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El 90% de pacientes con VIH recibe tratamiento antirretroviral

El 90% de pacientes con VIH recibe tratamiento antirretroviral
/ AGENCIAS
  • La falta de relevo generacional de expertos «pone en riesgo la atención de calidad», advierten desde Gesida

Que el sida «es un problema del presente, y no del pasado» lo certifican los más de 3.000 casos que se diagnostican cada año en España, uno de los datos que destacó ayer el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, en la inauguración del congreso estatal de Gesida que arrancó en el Kursaal. La lucha contra el virus del VIH y del sida, envuelta en logros científicos, no puede permitirse el lujo de bajar la guardia, recordó el consejero, en alusión al lema del congreso 'Levantemos las manos por la prevención del VIH'.

Los expertos suelen decir que con el VIH un paso adelante en la investigación puede conllevar un retroceso en la prevención. Ha quedado demostrada la mayor efectividad de los medicamentos antirretrovirales, lo que ha permitido un aumento de la supervivencia de las personas infectadas, hasta convertir en la mayoría de los casos la enfermedad en una dolencia crónica y ya no mortal. En Euskadi, nueve de cada diez pacientes portadores de VIH que atiende Osakidetza recibe tratamiento antirretroviral (5.400 sobre 6.000 personas), «un indudable avance» que abre la puerta a otros desafíos. «De atender a un paciente que luchaba por sobrevivir, hemos pasado a atender a un paciente con VIH que va envejeciendo, que presenta problemas de salud muy parecidos al del resto de la población de su edad y sexo, y que requiere ser tratado de dichas comorbilidades: enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes...», señaló Darpón.

Crecen los casos de sífilis

Si larga es la lista de avances, también lo es la de retos pendientes. Superado el momento álgido de la epidemia en los años noventa, los casos de sida han ido descendiendo, pero no los de VIH, que se mantienen estables en torno a los 200 casos cada año, según los datos de Osakidetza, donde destaca la evolución al alza de las infecciones de transmisión sexual (sífilis y gonocias), que han pasado de estar a niveles poco significativos a constituir un problema de salud pública.

Los especialistas también deben afrontar la falta de relevo generacional de profesionales que investigan y tratan el VIH, «lo que pone en riesgo la calidad de atención de los pacientes», alertó ayer el presidente del grupo de estudio del sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciones, de lo que responsabiliza al Ministerio de Sanidad por «obstaculizar de forma reiterada las posibilidades de formación» de nuevos expertos.

Otro de los frentes abiertos señala a las personas portadoras del VIH que lo desconocen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó ayer de que uno de cada siete afectados ignora su estado. «Los que no saben que están contaminados no pueden beneficiarse de un tratamiento que les salvará la vida y pueden seguir transmitiéndole el virus a otros», subrayó el comisario europeo de Salud, Vytenis Andriukaitis.

Hacerse la prueba del VIH es la mejor receta, recuerdan, una práctica en la que Euskadi marcó la diferencia en 2009 con un programa pionero para realizar test rápidos de VIH. Esta iniciativa, promovida por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco con la colaboración de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, ha permitido detectar precozmente 201 infecciones a través de 21.267 pruebas. En la actualidad, el test, que cuesta 5 euros y da el resultado en 20 minutos, se realiza en 50 farmacias vascas, de las cuales 16 se ubican en Gipuzkoa.

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