Lo mejor de lo mejor de 2017 (o tal vez no)

SZA. /R.C.
SZA. / R.C.

Un repaso a los números uno de varias listas internacionales de los mejores álbumes del año, para que, al menos, no nos suenen a chino

Carlos Benito
CARLOS BENITO

Es muy difícil que un aficionado a la música esté plenamente de acuerdo con una lista de lo mejor del año, a menos que la haya confeccionado él mismo, e incluso en ese caso puede acabar distanciándose de su propio criterio y no reconocerse en lo que una vez decidió. Los repasos que se hacen en diciembre (y últimamente, con las prisas de estos tiempos, también en noviembre) suelen servir como punto de partida para encendidas discusiones donde se despotrica a placer, desdeñando los gustos ajenos en beneficio de los propios, pero también aportan otros beneficios más allá del insulto liberador: uno siempre puede descubrir joyas que le habían pasado desapercibidas en el caudal inasumible de la actualidad musical. Porque también es muy difícil que un aficionado a la música haya escuchado todo lo que aparece en una lista de lo mejor del año, a menos que la haya confeccionado él mismo. Y, viendo lo que incluyen algunas, hasta eso podemos ponerlo en duda.

Así que, sin arriesgar mucho, vamos a repasar los números uno de unas cuantas listas internacionales (o, quizá mejor dicho, anglosajonas) de los mejores álbumes de 2017. Se supone que es lo mejor de lo mejor, elegido a través de votaciones de sus colaboradores, pero a estas alturas todos estamos perfectamente enterados de tres cosas. La primera es que cada publicación cubre solo una porción del universo musical, un nicho impermeable a contaminaciones de otros estilos. La segunda es que la democracia ejerce un efecto igualador: cuando se hace recuento de los puntos, lo que ha gustado bastante a muchos suele imponerse a lo que ha gustado muchísimo a unos pocos. Y la tercera es que, por supuesto, todo nos acabará apareciendo una porquería y ya estamos buscando la sección de comentarios para poder despotricar.

Uncut y Mojo LCD Soundsystem - 'American Dream'

Son dos revistas muy similares en su orientación y su público, centradas en el rock clásico pero abiertas a productos contemporáneos que no se pasen de heterodoxos. Y las dos han coincidido en situar en cabeza de sus listas el álbum de retorno de LCD Soundsystem, el proyecto del estadounidense James Murphy, un grupo que fue referente de la primera década de este siglo y se ha reactivado inesperadamente tras cinco años de separación. «No mucha gente contemplaba que otra obra maestra entrase en los planes», elogia la reseña de 'Uncut'. Por cierto, su número de enero, donde se publica la lista, lleva en portada a Bruce Springsteen; el de 'Mojo', a The Jam. ¡Eso es actualidad!

The Quietus Richard Dawson - 'Peasant'

En este repaso de repasos, intentaremos alternar las listas más convencionales con opciones más aventuradas. Es el caso de 'The Quietus', que desde 2008 se dirige «al fan inteligente de la música entre las edades de 21 y, bueno, 73». En su 'top 100' aparece como número uno el octavo álbum del músico folk inglés Richard Dawson, un disco que describen como «una bestia que amalgama pop, improvisación y música acústica y étnica».

Rolling Stone y Pitchfork Kendrick Lamar - 'DAMN.'

Hace un par de años, el músico californiano apareció de manera obsesiva en cabeza de incontables listas con 'To Pimp a Butterfly', y hasta el entonces presidente Barack Obama citó uno de sus cortes como su canción favorita de 2015. A 'DAMN.', el siguiente álbum propiamente dicho de su discografía, tampoco le está yendo nada mal (es también, por ejemplo, el mejor del año para la española 'Mondo Sonoro' o para la red estadounidense de emisoras NPR), pero sin llegar a aquella omnipresencia alucinante. El disco, según 'Rolling Stone', «demuestra lo que resplandece este hombre cuando simplemente escupe versos», más allá de la ambiciosa sofisticación de anteriores intentos.

