59 pasos para unir en la diversidad

Olano y Vaquero, en la presentación ayer del plan de convivencia en la diversidad./
Olano y Vaquero, en la presentación ayer del plan de convivencia en la diversidad.

Activan un plan para educar en la «no discriminación» en Gipuzkoa. La Diputación focaliza la campaña en la juventud para «prevenir» actitudes de exclusión por origen, etnia, orientación sexual o diversidad funcional

AMAIA CHICOSAN SEBASTIÁN.

Gipuzkoa quiere preservar la diferencia, pero no la desigualdad que genera. Quiere favorecer la convivencia entre una población cada vez más heterogénea en origen, idioma, religión, capacidades, género u orientación sexual sin descuidar ninguno de los planos necesarios para avanzar hacia «uno de los territorios con menor desigualdad de Europa». El objetivo, reconocido por el propio diputado general Markel Olano, es ambicioso. Y por eso, el primer foco de atención del plan foral para la convivencia en la diversidad se ha puesto en quienes se encuentran en plena formación, educativa y de valores: la juventud, que no es precisamente la que protagoniza más actitudes discriminatorias, pero sí el colectivo en el que más efectivas pueden resultar las medidas tendentes a «prevenir» dichos comportamientos en el futuro.

Con esa meta, la Diputación Foral ha puesto en marcha 59 medidas, a desarrollar en dos años y desde cinco departamentos forales, para avanzar en un territorio con «más cohesión social» y mayores garantías de que, sea cual sea la condición de sus ciudadanos, tendrán las mismas oportunidades. «Si bien, a grandes rasgos, en Gipuzkoa no existe una actitud negativa hacia la diversidad, hay que estar alerta con ciertas cuestiones en las que la sociedad se muestra más reacia y se producen falsos estereotipos».

Maribel Vaquero, la directora foral de Convivencia y Derechos Humanos, se mostró optimista ante la potencialidad de un territorio «bastante abierto» a la hora de aceptar y respetar la diversidad, pero incidió en que es preciso «visibilizar» más la realidad de determinados colectivos para eliminar las «discriminaciones» que sufren solo por pertenecer a ellos, y potenciar «lo enriquecedor» que resulta la mezcla cultural, social o étnica.

Cifras

54,6 por ciento de la población
de Gipuzkoa es tolerante hacia los migrantes, pero un 33,9% no acepta que vistan su indumentaria y a un 34% no le gusta que abran centros religiosos, según Ikuspegi.
29,4 por ciento de la juventud
vasca piensa que hay demasiados extranjeros, y un 5,2% prohibiría su entrada, según el Observatorio de la Juventud. La mitad que en 2012.

Analizar la realidad de los diferentes colectivos de mujeres migrantes que viven aquí; desarrollar el programa de prevención del yihadismo puesto en marcha entre menores bajo tutela; generar espacios de encuentro entre diferentes, o promocionar, mediante subvenciones, programas de integración social en colectivos con personas dependientes o con discapacidad son algunas de las medidas contempladas en un plan que pretende implicar a un amplio abanico de estamentos y organismos locales, y que tiene cinco ejes de acción: investigación, formación, prevención, generar espacios de encuentro y coordinación.

«Es un plan en el que son necesarias la participación y colaboración entre administraciones públicas y también con los agentes clave», es decir, con asociaciones o entidades que trabajan con esos colectivos que sufren mayores desigualdades, explicó Olano. Un plan que se desarrollará en todos los ámbitos, territorial y municipal, y que tocará la puerta de escuelas y de espacios de ocio -deportivos, culturales...- donde los jóvenes, los principales destinatarios, se mueven.

Medidas

Análisis de la realidad del pueblo gitano.
Mapa de la diversidad lingüística.
Campañas para mostrar la situación de personas migrantes, gitanas o de LGTBIQ+.
Capacitación sobre diversidad.
Espacios de encuentro.

Emoticonos

El reclamo de la campaña está por eso directamente vinculado con ellos y con un elemento el que no se despegan: los móviles. Un anuncio donde se invita a utilizar con la misma naturalidad que se hace a la hora de enviar mensajes, los emoticonos de hombres y mujeres de diferente raza, profesión o modelos de familia... «En el móvil está instalado ese lenguaje de convivencia, ¿así que por qué no que se instala en nuestra cabeza?», se preguntaron los responsables forales, quienes confían en que el spot anime a la reflexión en las nuevas generaciones. Y que el mensaje se extienda a las más adultas, donde persisten los prejuicios y las actitudes discriminatorias. «Esos comportamientos no son exclusivos de una edad», asegura Vaquero, quien remarca no obstante que los últimos informes apuntan cosas a mejorar pero no activan «ninguna alerta».

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