La escuela de escalada de Araotz pasa a ser una infraestructura municipal

Representantes de todas las partes, en la presentación. / MARIAN
Representantes de todas las partes, en la presentación. / MARIAN

Ayuntamiento, Aloña , araoztarras, Diputación, y Federación de Montaña acuerdan preservar y regularizar la' joya de Gipuzkoa' con un convenio pionero

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

¿Quién debe reequipar las vías de la escuela de escalada de Araotz? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Qué responsabilidad tienen los propietarios de los rocosos terrenos y cuál los escaladores o las administraciones públicas? ¿Cómo regular la practica deportiva y la preservación del ecosistema de la zona?

Todas estas cuestiones y otras analizadas en un laborioso proceso para preservar la joya y cuna de la escalada guipuzcoana, Araotz, han sido recogidas en un convenio entre la Diputación Foral de Gipuzkoa, Federación Guipuzcoana de Montaña, el Ayuntamiento, la sección de escalada del Aloña Mendi y propietarios de terrenos de Araotz , que «dio sus primeros pasos en 2014, y acaba de cerrar el círculo con la cesión de parcelas privadas de terreno del área de escalada al Ayuntamiento».

De esta manera el Consistorio asume la zona como una infraestructura municipal más, encargándose del mantenimiento horizontal (accesos, limpieza, señalización...) y dirimiendo a los propietarios privados de cualquier responsabilidad ante cualquier contingencia. La Federación de Montaña, a su vez, se encarga del mantenimiento vertical (el estado de las vías) con la ayuda económica de la Diputación, y el ente foral tiene además un papel garante transversal. Se garantiza así la seguridad de los escaladores, renovando los anclajes con estándares de calidad, se protege el patrimonio natural y cultural de la zona, y se delimitan los usos y responsabilidades.

Documental sobre el proyecto

Todas las partes valoraron el proyecto como «pionero a nivel estatal, y de gran interés en el mundo de la montaña, la escalada, el turismo activo y desde un punto de vista medioambiental». Tanto que se está grabando un documental para el Mendi Film Festival, y el programa está siendo presentando en distintos congresos y jornadas.

Araotz es la 'bandera' de la escalada guipuzcoana, cuna de leyendas de la talla de Josune Bereziartu, y paraíso particular de cientos de hombres y mujeres araña. El problema es que desde empezaron a abrirse las primeras vías de manera espontánea en los años 80, ha pasado mucho tiempo, y aunque muchas han sido reequipadas altruistamente por escaladores, empieza a abundar el material antiguo, y al ser una práctica deportiva de riesgo, y llevarse a cabo al aire libre, había muchas incógnitas en cuanto a las responsabilidad de los distintos agentes implicados, usos y derechos.

Tantas que se corría el riesgo que las famosas paredes rocosas de Araotz sucumbiesen a los galimatías legales de los nuevos tiempos. Así que la sección se escalada del Aloña empezó a dar pasos para intentar preservar la práctica deportiva en la escuela de Araotz. Su portavoz, Gaizka Galfarsoro, agradeció en la presentación del proyecto «el compromiso personal del alcalde Mikel Biain, y la labor del edil de deportes Borja Moiua», así como los acuerdos alcanzados con los propietarios de terrenos de Araotz, y los recursos económicos aportados por la Diputación, que ascenderán a 233.000 euros de 2014 a 2020, pidiendo «que la colaboración continúe» y poniendo en valor también «el papel de la gran familia de escaladores de Araotz y su compromiso con la escalada sostenible, al desequiparse 8 vías en el entorno de Sandaili».

Recurso sostenible

Lo cierto es que gracias a la colaboración entre administraciones públicas, la federación y agentes privados, no solo se dan importantes pasos para mantener la infraestructura en buenas condiciones, también se promociona la escalada, como recurso sostenible de turismo activo.

El técnico de la Diputación, José Luis Andueza, explicó que la idea de la federación de montaña les pareció «muy interesante», así que en 2014 le solicitaron un proyecto de ejecución para el reequipamiento y mantenimiento de 25 áreas de escalada de Gipuzkoa (finalmente se concretaron 17 , entre ellas dos de las más potentes, las oñatiarras de Araotz (con 389 vías) y Atxuri o Kortakoagain (con 42).

Admitió que el proyecto ha resultado « complejo, porque era muy innovador, pero está avanzando correctamente» e incidió en el compromiso adquirido por la Diputación «que tiene consignada una partida de 25.000 euros anuales de 2017 a 2020 para el reequipamiento de escuelas de escalada, tras un desembolso inicial de 133.000 euros».

Jurídicamente complicado

El edil Deportes, Borja Moiua, explicó que el Ayuntamiento decidió meterse de lleno en el proyecto «porque la escuela de Araotz está consolidada, atrae a mucha gente, y a nivel deportivo la escalada cada vez tiene más fuerza». Así las cosas, empezaron los contactos con los propietarios de los terrenos privados para informales de la problemática existente y abordar una cesión de las propiedades que no eran públicas.

«El proceso ha sido jurídicamente complicado, pero el resultado final ha merecido la pena porque los escaladores ganan en seguridad, los propietarios privados eluden cualquier responsabilidad, se regulariza y protege el entorno, y el Ayuntamiento asume una infraestructura deportiva que le permitirá trabajar en conjunto la oferta de ocio activo y el patrimonio natural y cultural de Araotz». Moiua agradeció publicamente a los propietarios (Araotzeko auzo-elkartea, Marcos y Mari Carmen Barrena, y Pedro, Migel y Maria Pilar Letamendi) su contribución.

El gerente de la Federación Vasca de Montaña, Txetxus Letamendi, desgranó los detalles del proyecto de reequipamiento y mantenimiento de las áreas oñatiarras, que vivirán una nueva fase en otoño con técnicos equipadores profesionales. En Kortagain se han reequipado ya 33 vías (queda el 21%), mientras que en Araotz la cifra asciende a 100, quedando todavía el 73%. Este año y el que viene, la campaña está asegurada, y el objetivo es haya actuaciones todos los años, para que las paredes de Araotz, sigan siendo un lugar de disfrute seguro para los escaladores.