1.900 megavatios limpios, nacidos de la fuerza del agua

Sin desmerecer el resto de sus características, está claro que la apuesta más innovadora al renovar Iparragirre Bajo ha sido la de incorporar una microturbina, un hidrogenerador eléctrico que aprovecha «la fuerza con la que llega el agua al depósito», explicaba Leire Zubitur. La electricidad anual que proporcionará la nueva turbina se estima en 55 megavatios. No parece relevante si se compara con los 1.200 que genera la hidroeléctrica de Irugurutzeta con el agua que baja del embalse de Endara, con los 400 que surgen en la potabilizadora de Elordi, incluso con los cerca de 250 de la planta de Domiko. Y eso sin contar solar y biomasa. «Pero son 'gratis' y es importante aprovechar cada oportunidad», resaltó Santano. «La microturbina producirá la energía que consumen cinco o seis familias al año», añadió Zubitur. Y marca una pauta. «Con energías limpias, evitando fugas y con infraestructuras adecuadas es como luchamos contra el cambio climático que nos viene».