Dummy King Krule - 'The OOZ'

La británica 'Dummy' empezó como una revista (entonces impresa) sobre cultura de club y hoy mantiene un espíritu sanamente contemporáneo que ha encumbrado el disco de King Krule, el alias más conocido del pelirrojo británico Archy Ivan Marshall. La música contenida en 'The OOZ', mayormente intimista y reposada, bebe de diversas fuentes (jazz, hip hop, rock) hasta hacerse muy difícil de clasificar: «El álbum es un viaje, pero a Archy no le importa si tú te vienes o no», concluye la publicación.

Decibel Paradise Lost - 'Medusa'

¿Un poco de heavy? En 'Decibel', el metal tiende a lo extremo y abundan las bandas de nombres sobrecogedores y sonido brutal, pero esta vez se han impuesto en su lista unos veteranos (relativos, tal como está el gremio) que van ya por su álbum número quince. «En contra del sentido común, estos perros viejos ingleses han confeccionado una suite pegadiza, vital y lúgubre de death metal lento salpimentada con ganchos de rock gótico», analizan.

The Wire Chino Amobi - 'Paradiso'

La revista británica 'The Wire' viene a ser la biblia de la vanguardia, un catálogo un poco mareante de exploraciones y rarezas. Su triunfador de este año, Chino Amobi, nació en Alabama, es hijo de nigerianos y fundó el «colectivo de la afrodiáspora» NON. Tras unos años grabando como Diamond Black Hearted Boy, este es el primer álbum a su nombre: «Si El Bosco volviese a pintar hoy el infierno, tendría un aspecto similar al sonido de 'Paradiso', y Dante no podría haber deseado un heredero más digno», llega a sostener la publicación.

Time y Noisey SZA - 'Cntrl'

Tanto en la veterana revista estadounidense como en la rama musical del emporio 'Vice' se ha impuesto el álbum de debut de SZA, la cantante de R&B que fue educada en la ortodoxia islámica (hoy sigue declarándose musulmana) y que cuenta entre sus fans con figuras como Rihanna o el propio Kendrick Lamar. «Como ocurre con los mejores artistas, su experiencia es tan específica que asciende al nivel de la universalidad: puede ser única, pero cuenta la verdad de una generación entera», se entusiasman en 'Time'.

Loud And Quiet Protomartyr - 'Relatives In Descent'

A algunos, esta última tanda les habrá dejado con hambre de un poco de rock. Lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, el guitarreo se ha convertido en un nicho minoritario que casi obliga a emprender una búsqueda específica, así que echemos un vistazo a esta publicación mensual británica: su número uno del año es el cuarto álbum de Protomartyr, banda post-punk de Detroit que «cuestiona la noción de verdad de la América falsificada de Trump», nada menos.

NME Lorde - 'Melodrama'

La joven vocalista neozelandesa, que cumplió los 21 hace un mes, es otra de las triunfadoras del año, con un segundo disco cómodamente instalado en los primeros puestos de un montón de listas. En la clasificación del 'NME', Ella Marija Lani Yelich-O'Connor (ese es su nombre real, de ascendencia croata e irlandesa) ha acabado en cabeza gracias a «un álbum de ruptura empapado de arrepentimiento que aplica una varita mágica al dolor y lo transforma en pura magia pop».

Spotify Ed Sheeran - '÷'

Y vamos a terminar con una lista que no es de 'lo mejor', sino simplemente de lo más escuchado. Digamos que se trata de una clasificación estrictamente democrática, aunque sea una democracia restringida a los usuarios de Spotify, que según las cuentas de la propia compañía van ya por los 140 millones de personas o así. El campeón indiscutible del 'streaming' ha sido Ed Sheeran, que ha quedado el primero en el apartado de canciones más reproducidas (su 'Shape Of You' se ha impuesto a las dos versiones de 'Despacito', que ocupan el segundo y el tercer puesto) y también en el de álbumes. Si le dan al 'play' del vídeo de abajo, aportarán su granito de arena a los 2.800 millones de reproducciones que ha acumulado ya este éxito del cantautor inglés.