Un libro difunde al detalle toda la trayectoria deportiva de Gallastegui

El libro .'Miguel Gallastegui, en su centenario'. /  FÉLIX MORQUECHO
El libro .'Miguel Gallastegui, en su centenario'. / FÉLIX MORQUECHO

Realizado por José Agustín Larrañaga, cuenta también con muchas anécdotas de la vida del pelotari eibarrés

Alberto Echaluce
ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

Toda la trayectoria del pelotari eibarrés Miguel Gallastegui está ya en forma de libro, gracias al trabajo llevado a cabo por el pintor y escritor José Agustín Larrañaga. A lo largo de 600 páginas, bajo el título 'Miguel Gallastegui, en su centenario', se puede consultar con todo lujo de detalles amplias estadísticas deportivas del campeón de la pelota a mano, a lo largo de su trayectoria deportiva.

Larrañaga describe en su trabajo los 1.100 partidos jugados por Gallastegui, quien cumplió 100 años el pasado 25 de febrero, con crónicas de diferentes periodistas, especialmente las publicadas en EL DIARIO VSACO o en La Voz de España. También se exponen biografías y fotos de 110 pelotaris con los que jugó Gallastegui. Junto a ello, se dan a conocer otras fotografías de pelotaris profesionales de la época. El libro describe también la historia de los 50 frontones en los cuales jugó Gallastegui.

Por otro lado, un apartado destacable es también la relación de partidos jugados por Gallastegui en la modalidad de mano a mano, él solo contra dos, en pareja contra tríos, o de delantero.

Carreras atléticas

No obstante, la curiosidad del libro radica en las muchas anécdotas que recoge Larrañaga. Entre ellas una reunión de 52 pelotaris profesionales, en la que se coló Gallastegui, cuando contaba con 17 años. En el acto se trataba el conflicto creado por los salarios a cobrar por los pelotaris. Asimismo, se cuenta como el pelotari eibarrés cayó enfermo, de sarampión, en el frente de Teruel, de la Guerra Civil española. «Entre la enfermedad y el frió que pasaba pensó que se moría», cuenta el libro. Trasladado a Galicia a un hospital que anteriormente había sido hotel, todo atestado de heridos y viendo como se iban muriendo compañeros del frente, la única alegría que recibió fue la de una monja que le preguntó en euskera. «Nungua zara zu?». Tras pedirle Gallastegui a dicha monja que le llevaran a Vitoria por la cercanía con Eibar , unos días después pudo conseguir que fuera trasladado al hospital militar gasteiztarra.

Gallastegui conoció en Barcelona al gran puntista eibarrés Navarrete, en 1940, «el mejor zaguero de cesta punta a lo largo de 20 años». En 1941, Gallastegui disputó una carrera de 100 metros lisos contra Txikito de Iraeta. Este pelotari le retó a jugar al tute, mano a mano. Gallastegui le pidió disputar una prueba pedestre, bajo la apuesta de mil duros para el mejor. La prueba se celebró en Vitoria, en la calle Dato, bajo el control de la propia policía, a las dos de la madrugada, en medio de una gran expectación. «Había hasta juez, pero la verdad es que le saqué más de la mitad, aunque repetimos la salida porque Txikito decía que yo había salido antes. No hubo color», señalaba Gallastegui. También compitíó en 100 metros lisos con el futbolista Arroitajauregui, quien ganó a Gallastegui, en 1950, cuando contaba con 100 kilos de peso.

La publicación de Larrañaga cuenta como Gallastegui se duchó bajo el agua fría en más de una ocasión, o como tuvo que ir a disputar un partido a San Juan de Luz, pese a que su esposa embarazada de su primer hijo sufrió un accidente de rotura de pubis, el mismo día del partido.

Desafío con Carral

Gallastegui ha hecho grandes amistades a lo largo de su vida que aparecen reflejadas en el libro. El mejor ejemplo fue el del torero Manolete al que admiraba. El diestro cordobés acudía también al frontón de Vitoria cuando toreaba en esta ciudad. También trabó amistad con el primer lehendakari, José Antonio Agirre, quien presenció un encuentro del Gallastegui contra Harambillet, en 1951, en Francia. Llegó a mantener un encuentro, con el Rey emérito Juan Carlos, cuando este era Príncipe de Asturias, junto a los extraordinarios futbolistas Di Estéfano y Zarra.

También el libro recuerda el desafió original con el popular Alejandro Carral, en un encuentro mano a mano. Carra,l famosísimo y recordado, incluso actualmente, por sus ocurrencias, juergas y demás extravagancias, destacaba en el juego de pelota por sus dejadas y dos paredes, dentro de su juego ratonero en los cuadros delanteros. También disponía de un buque saque. Las condiciones que puso Carral a Gallastegui que cuidaba metódicamente su preparación física no eran otras que el campeón eibarrés jugara el desafío «después de que Miguel hiciera la misma vida que él; es decir Miguel tenía que beber, fumar puros, trasnochar, y seguir sus pasos los ocho días anteriores al partido».

El libro finaliza con un artículo que muestra como un antepasado de Miguel, del mismo nombre que él, llegó a ser mayordomo de Alfonso XII. Primo del pelotari procedía del caserío Txabola de Arrate. Fueron los marqueses de Isasi los que influyeron en que ostentara dicho cargo.

El libro está a la venta en el kiosko de Unzaga al precio de 35 euros.

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