: todo el mundo quiere su selfie con el Goya. «No pesa tanto», decía alguno. «Creo que son tres kilos», explicaba Goenaga.

El otro director, Jon Garaño, se está perdiendo el ceremonial post-gala. El domingo por la mañana volvió a California, donde pasa unos meses con sus hijos y su mujer por razones profesionales de ella. Ayer Berzosa le mandaba fotos de su periplo de entrevista en entrevista. Hoy serán recibidos por el lehendakari en Vitoria, serán homenajeados en la Diputación y participarán en un acto en el Ayuntamiento donostiarra.

«El calor de la gente resulta al menos tan satisfactorio como los Goya», dice Aitor Arregi. Berzosa mostraba orgulloso el ‘Goya’ inesperado que se encontraron ayer: en el bar Artikutza de Benta Berri les obsequiaron con una réplica de la estatuilla con la placa, a mano, que rezaba «premio a le mejor película». «Nosotros le llamamos el premio del cariño de la gente y también nos ha hecho mucha ilusión».

Los tres protagonistas grabaron en el plató de Teledonosti el programa ‘Keridos Monstruos’, que se emite hoy hacia las 22.30. Ahí repasaron los mejores momentos de la gala, que apenas habían visto antes. Arregi recordó que se habían comprometido en un espacio de ETB a decir «patata» en alguno de los agradecimientos, y así lo hizo él al recibir el premio al mejor guion original.

Goenaga rememoró que la idea inicial de ‘Handia’ era de Jon Garaño, empeñado en rodar la historia del gigante. «La íbamos posponiendo hasta que un día vimos un especial de ‘Cuarto milenio’, de Iker Jiménez, sobre el personaje. Ya ves. Y coincidió con la llegada de un guion de Andoni de Carlos sobre el gigante, pensado inicialmente para animación».

Así surgió la película. Cuando pasen las celebraciones rodarán un corto y en mayo empieza el rodaje en Andalucía de su largo ‘La trinchera infinita’, sobre los ‘topos’ encerrados en casa tras la Guerra Civil. Antonio de la Torre y Belén Cuesta protagonizan y Moriarti riza el rizo con tres directores: Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga. «Discutimos pero nos queremos», resumen.

La resaca de los Goya les pilló trabajando

Laurent Dufreche, ganador del Goya de montaje junto a Raúl López, y Javier Agirre, Goya a la mejor fotografía también por ‘Handia’, ya estaban ayer trabajando en otra productora, Txintxua, y otro filme, ‘Oreina’, de Koldo Almandoz. Y se llevaron el Goya a la oficina.

Más información

 

Fotos

Vídeos