«Ha sido muy duro. Hemos dado un paso atrás en la calle Mayor»

Silbidos y plásticos negros contra Jaizkibel. / F. DE LA HERA

La capitana de Jaizkibel, Oihana Etxebarrieta, instó a las instituciones a que «tomen cartas en el asunto»

Elena Viñas
ELENA VIÑASHONDARRIBIA.

La compañía Jaizkibel cumplía ayer 21 años desfilando por el centro de Hondarribia en medio de «mucha tensión y miedo». Así lo aseguraban sus integrantes una vez finalizado el recorrido trazado por la localidad. Las valoraciones que realizaban no podían ser más negativas.

Oihana Etxebarrieta, capitana de los cerca de 600 soldados del la compañía Jaizkibel, entre los que se incluye gran número de mujeres, calificaba de «vergonzoso» lo vivido al comienzo de su salida, cuando fueron recibidos por pancartas y plásticos de color negro, así como por silbidos protagonizados por los defensores del Alarde Tradicional. «Ha sido muy duro. Hemos dado un paso atrás en la calle Mayor. Hemos tenido que retirar a los niños que desfilan con nosotros y ha habido jóvenes que han tenido que salir por la presión que suponía. No queremos que esto vuelva a ocurrir», manifestaba.

Etxebarrieta instaba al Ayuntamiento de Hondarribia y al resto de instituciones a que «tomen cartas en el asunto». «Ya va siendo hora. El movimiento feminista demostró el 8 de marzo que no estamos dispuesto a dejar pasar ni una», insistió, recordando que «sólo queremos una fiesta igualitaria».

«Ni los plásticos ni los silbatos pueden silenciar la realidad. Hay mucha pedagogía por hacer» Denis Itxaso | Diputado foral de Cultura

«Dar la espalda a una u otra opción aleja la convivencia en este municipio» Eider Mendoza | Presidenta de Juntas Generales

También para el diputado foral de Cultura, Turismo y Deportes, Denis Itxaso, lo vivido ayer representaba «un paso atrás», sobre todo, tras el llamamiento que realizó horas antes para que no se mostraran plásticos negros. Aunque felicitaba a la Ertzaintza por intentar retirarlos, Itxaso lamentaba que éstos habían sido sustituidos por silbatos. «Ni los plásticos ni los silbatos pueden silenciar la realidad. Hay mucha pedagogía por hacer», indicó, al tiempo que aseguraba que el alarde mixto «no le hace daño a nadie».

La presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Eider Mendoza, presenciaba el paso del alarde paritario junto a su compañera de partido María Eugenia Arrizabalaga. La jeltzale mostraba su apoyo a «las diferentes formas de vivir el Alarde», como ya hizo en Irun. «Hondarribia merece vivir las fiestas en paz y es muy evidente que la convivencia aún queda muy lejos. Hay mucho trabajo por hacer y dar la espalda a una u otra opción aleja la convivencia en este municipio», declaraba.

La parlamentaria de EH Bildu Maddalen Iriarte, que acudía con una delegación en la que se incluía el candidato a diputado general, Juan Karlos Izagirre, confesaba sentirse «destrozada» por lo vivido. «Ante los derechos fundamentales, no se pueden enfrentar plásticos negros ni gritos. Ha sido terrible», afirmaba. Iriarte hacía una llamamiento a las instituciones vascas a tomar parte «muy en serio» en este asunto, porque «las mujeres no podemos aguantar esto».

En similares términos se expresaban las representantes de Podemos: la parlamentaria Eukene Arana y la juntera guipuzcoana María Valiente. Ambas expresaban su deseo de que no se tenga que repetir una situación que tildaban de «vergonzosa». «Es hora de que se acabe con la vulneración de derechos humanos que sufren las mujeres en Euskadi y en particular, en Hondarribia», indicaron.

El alarde mixto contó, igualmente, con el respaldo de la adjunta al Ararteko, Julia Hernández, y de la directora del Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde, Izaskun Landaida, quien tachaba de «muy triste» el que muchas chicas de Jaizkibel acabasen llorando «ante lo que han tenido que ver en la calle Mayor», aunque se alegró de que «cada vez hay más gente a favor de la igualdad y de este alarde».

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