Diario Vasco

Amigos de los padres solicitan que se esclarezca el fallecimiento del niño de Eibar

Momento en que el féretro es conducido al interior del templo.
Momento en que el féretro es conducido al interior del templo. / MORQUECHO
  • Cientos de personas despidieron ayer al menor en un emotivo funeral, mientras la Ertzaintza investiga si el suicio fue motivado por un posible caso de acoso. «Era un niño muy risueño»

«Sentía una gran curiosidad, todo lo investigaba, todo lo cuestionaba». Fueron las palabras que el párroco de la iglesia de San Andrés, Xabi Zubizarreta, dirigió a los eibarreses que asistieron al emotivo funeral del menor de 12 años, que se oficio en la iglesia de San Andrés. Bajo la lluvia, los asistentes no pudieron ocultar sus emociones, su pesar por la dramática muerte que la Ertzaintza investiga. Cientos de eibarreses expresaron su pésame a los padres, a los abuelos, tíos, primos y al resto de los familiares.

Zubizarreta celebró la misa, en compañía de otros tres sacerdotes y transmitió sus condolencias también a la familia. «Siempre fuisteis una familia feliz y tranquila y ahora ha venido todo el mundo a daos su apoyo», manifestó el oficiante.

El párroco desveló durante el oficio religioso una entrañable anécdota del infortunado niño, «al que le apasionaban los dinosaurios y fósiles». Relató Zubizarreta que el menor asistió un día a las instalaciones del Tiro Pichón de Arrate y pidió comprar una de las aves que iba a morir poco después en unas de las competiciones de tiro al vuelo. Tras hacerse con el pichón escribió sobre un papel: 'Te doy la libertad'. De esta forma, el niño evitó la muerte a tiros del ave que poco después dejó que alzara el vuelo,

Estas experiencias y otras más le fueron transmitidas al sacerdote por los propios padres del chico. «Siempre fuisteis una familia que vivió feliz y tranquila, con vuestros dos hijos. Y ahora confiar en la resurrección», manifestó dirigiéndose a ellos.

Al inicio del oficio religioso, la hermana del menor, llegó a lanzarse sobre el féretro que contenía el cuerpo sin vida de su hermano. La hermana tuvo que ser acompañada por un familiar al banco desde el que siguió el funeral.

Tocaba el violín

La víctima tocaba el violín y en mitad del oficio religioso se interpretó, desde el coro, el 'Txoria Txori,' de Mikel Laboa. Igualmente, un coro infantil interpretó algunas composiciones que llenaron de emotividad al acto. Entre ellas, el 'Xalbadorren heriotzean' que junto con el 'Arratreko Ama' cerraron el acto.

Tanto por la mañana, en el tanatorio, como ayer, durante el oficio religioso, la familia recibió incontables muestras de condolencia.

En la entrada al templo había numerosos ramos de flores depositados, procedentes desde la propia aula del niño, del colegio y de empresas en donde trabajaban los padres, algunos de ellos con frases para mostrar su cariño. La iglesia parroquial se quedó pequeña para acoger a los amigos, familiares y compañeros de colegio del menor, muchos de ellos asistieron al oficio religioso sollozando y muy emocionados por lo ocurrido.

Esclarecimiento

Igualmente, un profesor de un centro educativo señaló que «se están diciendo tantas cosas que hasta los compañeros de clase están en tensión y aterrados porque se les apunta por la calle. Y esto no se puede permitir. Lo peor de todo es que tengamos que asistir a este funeral».

Por ello, amigos de los padres del fallecido solicitaron antes del oficio religioso el esclarecimiento de los hechos ocurridos. «He trabajo seis años con la madre, en la empresa Laurona. Es una gente magnífica. Es preciso que se esclarezca qué ha ocurrido. Tenemos que saber ya lo que ha pasado. Han transcurrido muchos días y todo son suposiciones y palabrerías». En esta dirección, sus amigos, indicaron que «la sociedad tiene que concienciarse que el acoso escolar está muy implantado en la sociedad y que debemos educar a nuestros hijos en prácticas y en buenas conductas. Conozco muchos casos de acoso ocurridos en Eibar y que se han callado, generando un daño increíble al niño que los padece».

Otro padre que asiste con sus hijos a los entrenamientos del infantil de balonmano, en el polideportivo, señalaba que el joven «era muy risueño. Siempre iba con mucha ilusión a las sesiones que tenían lugar en el polideportivo».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate