Los chefs sacan los fogones a la calle

Una de las participantes / JOSÉ MARI LÓPEZ

La tercera edición de 'Chef por un día' llega como avanzadilla de San Sebastian Gastronomika. Reconocidos restauradores de la gastronomía vasca e India cocinaron en el Boulevard de Donostia junto a cuatro aficionados

ESTRELLA VALLEJO SAN SEBASTIÁN.

Una nueva edición de San Sebastian Gastronomika hizo ayer que una representación de los chefs vascos e indios más reconocidos sacaran los fogones a la calle y, micrófono en mano, acercaran sus habilidades, técnicas y secretos a cuantos se acercaran al quiosco del Boulevard donostiarra. Pero no lo hicieron solos. Como todo chef, necesitaron de la ayuda de sus pinches de cocina, cuatro personas que resultaron agraciadas en el sorteo realizado entre más de mil solicitantes.

Así, con un lugar tan emblemático como es el quiosco reconvertido en una cocina digna de cualquier tres estrellas Michelín y el gentío propio de una mañana de sábado soleada rodeando el escenario, arrancó la tercera edición de 'Chef por un día', con Juan Mari Mañero como maestro de ceremonias.

Si durante la primera parte, el aroma que desprendieron las creaciones de los cocineros vascos atrajo a un buen número de curiosos, los platos especiados y coloridos de los maestros culinarios procedentes de India, país invitado este año al congreso, dejaron a más de uno con las ganas de degustarlos.

Los cocineros indios dieron su toque particular a los platos con una buena dosis de picante y especias

Lavado, Txapartegi, Fleishmann y Trincado desvelaron algunos de sus secretos gastronómicos

Ander Torregaray, Inés Beguiristain, Miriam Yáñez y Yovanna Canales, los agraciados del sorteo

La pareja encargada de romper el hielo de este evento, patrocinado por Súper Amara, fue la formada por Iñigo Lavado, del restaurante Singular de Irun, y Ander Torregaray, de 11 años, a quien ya le dejaron claro que no tiene excusa para no ayudar en la preparación de la próxima comida familiar.

El chef irundarra, que no ha querido perderse ni una edición del evento y que agradeció poder volver a participar, apostó en esta ocasión por una colección de brochetas de pollo con rebozados variados, de langostinos y de frutas, que su colega de cocina, algo callado pero completamente concentrado en la tarea, tuvo que ejecutar con el máximo cuidado.

El segundo chef en entrar en escena fue Gorka Txapartegi, del restaurante Alameda de Hondarribia, acompañado por Inés Beguiristain, de once años, que ya participó el año pasado en la segunda edición de 'Chef por un día' y que volvió a salir agraciada en el sorteo de este año tras enviar, según indicó, «ocho cupones». Su confianza con los utensilios de cocina impresionaron al hondarribiarra, que aprovechó los últimos tomates de la temporada para hacer un taco de tomate con aliño de albahaca.

Entre interrupciones de Rubén Trincado, del Mirador de Ulia, que entraba en escena para fisgonear la creación de su compañero, la pareja formada por Txapartegi y Beguiristain apostó por una segunda elaboración de trigo sarraceno con hongos y setas con huevo termal. «Todo sano, saludable y muy ligero», apuntó el chef, tras recomendar su elaboración en casa, mientras su compañera troceaba la ziza hori con una agilidad impropia de su edad.

El cocinero mexicano que está al frente del Txoko de Getaria, Enrique Fleischmann, elaboró un cóctel que él denomina 'Vuelve a la vida', pero su pinche Miriam Yáñez, de 25 años, tradujo rápidamente como «un coctel para cuando estás de resaca».

Entre echarle un poquito, -«he dicho un poquito», indicaba el chef-, de tequila y otro poquito de tabasco «para que apriete un poco», Fleischmann concluyó su plato desvelando el secreto del aguacate. «La etimología de la palabra aguacate viene a significar testículo de árbol que es como los mayas y los aztecas conocían al aguacate».

Por último, y antes de dar paso a los cocineros indios, Yovanna Canales fue la encargada de coger el testigo sobre los fogones y acompañar a Rubén Trincado, del restaurante Mirador de Ulia, durante la elaboración de sus crestas de pollo con foie y pollo relleno de foie. «Es conveniente aprovechar todo lo que podamos el producto y sacarle el máximo rendimiento», expuso.

Como si fuera el perejil de todas las salsas, Trincado tuvo en cuenta a quienes se agolpaban frente al quiosco del Boulevard, y acercó varios de los platos creados para que sobrellevaran el hambre que ya empezaba a asomar a las dos de la tarde. Suerte tuvieron las personas que resultaron ganadoras del sorteo de tres pollos -envasados- que el cocinero improvisó antes de despedirse.

Color y especias

Tras las elaboraciones de los chefs locales llegó el turno de tres de los participantes en esta edición de San Sebastian Gastronomika que tiene a India como país invitado.

La tonalidad, las texturas y los sabores dieron un giro de ciento ochenta grados con la entrada en escena de los maestros culinarios indios. El primer encargado de teñir los alimentos de tonos anaranjados y de que el olor a especias se expandiera por el Boulevard fue J. P. Singh (Bukhara, Delhi) con su pollo kurchan.

«Nosotros utilizamos las especias porque tienen propiedades medicinales y nos gusta hacer mezclas», expuso mientras removía el pollo cortado a estilo juliana.

Saurabh Udinia (Masala Librari, Dehli) cogió el relevo de su compañero, y con los ojos de los cuatro jóvenes invitados puestos fijamente sobre cada movimiento que hacía, fue el primero en valerse de una de las especias más utilizadas en la cocina india. Preparó unas vieras «con hojas de cilantro sobre una cama de arroz». Aunque indicó que es conveniente adaptar la cantidad de cilantro al gusto del comensal por tener un sabor «muy fuerte».

Mientras quienes se encontraban junto al quiosco del Boulevard donostiarra tomaban buena nota para posteriormente elaborar en casa los platos indios, sobre el escenario se produjo el último de los cambios.

Tras la encimera apareció Ivan Surinder (Tandoor, Barcelona) y con un perfecto castellano aclaró que era indio nacido en Barcelona y que su objetivo como cocinero era «adaptarme al paladar de los comensales sin perder nuestra identidad». Lo que dicho de otro modo significaba reducir a un nivel estandar la cantidad de picante que acostumbran a espolvorear en sus alimentos.

Ivan Surinder elaboró un delicioso pollo al curry con sofrito de tomate, para el cual recomendó que «si no es tomate de temporada, y le falta sabor, se puede echar un poco de tomate frito. Pero negaré haber dicho esto». Y se despidió: «Agacha el león! Es lo que me han dicho que diga». Mañero le corrigió entre risas: «Será 'arratsalde on'».

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